martes, 16 de mayo de 2017

Biografía: La vida en palabras


Biografías, autobiografías, memorias, epistolarios, libros de entrevistas… Todos formatos que buscan capturar la esencia de una vida fascinante, en el formato libro, para el disfrute de los lectores. En la siguiente selección presentamos tres trabajos, más o menos recientes, sobre destacadas figuras nacionales, influyentes en la literatura, la música y los medios de comunicación. Misteriosos, carismáticos, controvertidos… juzgue usted, pero antes conózcalos a través de estas interesantes investigaciones.

Por Jorge Díaz Arroyo


MARCELA PAZ. UNA IMAGINACIÓN SIN CADENAS
Ana María Larraín
Editorial Universitaria

La académica Ana María Larraín hace acá un retrato de Ester Huneeus (1902 - 1985), verdadero nombre de la creadora del entrañable Papelucho, el personaje más importante de la literatura infantil chilena, cuyas aventuras han sido traducidas a varios idiomas.

Marcela Paz, su seudónimo, nos resulta un nombre de por sí querible para quienes hemos gozado de las historias del flacuchento y chascón chiquillo de ocho años, solo por el hecho de haber escrito estos libros (junto a otros como Los pecosos, Perico trepa por Chile –en coautoría–, entre otros). Pero ¿quién fue en verdad esta mujer?

La investigadora nos propone una biografía no convencional, en el sentido que no se trata de un trabajo narrativo que simplemente revisa cronológicamente los hitos en la vida de Ester Huneeus, contándonos su historia. Larraín va más allá, acercándose en definitiva al ensayo biográfico, procurando interpretar la siquis de Huneeus, a partir de hechos que le habrían marcado desde temprano, definiendo su personalidad.

Así, tenemos a una niña creativa, nacida en el seno de una familia acomodada, conservadora y culta, que adora a su padre y que tiene un gran estímulo para su imaginación en su abuela y también en su madre; pero que, no obstante, siente un complejo de inferioridad ante su querida hermana, más bella que ella, y que recibió buena parte de la atención familiar debido a una enfermedad que, finalmente, le llevó la vida siendo aún una niña.

Creativa, pero insegura, Ester, ya joven, demuestra iniciativa y capacidad de realización al crear a los 22 años de edad la Sociedad Protectora de Ciegos Santa Lucía. Por supuesto, esto denota sensibilidad social y caridad cristiana, rasgos que la acompañarán toda su vida.

Sin embargo, Ester es una persona singular. La independencia y autonomía de su personalidad prolongarán su soltería y, cuando ya se pensaba que la “dejaba el tren”, se casa con José Luis Claro, con quien construye una feliz familia y a quien adora. Del matrimonio nacen cinco hijos, pero la felicidad se enturbia al fallecer el marido cuando no han alcanzado a completar veinte años de matrimonio (1954). Ester no volverá a casarse.

Quizás lo más llamativo de la personalidad de Huneeus sea su aguda sensibilidad y capacidad de observación, una ironía que a veces raya en el sarcasmo, la libertad con que cría a su hijos, su vida sobria y digna, y que, pese a ser la autora de literatura infantil más importante de Chile, no se caracterizó en vida por ser una persona dada a la ternura (física o de trato). La investigadora ensaya que pudo haber sido la baja autoestima lo que la inhibió en términos afectivos y relacionales (incluso ante sus hijos), la misma baja autoestima que le hizo soslayar la importancia de su obra literaria: “yo escribo para entretenerme”, dijo muchas veces la autora de Papelucho.


VALENTÍN TRUJILLO. UNA VIDA EN LA MÚSICA
Darío Oses
Sociedad Chilena del Derecho de Autor

Posiblemente la figura del pianista Valentín Trujillo (1933) sea una de las más transversales del ambiente artístico nacional. Y también una de las más versátiles. Pianista en radio y discos de estudio en los años ´50 y ´60, fue acompañante del personaje infantil Pin Pon en los ´70, infaltable en el programa Sábados Gigantes, de don Francisco, en su versión nacional e internacional, además de participar en estelares de televisión junto a importantes figuras de la música internacional. En la misma plataforma fue coprotagonista del programa infantil El mundo del profesor Rossa. Hoy es intensamente solicitado para compartir escenarios con figuras tan disímiles como Gloria Simonetti, Amaya Forch o Ángel Parra Trío, participando, además, en varios discos de estudio.

En este libro, con formato de entrevista a cargo del periodista Darío Oses, Trujillo hace un entretenido recuento de su vida, en un dialogo fluido y vivaz, luciendo su célebre buena memoria. Esta misma capacidad para recordar es la que lo hace a menudo saltar de un tema a otro, aunque sin perder el hilo, haciendo relaciones a menudo relacionadas con la música.

Fanático del box, recuerda con emoción cuando, siendo un niño, fue a saludar al astro nacional de ese deporte, Arturo Godoy, quien, luego de un breve dialogo, se dejó golpear por el pequeño, tirándose de espaldas al tiempo que le decía “¡Puchas que pegas fuerte!”. El joven Valentín no se tragó la farsa, pero sin duda registró como una lección de humildad y grandeza el gesto de Godoy “con un guatón chico que entonces era yo”, señala.

