sábado, 23 de agosto de 2008

ALLENDE Y LA VÍA CHILENA AL SOCIALISMO: el Legado Vigente de un Adelantado a su Tiempo



Hace un tiempo me contaron una anécdota. La historia pasó en 2003, año en que se conmemoraba los 30 años del Golpe Militar y la muerte del presidente Allende, en una ceremonia organizada por el Partido Socialista. Allí entre todos los oradores, el actor y cineasta Gregory Cohen realizó una perfomance (sin, al parecer, que todos se dieran cuenta inmediata que lo hacía) declamativa, más o menos en el siguiente tono:

“¡Compañeros y compañeras! ¡Nos encontramos esta tarde aquí reunidos, para conmemorar el aniversario número 30 de la valiente y gloriosa defensa que hiciéramos del gobierno popular aquel 11 de septiembre, cuando salimos a las calles a defender el gobierno democrático ante el levantamiento golpista, deteniendo la intentona de las fuerzas armadas y los grupos reaccionarios, cumpliendo nuestro objetivo de preservar la democracia y los progresos revolucionarios en un día que será recordado en la historia! –ante los atónitos asistentes, Cohen pudo continuar un poco más– ¡Es cierto que hubo caídos –héroes–, pero su legado será la continuidad del avance popular para las generaciones venideras, que hoy seguimos profundizando, y el saber, en suma, que murieron combatiendo por una causa que les era propia, por su libertad, por la de las siguientes generaciones, por sus derechos, por su patria y por su gobierno!”

No alcanzó Cohen a avanzar mucho más (insultos y acusaciones de irrespetuoso con los trágicos episodios que ahí se rememoraban lo sacaron, prácticamente, del lugar de exposición), pero la provocación, de alcances más profundos que los aparentes, ya estaba hecha.

EL PROYECTO CHILENO Y LA DEFENSA QUE NO FUE

En efecto, ese mismo partido, que en aquel momento trató de sacrílego al artista provocador, el partido del presidente a la postre mártir, fue, desde dentro, uno de sus principales “opositores”, abogando por la radicalización del proceso, contrariando, inclusive, el propio programa del gobierno popular (“fuego enemigo” le llaman a esto en el mundo militar), y en definitiva, debilitando la propia base en que el mandatario se sustentaba. Ese mismo partido, hoy atestado de lobbystas, renovados, moderados y patrocinadores de los “acuerdos transversales”, entonces promovía, –oficial o extraoficialmente–, junto a otras agrupaciones, la vía armada para avanzar el proceso revolucionario (avanzar sin transar), atentados y la desestabilización, incluso, en la mira de saldar todo con una guerra civil que forzara el triunfo total, rápido e impositivo de un bando, en este caso, el popular[1]. El presidente Allende siempre se opuso a tal fórmula, y, aunque comprendía la naturaleza que alentaba tal mirada en los radicales hombres y mujeres de aquella época y facción, tenía una ruta muy clara e inclusiva para “la vía chilena al socialismo”[2].

Para Salvador Allende, que por otros medios quiere conseguir lo mismo” le escribió en la dedicatoria Ché Guevara al obsequiarle un ejemplar de su Guerra de Guerrillas en la Cuba de 1959. “¿Cómo ordenes? –ironizó el mismo Allende al fragor de los ataques a la moneda aquel 11 de septiembre– ¿no eran ustedes lo que estaban a cargo del aspecto militar?”[3] Tal respuesta fue la que le dio a los emisarios del Partido Socialista y el Mir, que llegaron aquella mañana a pedirle instrucciones.

No obstante, el propio Presidente pidió a sus partidarios por radio, y a sus colaboradores (los sin preparación ni armas) personalmente, que no combatieran, que permanecieran en sus casas y trabajos o activaran los operativos de seguridad pensados para una eventualidad así (para el caso de los más comprometidos). No quería el derramamiento de sangre[4], así como tampoco él lo incitó como una condición o fase para llegar a la revolución “con empanadas y vino tinto”. No era la realidad de Chile, decía probablemente con razón.