Sin grandes aspavientos, Trujillo durante el diálogo demuestra su cultura, citando autores y manifestando opiniones sobre diversos temas. Hombre de izquierda, cuenta como temió por su vida tras el Golpe de Estado, hasta que le comunicaron colegas cercanos al gobierno de facto que no se tenía nada contra él, por lo que podía volver a su trabajo en Canal 13. Sin embargo, su búsqueda de justicia no cejó, iniciando una vasta lucha por los derechos de los músicos nacionales, siendo uno de los gestores y primeros dirigente de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor.

Este libro, con prólogo de Mario Kreutzberger, don Francisco, nos permite conocer en mayor profundidad al hombre tras el piano.


AGUSTÍN EDWARDS EASTMAN. UNA BIOGRAFÍA DESCLASIFICADA DEL DUEÑO DE EL MERCURIO
Víctor Herrero
Debate

La importancia del diario El Mercurio en la historia de Chile es insoslayable. No solo es heredero del periódico en circulación más antiguo de Chile y Sudamérica (El Mercurio de Valparaíso), sino que, además de su influencia como medio de comunicación, se debe sumar la acción directa que ha tomado en el acontecer político nacional, por ejemplo, con la documentada campaña que sostuvo contra el gobierno de Salvador Allende en los ´70, financiada por la CIA.

Multitud de libros, artículos y hasta documentales se han realizado para contar la historia del diario, pero faltaba una biografía sobre quien lo ha conducido por las últimas seis décadas: Agustín Edwards Eastman (1927 - 2017).

Es lo que se propuso el periodista Víctor Herrero, quien, en 618 páginas, da cuenta de uno de los personajes más controvertidos de la historia contemporánea chilena. Pero, precisamente, una de las virtudes del estudio es que este no cae en juicios apresurados ni abuso de adjetivos. Más bien se vale de sólida investigación, complementada con entrevistas y una acuciosa revisión bibliográfica y de archivos, dentro y fuera de Chile.

Inevitable es referirse a los antepasados, partiendo por George Edwards, un desertor de la marina británica que hizo fortuna en el norte chileno, pasando por la descollante figura de Agustín Edwards Mc-Clure, abuelo del biografiado, quien se destacara por ser diplomático, político, periodista y una de las fortunas más grandes del país. Pero la novedad está en Edwards Eastman, nacido en Francia, con educación británica en su infancia y estadounidense durante la universidad. Se revisa su carácter tímido y retraído, su temprano conservadurismo político, la lenta toma de poder en El Mercurio tras la sorpresiva muerte de su padre, la decadencia económica de los últimos años y la incierta continuidad de la “saga de los Agustines” (los jefes de la familia siempre han llevado ese nombre, tras George, el fundador), entre otros muchos episodios.

Una excelente investigación que muestra la trastienda de uno de los diarios más poderosos de Latinoamérica, y del hombre que ha estado a su mando por más de medio siglo.

jueves, 27 de abril de 2017

MONTAÑA ADENTRO

Marta Brunet
Editorial Universitaria

Esta brevísima novela es el debut de Marta Brunet en la literatura… y no podía haberlo hecho de mejor forma. Con apenas 25 años, lo que la gente esperaba de una joven de buena familia, provinciana, que se aventuraba a la escritura, eran relatos tiernos, idealizados o de una trama trágica, de corte clásico y de cuidada estética. Sin embargo, lo que la joven chillaneja entregó fue una temática cruda, un relato fuerte, un estilo recio, pero sensible a los sutiles matices de la naturaleza humana y de la otra.

La historia se desarrolla en una hacienda precordillerana de la zona centro sur del país (realidad que ella bien conocía), y es protagonizada por los trabajadores de más humilde extracto: peones y mujeres encargadas de la comida de éstos, más los afuerinos que apoyaban diversas tareas en las temporadas más intensivas y otros personajes, como el carabinero.

La precariedad, creencias (o imago mundi), pelambres, solidaridad, rudeza, amor, y traición, así como el alcoholismo y el abuso de poder, son elementos presentes en este retrato naturalista, que no necesita recurrir a los adjetivos para dar cuenta de una realidad dura, que todos podemos suponer en la ruralidad de comienzos del siglo XX.

No falta nobleza en ciertos personajes, pero sin idealizaciones exageradas. La novela tiene algo de melodrama, pero no por efectismos de la autora, sino como testimonio de una situación en que la indefensión y el rigor son la norma.

La edición que recomendamos está acompañada de un estudio a modo de prólogo de Kemy Oyarzú, más una biografía de Marta Brunet, nacida en Chillán en 1897, y fallecida en Uruguay en 1967 (mientras dictaba una conferencia).

Una excelente manera de acercarse a una de las más distinguidas y complejas personalidades chillanejas de la cultura, que mereció el Premio Nacional de Literatura en 1961 y que dio otros célebres títulos, como María Nadie.

EL LAZARILLO DE TORMES

Anónimo
Editorial Zig-Zag

Escrita hace más de 400 años (en 1554), esta obra ha sido para muchas generaciones parte de las lecturas escolares, y, cosa extraña por su antigüedad, es de aquellas piezas que hasta los más reacios a la lectura celebran y disfrutan. Lázaro es un niño de extracción muy baja, que es entregado como mozo a un ciego a cambio del cuidado y protección de éste. Así comienzan las desventuras del protagonista, pues el ciego que juró protegerlo no es más que un egoísta y mezquino amo. Así Lázaro se las ingeniará para comer y beber de lo que su señor le priva, iniciándose una suerte de duelo de astucia y picardía entre ambos. Luego Lázaro pasará por distintos amos, yendo por lo general de mal en peor, recurriendo siempre a su creatividad e inventiva para subsistir. La novela, llena de humor, da cuenta de la hipocresía y decadencia de la España de su época (con no pocas analogías a lo que podría suceder hoy en nuestra sociedad) y funda el género picaresco en la literatura hispana.

MOVIMIENTO SOCIAL MEDIA

Nicolás Copano
Planeta

El comunicador y asesor Nicolás Copano plasma en un libro las ideas, experiencias y reflexiones que poco más de una década dedicado a entender y usar las herramientas digitales le han dado. Lo suyo es el potencial de Internet y como éste ha desencadenado (y sigue haciéndolo) una revolución tanto en las comunicaciones, la prensa, la política, el ocio y los hábitos cotidianos. Con un lenguaje ameno, y apelando a varios ejemplos reconocibles y/o recordables, el autor no sólo hace un crónica de cómo la tecnología nos ha impactado hasta hoy, sino también se atreve a hacer proyecciones de lo que se nos viene para el futuro. Si usted es parte de la vorágine de las redes sociales y la información digital; si usted hasta ahora ha permanecido fuera de todo aquello, y se siente cada vez más excluido u offside; si usted se quiere preparar para los cambios que vienen; o si sólo quiere entender qué ha significado todo este proceso, tiene que leer este libro.

LETRA Y MÚSICA: libros, canciones e intérpretes

Dicen que el modo más directo de evocar un recuerdo es a través de un sonido o un olor (por sobre lo visual) y dentro de los estímulos sonoros, sin duda la música es uno de los más potentes. Es cierto aquello de que cada uno tiene una “banda sonora de la vida”. La música nos ha acompañado en nuestras distintas etapas e incluso aquella que en algún momento escuchamos involuntariamente, se transforma con el tiempo en un vehículo para el recuerdo y la nostalgia. Esto, sin dejar de lado el enorme legado artístico y cultural que la creación musical constituye para el patrimonio de la humanidad. En la siguiente selección de libros, le damos un vistazo a canciones, intérpretes y estilos de distintas épocas. Para el caso, no necesitamos entender de corcheas y pentagramas para poder “leer música”. 

Por Jorge Díaz Arroyo

LA HISTORIA DEL ROCK

Este pesado libro, de tapas duras, encuadernación de lujo, gran formato y 320 páginas en couché a todo color, dotadas de cuantiosas fotografías, es una excelente invitación para quien quiera introducirse en el mundo del rock, desde sus orígenes hasta el 2010, y a un excelente precio, por lo demás, considerando las características descritas.

Por cierto, hay que aclarar que bajo el concepto rock, en rigor se revisan géneros muy diversos, que van desde el rhythm and blues, metal, punk, pop, reggae hasta el hip-hop, entre muchos otros.

El libro se estructura con una introducción a modo de marco general, seguida por seis grandes capítulos, cada uno dedicado a una década, abarcando desde los años 50 del siglo pasado, hasta la que recorre desde el 2000 al 2010. Allí se revisa una cronología que abarca los principales hitos del respectivo decenio, para luego abordar en páginas individuales o dobles a los principales intérpretes y agrupaciones, reservando, de todas formas, acápites especiales para tratar un tópico particular, por ejemplo, el surgimiento e impacto de algún estilo en particular, la labor de managers y cazatalentos, o algún punto de inflexión en la escena.

Este no es un libro para el erudito. Las secciones dedicadas a cada músico o tema tienen una buena descripción, que aborda lo más significativo de cada cual, en forma amena y comprensible, pero no contiene exclusividades que no se puedan encontrar con mayor amplitud, incluso, en la web. El mérito de la obra está en su buena presentación y en el poder de síntesis que posee, junto a su excelente selección fotográfica. Para quien quiera tener una visión panorámica del rock, desde sus orígenes hasta hoy, abordando a sus principales protagonistas y a la variedad de géneros y estilos emparentados, en forma ordenada y cronológica, este es su libro: una suerte de atlas histórico de una de las expresiones culturales más importantes de los últimos 65 años.