Sin embargo, lo cierto es que el golpe se efectuó, que no fueron de mucha significación (en términos de proporciones) los actos defensivos del régimen democrático que se hicieron por partidarios de izquierda, y que la represión, “la noche”, el terror y la dictadura, fueron terribles, peor y más larga, quizás, de lo que muchos, de distintos lados, pensaron …Y el pueblo no defendió al Compañero Presidente, ni el (su) Partido Socialista… Efectivamente los rockets (en definitiva el mismo, pero en el contexto del complot, el ataque, la sublevación y la ilegitimidad del levantamiento) silenciaron “el metal tranquilo de su voz”, y el anhelo de millones de chilenos (en marzo de 1973, ya con una inflación galopante y una crisis política y económica evidente, el 43% de los votos en las elecciones parlamentarias de entonces fue para la UP ¡Aumentando del 36% con que su candidato –Allende– fue electo! “Este es un gobierno de mierda –recordaría Gonzalo Vial que rezaba un cartel en una manifestación durante los últimas días de la Unidad Popular– pero es el mío[5]).

Y, no obstante, ¿tendría en ese contexto sentido las palabras de Gregory Cohen en el acto organizado 30 años después del golpe ante un reenjuagado partido socialista? O ¿sería tan solo una herejía, una bravuconada cómoda –como tantas– en la tranquilidad de una transición insuficiente, pero donde no peligra la vida ante intervenciones como estas?

EL CASO VENEZOLANO: UN GOLPE FRUSTRADO

No queda otra que remitirse al antecedente más cercano del que tenemos noticia, y, aunque sabemos que los hechos en historia son irrepetibles, y que no se trata acá de hacer una aproximación “confractual”[6] a la disciplina, este es el más similar en su contexto: la reacción (no orquestada ni dirigida desde “arriba”) del pueblo venezolano ante la asonada golpista que llegó incluso a apresar al presidente Chávez en 2002 (y que un entonces presidente Ricardo Lagos, otrora adalid de la constitucionalidad y los DD.HH. y ex perseguido por la dictadura, ¡celebró!). La sorprendente reacción de los venezolanos “bolivarianos” fue de tal magnitud que en 48 horas, y con tan solo el ejercicio activo y público de la ciudadanía, derrotó a los sediciosos militares y oligarquía golpista que ya incluso había nombrado a su nuevo presidente (un encumbrado dirigente empresarial, el entonces presidente de Fedecámaras Pedro Carmona –equivalente a la CPC chilena–), volviendo al presidente Chávez al poder y salvando, con sus propias y límpidas manos, la democracia, el estado de derecho y el gobierno democrático.[7] Al menos demuestra una cosa, que hasta entonces, podría mantenerse “objetivamente” como un mito: se pudo, se puede, y en teoría, se podría detener un golpe por la acción decidida, rápida y oportuna de la sociedad civil[8].

Aunque, concedamos también al hecho, el peso y la herencia de la historia. La experiencia del golpe en Chile no solo es conocida, sino también resulta trágicamente emblemática en el mundo entero. Parte de este “crédito” se debe al presidente Allende, que aunque no sobrevivió al golpe y la posterior dictadura y genocidio que le siguieron, en su sublime y cargado de significado sacrificio –y su mismo proyecto político incluso–, dieron un tono especial a la experiencia chilena, a su quimera, a su utopía…[9]

BOLIVIA: LA INQUIETUD DE UN CUADRO QUE SE REPITE

Y sin embargo, la historia continúa, sigue, marcha, y tal como en el deporte, de vez en cuando, ofrece revanchas, oportunidades y desquites, aunque también marca con sinos, reiteraciones y karmas… Los ojos del mundo se han vuelto a Bolivia, en donde, tal como entonces en Chile, ocurre una primera vez, una primera vez que inquieta, exaspera y preocupa a algunos… Por vez primera un indígena llega al poder; peor, un indígena de izquierda, un indígena que tiene una mayoría de adhesión a nivel nacional (del 54% de los sufragios con que resultó electo, creció al 65% en el recién ejecutado referéndum revocatorio)[10], pero cuyo poder solo es letra y papel: la Constitución. Un poder nada ordinario, por el contrario, sostén de la República, la soberanía, la legalidad, la democracia, el estado de derecho, pero que, pese a todo, a veces, es un poder frágil: es el mismo que tuvo Allende, es el mismo que tuvo (y, pueblo mediante, recuperó) Chávez. El mismo Presidente Morales aludió a la figura de Allende para advertir de la situación que acechaba al pueblo y gobierno boliviano hace algunos meses. Pese a todo, el hostigamiento mediático (en casi todo el globo vinculado a la derecha o a progresismos “moderados” –como los mostrados por el ex presidente Lagos, por ejemplo–) no cesa, alentando una polarización sediciosa y orquestada desde grupos de interés que resulta trágica y lamentablemente familiar para los que nos interiorizamos en nuestra historia nacional reciente.[11]

No es lo único similar.