EN BUSCA DE LA MÚSICA CHILENA
José Miguel Varas y Juan Pablo González

“Crónica y antología de una historia sonora” reza el subtítulo de este trabajo, publicado en 2005 por la Sociedad Chilena del Derecho de Autor por medio de la colección “Cuadernos del Bicentenario”. Se trata de un texto que busca abordar de modo crítico y reflexivo, pero con un lenguaje llano al ciudadano común, los rasgos identitarios de la música creada e interpretada en Chile, la que, por supuesto, no es uniforme. El libro tampoco busca hallar o forzar una uniformidad, si no distinguir, recoger, rescatar y reflexionar sobre tendencias, estilos, movimientos, compositores, intérpretes, productores, investigadores, críticos y estadios de la industria, entre otros. De hecho, no discrimina entre expresiones doctas, folclóricas o populares.

El trabajo se divide en dos partes. La primera es una amena y sabrosa crónica a cargo del Premio Nacional de Literatura, José Miguel Varas (fallecido en 2011), quien con un prisma personal, va analizando la evolución y distintas voces y sonidos de la música chilena de los últimos cien años. Una excelente aproximación vivencial.

Completa el trabajo una selección de reportajes, entrevistas, reseñas críticas, artículos de opinión y columnas sobre música chilena publicados en medios de prensa y algunas revistas especializadas durante los últimos 100 años, que sirven de testimonio de los tópicos, personajes y discusiones que han ocupado a especialistas y público en las distintas épocas. Allí se encuentran, por ejemplo, el genio sorprendente de un Claudio Arrau de apenas 16 años, hasta agrupaciones aún vigentes como Los Tr3s o Lucybell, pasando por los imprescindibles Margot Loyola, Violeta Parra, Víctor Jara, Los Huasos Quincheros, Quilapayún, Illapu, Eduardo Gatti, entre otros. La selección estuvo a cargo del musicólogo Juan Pablo González.


LAS VOCES DE LOS ‘80
Emiliano Aguayo

Ya acotando un poco más el estilo, época y protagonistas, el presente trabajo del periodista Emiliano Aguayo aborda uno se los fenómenos más significativos en la escena musical chilena de los últimos años: la expresión local de lo que a mediados de los 80 se llamó “Rock Latino”. Aparecen acá íconos como Aparato Raro, Cinema, Aterrizaje Forzoso, Nadie, UPA!, Electrodomésticos, Viena, Emociones Clandestinas, Sexual Democracia, La Ley, Síndrome y, como no, Los Prisioneros (el conjunto más emblemático y trascendente de la generación), entre muchos otros.

A través de entrevistas a los principales integrantes de cada grupo, Aguayo se centra en los primeros años de las bandas hasta que logran cierta consolidación o reconocimiento en el medio nacional. El autor también se juega con una tesis novedosa, pero que encuentra eco en sus entrevistados, y es que la mayoría de los exponentes del “movimiento ochentero” provinieron de los centros universitarios, preferentemente de carreras vinculadas a la música o el sonido, en distintos puntos de Chile.

A través de veintiún entrevistas en 385 páginas, acompañadas por algunas fotografías en blanco y negro, el libro es una invitación a revisitar la escena rock ochentera nacional, tras bambalinas, contada por sus propios protagonistas. Un lujito que Aguayo se dio, y del que nos hace parte. Falta destapar una botella de Free y unos cuantos cassettes para completar el cuadro.


CANCIONES DEL FIN DEL MUNDO
Manuel Maira

Y así llegamos hasta las voces y sonidos del presente, en un contexto completamente nuevo para la música, revolucionada por el internet, las redes sociales y la autogestión, y con las otrora poderosas transnacionales discográficas debilitadas y sin el control absoluto que alguna vez detentaron. Es la generación de Myspace, de los sellos independientes, de los videos en Youtube, del contacto con los fans a través de Facebook y Twitter, de la colaboración con los pares (por sobre los celos y ego de ayer) y, muy importante, de la caída de los prejuicios para fusionar estilos, estéticas y temáticas.

Es la generación de Ana Tijoux, Camila Moreno, Dënver, Francisca Valenzuela, Gepe, Javiera Mena, Manuel García, Astro, Los Bunkers o Nano Stern, entre otros. A todos ellos, el periodista y crítico musical, Manuel Maira, los entrevista en conversaciones francas, amenas y fluidas, que pareciera que los músicos hablan con nosotros.

El proceso de descubrirse y asumirse como artista, la búsqueda de espacios, el aprendizaje y los primeros pasos; la decisiones artísticas (y personales); la seriedad y disciplina con que se toman el trabajo; la difusión nacional e internacional; las giras a escenarios modestos y consagratorios del extranjero y del país; las potencialidades, limitaciones y falencias y del medio nacional son todas temáticas que cruzan cada una de las 15 entrevistas, que cuentan, además, con una atractiva selección de fotografías en blanco y negro, así como hits recomendados de cada intérprete.

Es un trabajo que le pone rostro, carne y sangre a la música joven de los últimos años creada en Chile (y que hace rato despierta interés internacional), y que, a los menos enterados del fenómeno, les resultará una atractiva invitación a explorarla.

Póngale play.

domingo, 19 de marzo de 2017

Reseña a "El diario de Ana Frank"


Ana Frank
Origo Ediciones (publicación original en 1947)

El testimonio de esta adolescente judía asesinada en los campos de exterminio nazis no ha perdido su vigencia en cuanto a ilustrar el holocausto y, aunque parezca contradictorio, inspirar a generaciones a trabajar por la dignidad, la vida y los derechos humanos. Ana pasó casi dos años y medio oculta junto a su familia y otras personas en las habitaciones traseras de un almacén holandés, luego de huir desde Alemania, para evitar la persecución nazi. En esas circunstancias escribió su diario, regalado por sus padres poco antes de la “diáspora”. Pero la fuerza y trascendencia del texto no pasa porque Ana esté todo el tiempo compadeciéndose de su situación y la de su familia y deseando la paz mundial. Por supuesto que eso sucede. Pero lo que se nos revela es la vida en esas extrañas y extraordinarias circunstancias de una muchacha en crecimiento, perspicaz, extrovertida, estudiosa y a veces mordaz. También profundamente reflexiva y sensible (lo que trata de ocultar). Hacia la mitad del libro se produce un giro que acusa la madurez que va alcanzando la autora; su independencia de criterio; su vocación por las letras (que la hacen desear ser periodista o escritora); su mirada crítica hacia los adultos que la acompañan en su “cautiverio”; y el nacimiento de un romance. De ahí que el libro sea un canto a la vida, y una dolorosa (pero necesaria) toma de conciencia respecto a tantas vidas cegadas por el totalitarismo y el fanatismo.

Reseña al libro "Los magnates de la prensa en Chile"


María Olivia Mönckeberg
Debate, 2009

La prensa es sin duda –junto con la historia– configuradora de la idea de realidad que tienen los ciudadanos y ciudadanas respecto a su país y el mundo, ya sea en lo económico, político, social o cultural. Cuando estos medios están concentrados en pocas manos y, peor aún, éstas responden a un mismo ideario político, la situación se hace peligrosa para la democracia, la pluralidad y el debate amplio e informado. Es lo que para la autora y premio nacional de periodismo, María Olivia Mönckeberg, ocurre en Chile, tesis que desarrolla en este trabajo de bien documentadas 520 páginas, dedicadas al público general.

Reseña a la novela "El daño" de Andrea Maturana


Andrea Maturana
Alfaguara, 1997.

Por Jorge Díaz Arroyo


Elisa mochilea por el desierto chileno con su amiga Gabriela, pero lejos de ser éstas unas vacaciones de placer, la travesía está marcada por la introspección, búsqueda, dolor y un intento de sanación torpedeado por los traumas provocados por las tragedias que cada una arrastra. Así, en este peregrinar a veces errático, a veces intenso, la sensibilidad y complicidad de cada una hace surgir algo parecido al amor, el cual, sin embargo, no resulta suficiente para cubrir sus carencias… y permitirles sanar.

El daño surgió de la pluma de Andrea Maturana en 1997, con excelente recepción de público y crítica. A través de capítulos más bien cortos, se avanza por la historia con agilidad, pero sin perder hondura en los pasajes y tópicos que van emergiendo a lo largo de sus 230 páginas.


El texto no ha perdido actualidad, pese a los casi 20 años transcurridos desde su publicación. Los personajes y situaciones que van emergiendo lucen reconocibles. Con todo, hacia el final se vislumbra un asomo de luz que, sin embargo, no tiene por qué iluminar todos los rincones. Mal que mal, esta es una historia urbana vivida –en parte– en el desierto… protagonizada por personas que, aunque jóvenes, ya han perdido la inocencia.

Reseña a "Así no podemos seguir", de Raúl Sohr


Raúl Sohr
DEBATE, 2013

El periodista y analista internacional Raúl Sohr cierra su trilogía sobre el tema energético y su impacto en el medio ambiente, con un texto que compendia la información aparecida en los primeros volúmenes, la actualiza y la entrega en un lenguaje llano dirigido al público general (los ciudadanos). El mérito es que pese a que se trata de un autor comprometido con la causa de la sustentabilidad, el texto combina buena información con un tono ponderado, sin las estridencias de un activistas ni el abuso retórico. Un texto esencial para seguir con información y sentido de responsabilidad el debate abierto en Chile en torno a la energía y el medio ambiente, ad-hoc con el empoderamiento ciudadano que se ha instalado en el país, y que no piensa retirarse.

domingo, 5 de marzo de 2017

De vuelta a colegio: la escuela en la literatura


Llega marzo y ya es tiempo de volver a clases, lo que para muchos estudiantes no es necesariamente una buena noticia. Pero, tal vez, la literatura ayude en parte a reconciliarnos con aquel hecho ineludible. Son varios los libros que se han dedicado a narrar las aventuras de sus protagonistas entre cuadernos, patios y horarios de clases. Acá una selección de títulos que nos ayudarán a "volver al colegio".