“Resultando incapaz de ganar una guerra de ocupación territorial, Washington recurre a la guerra indirecta, la guerra por intermediarios –señala el intelectual belga Michel Collon, recientemente en Bolivia, invitado junto a otras pensadores de la cultura y las ciencias sociales– Actualmente, su estrategia es intentar causar una guerra civil en Bolivia. Para eso, las provincias controladas por la derecha y que contienen las grandes propiedades agrícolas vinculadas a las multinacionales así como la mayoría de las reservas de gas y petróleo, estas provincias multiplican las provocaciones para preparar una secesión.
“Personalmente estudiando la acción secreta de las grandes potencias para hacer estallar Yugoslavia, desee llamar la atención de los bolivianos (…)
“Aquí tiene los ingredientes de su acción: 1. Inversiones masivas de la CIA. 2. Un embajador especializado en la desestabilización. 3. Fascistas con experiencia. Con estos ingredientes, puede preparar un golpe de Estado o una guerra civil. O los dos.
Primer ingrediente. Como en Venezuela, la CIA invierte mucho en Bolivia. A través de sus mamparas habituales: USAID, Nacional Endowment for Democracy, Instituto Republicano Internacional, etc. Se subvenciona a las organizaciones de la derecha separatista de forma abundante. El USAID, por ejemplo, financió a Juan Carlos Orenda, consejero del Comité cívico de Santa Cruz de extrema derecha y autor de un plan que preveía la división de esta provincia.
“Pero también de las organizaciones más discretas encargadas de sembrar la confusión y preparar una propaganda anti-Evo. En la universidad San Simón de Cochabamba, la Fundación del Milenio recibió 155.000 dólares para criticar la nacionalización del gas y defender el neoliberalismo. Trece jóvenes dirigentes bolivianos de derecha fueron invitados a seguir formaciones en Washington: 110.000 dólares. En los barrios populares de El Alto, USAID pone en marcha programas para "reducir las tensiones en las zonas propensas a conflictos sociales". Léase: desacreditar la organización social de izquierda.
“En total, se pagaron varios millones de dólares a todas clase de organizaciones, entre las que se contaban grupos estudiantes, periodistas, políticos, magistrados, intelectuales, hombres de negocios. El partido popular español, en torno a José María Aznar, participa en las maniobras.
Segundo ingrediente. ¿De dónde viene Philip Goldberg, el actual embajador de Estados Unidos en Bolivia? De Yugoslavia, donde acumuló una rica experiencia sobre la manera de hacer estallar un país. De 94 a 96, trabajó en Bosnia para el embajador Richard Holbrooke, uno de los estrategas en la desintegración. Luego, fomentó los desordenes en Kosovo y la escisión entre Serbia y Montenegro. Un experto, como se le llama... Y no inactivo.
“Como lo dice el periodista argentino Roberto Bardini: "El 28 de junio pasado fue detenida en el aeropuerto de La Paz la estadounidense Donna Thi, de 20 años y proveniente de Miami, por intentar ingresar con 500 cartuchos calibre 45 que había declarado en la aduana como "queso". En la terminal aérea la esperaba la esposa del coronel James Campbell, jefe del grupo militar de la embajada de Estados Unidos en Bolivia. El representante diplomático norteamericano, Philip Goldberg, intervino inmediatamente para gestionar la libertad de la mujer y declaró que se trataba de "un error inocente". La munición, dijo el funcionario, estaba destinada para "deporte y entrenamiento". En marzo de 2006, otro ciudadano estadounidense, Triston Jay Amero, alias Lestat Claudius, un Californiano de 25 años, portador de quince documentos de identidad diferentes, hizo estallar trescientos kilos de dinamita en dos hoteles de La Paz.
“¿Por qué se exportó a Goldberg de los Balcanes a Bolivia? Para transformar, estoy seguro, este país en una nueva Yugoslavia. El separatismo es un método favorecido por los Estados Unidos para reanudar el control de riquezas naturales o regiones estratégicas cuando los Gobiernos se muestran demasiado independientes, demasiado resistentes a las multinacionales.
Tercer ingrediente. Fascistas con experiencia. En Bolivia, Goldberg sostuvo abiertamente y colaboró con hombres de negocios croatas a la cabeza de la secesión. Especialmente, Branko Marinkovic, miembro de la Federación de los empresarios libres de Santa Cruz (provincia secesionista). Enorme propietario de tierras, Marinkovic extrae también las cuerdas de Transporte de Hidrocarburos Transredes (que trabaja para Shell).”
[12]

Las analogías con la experiencia chilena de hace 35 años resulta evidente. Valga la pena recordar las subvenciones estadounidense (agencias varias, mediante) al diario El Mercurio, a la Democracia Cristiana, la orquestación del “gambito Frei”, del secuestro al general René Schneider, o el complot a la minería chilena luego de la nacionalización, expresada por ejemplo en la amenaza del embajador Korry, quien advirtía –incluso antes que Allende fuera electo– que “ni un tornillo ni una tuerca” llegaría a Chile como repuesto a la maquinaria de la industria, o la (aún más) indicativa expresión de Richard Nixon, quien se propuso “hacer aullar” la economía chilena.[13]

Y ¿que ha hecho el Presidente Morales en sus ya dos años de mandato? (de esto nuestros medios tampoco nos dicen nada, si notará nuestro atento lector): el mismo Michel Collon lo resumirá así:

“Nacionalizó el petróleo y el gas. ¿Quieren saber por qué, en nuestros medios de comunicación, se dice cosas buenas del Presidente colombiano Uribe y malas de Evo Morales? Muy simple. El primero hizo pasar los impuestos sobre las multinacionales de 14% a 0,4%. Para facilitar la instalación de estas multinacionales, sus paramilitares expulsaron de sus tierras cuatro millones de campesinos. El segundo se atrevió a devolver a la nación boliviana las riquezas que le pertenecían a fin de combatir la pobreza.
“Al nacionalizar los hidrocarburos, Evo multiplicó por cinco las rentas del Estado y dedicó los recursos de aliviar los males más urgentes: analfabetismo en una disminución del 80%, vuelta a la escuela de una parte de los niños que trabajaban en la calle, creación de escuelas en las lenguas indias aymara y quechua (veinte mil diplomados), asistencia sanitaria gratuita inmediata para la mitad de los Bolivianos, pensión Dignidad para los mayores de 60 años, crédito a cero por ciento para productos como el maíz, el trigo, la soja y el arroz. Gracias a la ayuda de Venezuela, se ofrecieron seis mil ordenadores, sobre todo a escuelas. Gracias a la ayuda de Cuba, se operó a doscientas sesenta mil personas de los ojos, que en otros países de América Latina, quedarían condenados a la ceguera por ser pobres.
“Además las inversiones públicas aumentaron, permitiendo desarrollar la economía. Bolivia colmó su déficit fiscal, reembolsado la mitad de su deuda exterior (de 5 a 2,2 mil millones de dólares), reconstituyó una pequeña reserva financiera, multiplicando por cuatro el empleo en las minas y la metalurgia, duplicando la producción y las rentas de estas industrias. El PIB industrial pasó de 4,1 a 7,1 mil millones de dólares en tres años. Se distribuyeron mil tractores a campesinos. Se construyeron nuevas carreteras.
“En resumen, –
Agrega Collon– Bolivia avanza. No lo bastante rápido, dicen algunos para los que Evo no es bastante duro contra la derecha y los grandes propietarios. Es un debate que debe llevarse entre los que viven allí y pueden apreciar la situación, sus posibilidades, sus peligros. Sabiendo que no basta con decir "Allí tienen que hacer tal o cuál..." para sacar un país de la pobreza y la dependencia. Sabiendo que es necesario tener en cuenta la relación de fuerzas con la derecha que se agita mucho y sabotea. Teniendo en cuenta el ejército (¿Todos sus jefes serán honestos hasta el final?).”[14]

El sentido de estos logros y medidas también nos resultan familiares… (nacionalización del cobre, estatización de la industria productiva estratégica, medio litro de leche para cada niño en Chile, profundización de la reforma agraria, etc…)