Por Jorge Díaz Arroyo

Siempre habrá estudiantes que echarán de menos los exámenes, las tareas o la experiencia de aprender algo nuevo. También hay quienes extrañan a sus compañeros o que se aburren horriblemente durante las vacaciones y anhelan la vuelta a la escuela. Pero, en general, el regreso a clases suele tener una carga negativa o, al menos, un lado B que puede resultar estresante para los menos entusiastas.

Además de las asignaturas y sus exigencias, están las dinámicas y presiones del ámbito social, con tópicos como el bullying, las rivalidades, la búsqueda de un grupo al que integrarse, los “sabores” y sinsabores del amor y las pequeñas o grandes traiciones, “propias” de toda aglomeración humana.

Pocos podrían suponer que la literatura resulta una aliada para enfrentar el proceso, ¡y no solamente desde el punto de vista de la evasión! Por el contrario, son varios los textos que abordan, a través de sus protagonistas, los rigores de la vida en la escuela o el liceo. A lo largo de las épocas, diferentes títulos han tratado el tema desde distintos ángulos y con diferentes estilos, (a menudo) propios de su tiempo. En las siguientes líneas abordaremos una selección de ellos.


CORAZÓN
(Edmundo de Amicis, 1886)

Más de 120 años tiene este clásico de la literatura infantil, escrito durante pleno proceso de unificación italiana, y que ha sido leído por generaciones alrededor del mundo, convirtiéndose en uno de los textos más divulgados de la historia.

Con un lenguaje sencillo, y en clave de diario de vida, Enrique, un niño de Turín que ingresa a tercer año de educación básica, cuenta sus experiencias y reflexiones. En sus páginas desfilan personajes como los compañeros, de diferentes clases sociales, pero predominando los de estrato humilde. También se ven los apoderados de los niños –sus padres–, varios profesores, y la familia de Enrique, compuesta por su hermana, padre y madre, los que a menudo le escriben cartas –que se insertan en el texto– con mensajes, y consejos. Así mismo, se intercalan con las crónicas del diario de vida los cuentos que los estudiantes estudian cada mes en la escuela, con clara función edificante.

En rigor, es este propósito el que cruza todo el libro. La obra apela a cada momento a la sensibilidad del lector, con imágenes y situaciones patéticas, y personajes a menudo sufrientes. Cada fragmento del texto busca ennoblecer, dejar una lección, un testimonio. Cuando aparece algún elemento o personaje reprochable es sólo para favorecer la aparición de la acción correcta y establecer así la moraleja. Esta dinámica puede tener –para los lectores de hoy– dos deficiencias: una es la fatiga ante tanta lección y sacrificio (aparecen en el texto niños que se inmolan en medio de un conflicto bélico para beneficiar a su bando, por ejemplo); la otra es la incredulidad, no sólo ante la historia, sino para con el texto como tal. ¿Infancia donde todo es sacrificio, entrega y compromiso? ¿Infancia donde hay poco espacio para la diversión, la divagación lúdica, o la distracción y travesura sin culpa?

Sin embargo, son obstáculos que se pueden salvar con el debido contexto, advertencia y guía del profesor, familiar o quien sea que esté animando la lectura. El libro no ha perdido su potencial para hacer reflexionar a niños (y adultos) sobre lo bueno y lo malo y las virtudes del sacrificio, entrega, generosidad, esfuerzo u honradez.


PAPELUCHO
(Marcela Paz, 1947)

La genial pluma de Ester Huneeus, el verdadero nombre tras Marcela Paz, ha capturado con intuición y sensibilidad preciosas la mente de un niño que se ha vuelto eterno y reconocible para millones de lectores de Chile e Hispanoamérica. Escrito como diario de vida, es el propio Papelucho, un niño de ocho años de edad de una familia de clase media santiaguina, el que nos cuenta sus andanzas y divagaciones.

El regreso a clases viene hacia la mitad del libro, luego que se relaten las vacaciones que el grupo pasa en Viña del Mar primero, y en el campo luego (enero y febrero, respectivamente). Marzo trae cambios: de la casa, la familia se traslada a un departamento; pero lo más importante para nuestro protagonista es que a partir de ahora es internado en un colegio de curas.

Al igual que Enrique, del libro Corazón, Papelucho entra a cursar tercero básico. En el internado hace amigos (no sin dificultad inicial), pelea, se abuena, se aburre, imagina, sufre bullying, recibe el coqueteo de la hermana de un compañero que va de visita, es castigado, inventa un negocio, destaca en gimnasia, se quiebra un pierna, entre otras “aventuras”.

Es especialmente atractivo el pasaje en que Papelucho y su amigo Gómez, crean la revista “Chistelandia”, con el primer objetivo de descubrir al autor de un anónimo que distrajo a nuestro protagonista para robarle su diario, el que finalmente recupera. El éxito del “emprendimiento” es tal, que se olvidan de su propósito para seguir expandiendo el negocio… hasta que son atrapados por el rector, nada menos que cuando tienen una edición que contiene chistes sobre uno de los curas– maestros, el padre Carlos.

No es difícil reconocerse, aún en pleno siglo XXI, en este fascinante personaje de la literatura nacional.