ALLENDE: EL LEGADO DE UNA VÍA Y DE UNA EXPERIENIA

¿De qué sirve la experiencia chilena, en todos sus contextos y sentidos, para la situación boliviana? No hay que buscar muy lejos cuando el “para que nunca más en Chile” (o “nunca más” a secas) se ha vuelto una frase común, casi un cliché de buena crianza. Pero la cuestión pasa más allá de declamaciones vacías y retórica post traumática. Se trata de estar alerta y activar las luces rojas de defensa y protección de la democracia y la solidaridad internacional (de Perogrullo también las propias medidas internas del pueblo boliviano) antes de que el pueblo y sus líderes se vean en la disyuntiva de salir a defender la legitimidad del gobierno democrático o salvar el propio pellejo. Se trata de que la historia SIRVA, y que el legado, el más triste, del Presidente Allende y sus partidarios –su derrota por el golpe– sea lo suficientemente experiencia viva, para que se evite su repetición en suelo americano y en cualquier suelo de nuestro planeta.

En esta suerte de paralelismo –no por ello determinista, pero si, peligrosamente similar– el presidente Morales ha salvado una valla a la que Allende no llegó: El referéndum, del que resultó triunfador. No obstante, nadie sabe si ante similar resultado, las hostilidades contra el primer mandatario chileno hubiesen cesado, y para el caso boliviano, al parecer las hostilidades y el boicot no van a cesar pese a la reciente votación, por tanto, la alerta, internacional e interna, debe seguir[15].

Salvador Allende no solo ha dejado un legado trágico-romántico, no solo es el presidente mártir, el símbolo del “nunca más”, la evocación inspiradora, pero estéril de un mañana mejor… No. Ha dejado un legado señero en algo en que poco y mal se reconoce en nuestro país. Es un iniciador, un “adelantado a su tiempo”, un abridor de alamedas. Fue quien primero encabezó, desde muy temprano y mucho antes de obtener el gobierno de su país, el sueño de una revolución en democracia, con la participación y expresión de la voluntad de todos, respetando las reglas de un sistema plural, y avanzando con el pueblo, “empuñando” los votos, liderando, a la vez, una revolución cultural, lo que podría denominarse un cambio “desde abajo y desde dentro”, como se dice ahora.[16]

Es una convicción profunda en Salvador Allende, llegando a comprender y solidarizar activamente con otras vías como la cubana, pero entendiendo las diferencias entre cada una de las realidades y por tanto, de sus caminos o vías. En esto, también es una de las figuras que anticipa a Chávez y Morales, quienes han replicado con “el socialismo del siglo XXI” esta ruta, haciendo verbo aquello de la dialéctica, clave en el marxismo, al que han entendido como sistema de interpretación histórica, social y política, más que catecismo dogmático, doctrinarizante y rígido (¿habría indignado otra cosa más al inquieto intelectual que era Karl Marx?)

¿Cómo honrar al Presidente Allende en su centenario? ¿descubriendo bustos? ¿derrotando a Prat, Violeta Parra, Víctor Jara, Lautaro o Pablo Neruda en ese torneo de “popularidad” absurdo y kitch que es “Grandes Chilenos”?[17] Me parece que una buena forma (no la única, por cierto) sería recogiendo aquel mensaje “construido” en las que probablemente fueron sus horas más dramáticas, graves, testimoniales y trascendentes:

“El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse.
(…)
“En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. (…) Esta es una etapa que será superada.
(…)
“Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen, ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
(…)
“Tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor (…) Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.…”
[18]


Bombardeo y Último Discurso del Presidente Allende


El Sueño Interrumpido: Legado y Mensaje en video

______________
NOTAS:
[1] Sobre el particular, en 1972 la integrante del Comité Central del Partido Comunista y ex Ministra del Trabajo de Allende hizo una ácida crítica en los siguientes términos: “La ultraizquierda ha hecho daño al proceso revolucionario y no hemos hecho todo lo necesario para dar una batida ideológica a las posiciones del extremismo de izquierda (…) El revolucionarismo pequeño-burgués se encontró con el sol de la revolución y lo encegueció, queriendo hacerlo todo en 24 horas reemplazando la dirección serena y consecuente de la clase obrera” citado por Jorge Escalante, “Allende y las dos almas de la Unidad Popular”, en Allende,100 Miradas, Edición Especial diario La Nación, Santiago, 26 de junio de 2008, p 21.

[2] Allende definió en innumerables ocasiones el socialismo chileno como “libertario, democrático y pluripartidista”. Lo anterior se fundamentaba en el ideario del presidente, expresado en la siguiente posición: “Rechazamos en lo más profundo de nuestras conciencias las luchas fraticidas –agregando que– el respeto a los demás, la tolerancia hacia el otro, es uno de los bienes culturales más significativos con que contamos” o esta otra sentencia “El partido socialista no propicia la dictadura del proletariado (…) he sostenido y sostengo que el marxismo es un método para interpretar la historia, no es un dogma ni algo inmutable o falto de elasticidad.” Esta profunda convicción humanista, socialista y revolucionaria lo llevaría a una consecuente y poco acomodaticia toma de posiciones en los diversos hitos de la historia mundial que le tocó vivir: “desde la tribuna que le daba el senado (…) criticó el nazismo, la guerra civil española, el imperialismo soviético, la intervención de EEUU. en Centroamérica, hasta conflictos internos como la matanza ocurrida en Puerto Montt en 1069”. También criticó fuertemente la “Ley maldita” que proscribió al partido comunista en el gobierno de González Videla. En otra muestra y marcando diferencia con la URSS de Stalin, en 1948 diría: “Los socialistas chilenos, que reconocemos ampliamente muchas de las realizaciones alcanzadas en Rusia Soviética, rechazamos (…) la existencia de un solo partido, el partido comunista. No aceptamos tampoco una multitud de leyes que en ese país entraban y coartan la libertad individual” (Allende, 100 Miradas, Op. Cit.).

[3] Gonzalo Vial Correa, Allende en su Centenario. Capítulo VI, página IV, Santiago, 4 de julio de 2008 (Serie en fascículos editada por el diario La Segunda)

[4]El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.” (Mensaje del Presidente Allende emitido por radio Magallanes, 11 de septiembre de 1973)

[5] Gonzalo Vial Correa, Op. Cit. Página III.

[6] Sobre historia confractual ver Sergio Flores, “La historia confractual: un viaje hacia un tiempo imaginario”, en Notas Históricas y Geográficas Nº 9-10, Facultad de Humanidades Universidad de Playa Ancha, Valpraíso, 1998 – 1999.

[7] Ver más del Golpe de Estado de 2002 en Venezuela en: http://es.wikipedia.org/wiki/Carmonazo

[8] En rigor, en correspondencia privada, Fidel Castro había reconocido, considerado y advertido a Allende de la opción de que el pueblo defendiese al gobierno democrático en caso de un golpe de estado. La misiva en cuestión reza: “Pero en caso de que la otra parte, cuyas intenciones reales no estamos en condiciones de valorar desde aquí, se empeñase en una política pérfida e irresponsable exigiendo un precio imposible de pagar por la Unidad Popular y la revolución (…), no olvides ni por un segundo la formidable fuerza de la clase obrera chilena y el respaldo enérgico que te ha brindado en todos los momentos difíciles, ella puede, a tu llamado ante la Revolución en peligro, paralizar a los golpistas, mantener la adhesión de los vacilantes, imponer sus condiciones y decidir de una vez, si es preciso, el destino de Chile. El enemigo debe saber que está apercibida y lista para entrar en acción. Su fuerza y combatividad pueden inclinar la balanza a tu favor aún cuando otras circunstancias sean desfavorables.
“Tu decisión de defender el proceso con firmeza y con honor hasta el precio de tu propia vida, que todos te creen capaz de cumplir, arrastrarán a tu lado a todas las fuerzas capaces de combatir y a todos los hombres y mujeres dignos de Chile. Tu valor, serenidad y tu audacia en esta hora histórica de tu patria y, sobre todo, tu jefatura firme, resuelta y heroicamente ejercida, constituyen la clave de la situación.
” (Fidel Castro R., “Un ejemplo que perdura”, en Allende,100 Miradas, Op. Cit. pp 23. También ver versión electrónica en diario Granma)

[9]Señalo mi voluntad de resistir con lo que sea, a costa de mi vida, para que quede la lección que coloque ante la ignominia y de la historia a los que tienen la fuerza y no la razón. (…) El holocausto nuestro marcará la infamia de los que traicionan la patria y el pueblo”. Mensaje del Presidente Allende emitido por radio Corporación, 11 de septiembre de 1973.