HARRY POTTER
(J. K. Rowlyng, 1997)

Fue uno de esos fenómenos editoriales que se inscriben a fuego en la historia de la literatura universal. Lo más notable es que el éxito de ventas no sólo fue una inyección de energía (y dinero) para la alicaída industria editorial del cambio de siglo, sino también un estímulo para que una generación completa se animara a leer y, eventualmente, se quedara con el hábito, hasta hoy.

La saga del niño mago –que creció a la par que sus lectores, convirtiéndose en un adolescente al final de la misma– abrió paso a otras series que apelaron a un público juvenil (algunas nuevas y otras antiguas que ganaron nuevo auge) llenando los anaqueles de hadas, brujas, gigantes, vampiros y cuanto habitante pueda habitar en la fantasiosa mente de autores y lectores entusiastas.

El origen de la serie es Harry Potter y la piedra filosofal, que nos presenta a un niño tímido y apocado, al cuidado de sus corrientes y odiosos tíos, el que de un día para otro es “rescatado” por un curioso y extravagante personaje para ser llevado a “cumplir su destino”: estudiar en el prestigioso colegio Hogwarts de magia y hechicería. Sí, el niño es un mago, y no cualquier mago, sino uno especialmente poderoso sobre el cual circulan leyendas… y expectativas.

Pero el libro nos muestra que aún en los ambientes más maravilloso y fantasiosos hay aspectos y ritos que son comunes a todos los niños. Por ejemplo, entrar a un colegio; comprar los útiles escolares y el uniforme; hacer amigos; lidiar con diferentes asignaturas y profesores; seguir reglas… y romperlas; soportar el embate de los abusivos y experimentar la solidaridad de “los buenos”, entre otros procesos.

En Harry Potter la experiencia escolar también evoluciona con el avance de la saga. Particularmente atractivo resulta el volumen 5, La Órden del Fénix, en que la tiranía y las prácticas antipedagógicas llegan al colegio a través de la instalación de una nueva directora, Dolores Umbridge, que reemplaza al viejo y carismático Albus Dumbledore. Como suele ocurrir en los establecimientos educacionales, el despotismo aterriza aquí vestido de dulzura, bien común y moral, pero las formas no engañan a Harry y sus amigos, los que se rebelan cuando ya se encuentran en plena adolescencia y su curso equivale a uno de la enseñanza media, para nosotros... aunque es cierto que en nuestro currículum no abundan asignaturas como “Pociones” o “Defensa contra las artes oscuras”…


LAS VENTAJAS DE SER INVISIBLE
(Stephen Chbosky, 1999)

Para aliviar la soledad que le significa el reciente suicidio de su único amigo, Charlie comienza a escribirle cartas a un extraño, en las que le narra sus vivencias y pensamientos. La angustia del adolescente no es menor. Además del shock por la desaparición de su compañero, Charlie este año comienza su primer año de secundaria; antes ha sufrido crisis nerviosas y alucinaciones, que lo han llevado a estar hospitalizado y medicarse, y la única persona con la que ha sentido alguna conexión mayor en su familia ha sido su tía Helen, fallecida hace algún tiempo, el mismo día en que el protagonista cumplía 7 años.

Este panorama nada alentador es el que presenta el comienzo de la novela, articulada completamente con las cartas enviadas al “anónimo amigo”. Charlie es un bicho raro para sus compañeros. Su profesor de literatura avanzada, Bill, le anima a “implicarse”, al tiempo que detecta el potencial intelectual del muchacho y le da de tarea el análisis de textos adicionales al plan lector, que el joven recibe con interés. Haciéndole caso al maestro, Charlie se acerca a dos originales y divertidos hermanos, Sam y Patrick, quienes lo reciben con calidez y lo hacen parte de su círculo de amigos.

Entonces a Charlie se le abre un mundo de experiencias, con fiestas, complicidad, romance y drogas, sin que por eso deje de sentirse atormentado por sus recuerdos y la dificultad para encajar y conectarse.

Lejos de asustarse por su contenido, padres y profesores tienen en este libro la posibilidad de explorar junto a los jóvenes lectores experiencias y temas propios de su edad, estimulando la conversación; diálogo que se da espontáneo entre los adolescentes que han leído el texto o visto la película protagonizada por Logan Lerman y Emma Watson y que es dirigida y adaptada por el propio autor del libro. Ahora, esto no quita que la novela sea mucho más rica en situaciones, información y desarrollo de los personajes que la adaptación cinematográfica, principio que es aplicable también a la saga Harry Potter que acabamos de revisar. La lectura del libro siempre implicará una experiencia distinta a quedarse con la versión fílmica de la historia.


EL LIBRO DE LOS CINCO
(Varios autores, 2013)

Cerramos esta selección con un texto que representa otra forma de “volver al colegio”. Hablamos de El Libro de los Cinco. Homenaje al Instituto Nacional en su Bicentenario: 1813 – 2013, de los autores Julio Barrenechea, Juan Borie, Remberto Latorre, Ángel Morales y Eugenio Valenzuela. En este original y entrañable trabajo de no ficción, cinco amigos que se conocieron en el Instituto Nacional por los años ´50 del pasado siglo se reúnen para tributar a su colegio, compartiendo recuerdos y pasajes de sus vidas –no necesariamente relativas a sus años como estudiantes– conformando de este modo un relato de época de la clase media de su generación, en su versión profesional e ilustrada, no por ello exenta de conflictos y bemoles.

Un bello trabajo que invita a la propia introspección del lector, buscando en su particular biografía las claves de su razón de ser y el sentido del mundo.

Así hemos transitado por cinco obras que, en su propio estilo, abordan el paso por el colegio, con gran parte de sus significancias, tensiones, facetas e ilusiones y recompensas. Resulta difícil, al leer estos textos, no sentirse identificado con los conflictos que deben enfrentar los protagonistas. Y sin conflicto no hay historia, dicen los que saben. Tal vez la próxima vez que estemos experimentando una situación “propia del contexto escolar” nos acordemos de alguno de estos personajes y nos sintamos como uno de ellos, capaces de construir con valor, arrojo y aventura las páginas de nuestra propia historia.

NOTA: Publicado originalmente en revista Leamos N° 2 (Ediciones Investigación, Cultura y Desarrollo, Chillán, febrero de 2014)

domingo, 13 de septiembre de 2015

Chillán: armonía entre ruralidad y urbanidad




"En Chillán, a metros de la feria y el mercado, convive en relativa armonía un mall. Somos un combinado de ruralidad y urbanidad. Nos sentimos cómodos así, y un desafío de la futura región será mantener y potenciar lo mejor de cada mundo, en una virtuosa combinación."

¿Qué tenemos los ñublensinos que nos hace sentirnos tan diferentes al resto de los habitantes de la región del Biobío?

Hay una identidad constituida por un relato y una forma de vida. El relato, mitificado, es el de ser cuna de héroes y artistas, condición que se manifiesta no solo en Chillán, sino también en San Carlos, Ninhue, San Fabián, Chillán Viejo, entre otros.  El estilo de vida, en tanto, es el de la fusión de las actividades agropecuarias rurales, con el pequeño comercio de corte urbano, ya sea en contexto precordillerano, de valle central, secano o costero. Como es una forma de vida que se ha ido generando por ya varios siglos, cuando el transporte y las comunicaciones no eran lo que hoy, esa forma de vida se siente distinta al área de influencia de Concepción. De ahí una sensación de distingo, de que somos otra cosa. El relato penquista no nos identifica, y nuestro modo de vida singular se potencia aún más con nuestra conciencia de ser tierra fértil en personajes públicos notables.

¿Cómo influyó en nuestro devenir el terremoto de 1939?

En lo identitario-cultural, los principales hitos físicos de Chillán son efectos del terremoto. Dos ejemplos: La Catedral es nuestra postal más emblemática, y los murales que están en la Escuela México nos ponen en el mapa del muralismo mundial. Pero la arquitectura de rasgos modernos de Chillán trasciende a los hitos más importantes, y se manifiesta también en un sinnúmero de casas, barrios y edificios urbanos aún vigentes (pues la ciudad se levantó casi en forma simultánea, absorbiendo el paradigma en boga de la época). Todo esto otorga una fisonomía que se puede convertir en identidad.

En aspectos más prácticos, un factor de seguridad y económico es que la ciudad resistió en gran forma el terremoto de 2010. El Chillán post 1939 es una ciudad “aguanta terremotos”, lo que la hizo foco de una interesante migración interregional.

Todos estos rasgos Chillán (por su importancia relativa) los proyecta a la zona de Ñuble.

¿Cuáles serían los rasgos que identificarían al ñublensino?

Pienso que en lo cultural, lo que identifica al ñublencino, es lo que se sintetiza muy bien en Nicanor Parra: la convivencia de rasgos rurales, campesinos, tradicionales, con una modernidad urbana (con comercio, servicios) y expresiones más sofisticadas o de la llamada “alta cultura”. Podemos verlo en otras personas, de distintas zonas de la provincia: En Quirihue surge un poeta como Francisco Contreras, que desarrolla el “mundonovismo”, mientras en Chillán Marta Brunet muestra la vida en la precordillera rural en la novela “Montaña Adentro”, con buena crítica en Santiago. En Cobquecura y Chillán Viejo nacen notables investigadores del arte popular, como Fidel Sepúlveda y Tomás Lago, respectivamente, pero sin duda ellos son parte de la elite cultural nacional y se mueven ahí. En Chillán mismo, a metros de la feria y el mercado convive en relativa armonía un mall. Somos un combinado de ruralidad y urbanidad. Nos sentimos cómodos así, y un desafío de la futura región será mantener y potenciar lo mejor de cada mundo, en una virtuosa combinación.

Entrevista realizada por la periodista Isabel Charlín al licenciado en historia Jorge Díaz Arroyo, en el marco de la edición especial por los 145 años de diario La Discusión de Chillán (05 de febrero de 2015), para el reportaje "Armonía entre ruralidad y urbanidad, la identidad que nos ha marcado a fuego" (págs 38 y 39).