[10] Ver resultados en http://www.cne.org.bo/proces_electoral/Revocatorio2008/

[11] Ver los siguientes artículos de Luís Cuello en el sitio Otra Prensa: “Triunfo de Evo y Telepatía Conservadora” (http://www.otraprensa.com/triunfo-de-evo-y-telepatia-conservadora/) y “Bolivia está tan Lejos” (http://www.otraprensa.com/bolivia-esta-tan-lejos/).

[12] Michel Collon, ¿Está Evo en peligro?, en Piensa Chile: www.piensachile.com/content/view/4474/1/

[13] Sobre la actuación de EEUU. para con el gobierno de Allende, el ex secretario de estado del país del norte, Colin Powell, señaló, “no es una parte de la historia estadounidense de la que nos sintamos orgullosos” (en Allende 100 Miradas, Op. Cit., p 27)

[14] Ibidem.

[15] Ver nota informativa del 20 de agosto de 2008 por AFP “Tres regiones bloquean carreteras en Bolivia y aumenta la tensión política” en http://noticias.cl.msn.com/articulo.aspx?cp-documentid=9571061 También en Granma “Gobierno boliviano denuncia que escalada de violencia de la oposición atenta contra la seguridad nacional” en http://www.granma.cu/espanol/2008/agosto/sabado23/bolivia.html

[16] Un entonces Mapu José Antonio Viera Gallo exponía en 1972 estos principios: “Hay que devolver la esperanza a la gente que realmente somos la mayoría, debiéramos serla, y si no lo somos, perdón que lo diga, pero no se puede hacer una revolución en contra de la mayoría. La revolución es una obra de masas, y si las masas no están en la revolución, no hay revolución (…) Es iluso pensar en un socialismo en Chile por obra de las minorías. La dictadura del proletariado, pese al proletariado”. Citado en Jorge Escalante “Allende y las dos almas de la unidad Popular” en Allende, 100 Miradas, Op. Cit. pp 21.

[17] Sobre el programa de TVN, ver “Grandes Chilenos de Nuestra Historia: ¿democratización cívica o indigno concurso de popularidad?” En blog del autor:
http://jorgediazarroyo.blogspot.com/2008/08/grandes-chilenos-de-nuestra-historia.html

[18] Mensaje del Presidente Allende emitido por radio Magallanes, 11 de septiembre de 1973.

domingo, 20 de julio de 2008

Serie Historia de Chile en Comics: útil y entrenida forma de aprender nuestra Historia


El diario Las Últimas Noticias ha publicado desde hace un par de meses una serie titulada Historia de Chile en Cómics. Esfuerzos similares ya se habían realizado en nuestro país, pero no siempre con buenos resultados y receptividad por parte del público. Ahora, que aparece junto al periódico de mayor circulación nacional (y probablemente uno de los peores en cuanto a perfomance informativa) su llegada al público está segurada y probablemente muchos de los lectores tengan en su poder al menos algunos de los fascículos.

La cosa es evaluar si esta es una herramienta útil, o se verá castigada por la síntesis o necesidades narrativas del formato. En nuestro parecer se trata de un aporte valioso, aunque siempre tomado como un complemento, que no tiene otro fin que hacer más atractiva, facil y cercana la comprensión de ciertos periodos, principios o personajes. El relato se ciñe a lo que tradicionalmente se ha enseñado en el colegio, es decir, la historia del estado - nación. Pero si entendemos esta serie en comics como una herramienta co - ayudante en esto que podríamos definir como "la necesidad de aprender y comprender la materia", es probablemente la mejor decisión que se podía tomar. No obstante, hay abundantes guiños a los aportes de investigaciones más recientes, consideraciones éticas y problemas que, un buen profesor, o una inquieta mente de estudiante, podrían captar y desarrollar.

El comics se cuenta en episodios, de los que aparecen 2 por cada fasciculo. Los dibujos son atractivos y la narración esta bien documentada y es clara. En este sentido valga señalar que se encuentra respaldada históricamente por el Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Tal vez una de las cosas a reprochar, aunque menor, sea la estilización de los personajes araucanos, desproveyendolos de sus rasgos raciales tan característicos, para un poco darles figura de indio norteamericano (el comics como género, aparte del más o menos reciente influjo nipón, está muy influido por la estética de las clásicas historietas norteamericanas).

A partir del fascículo 10 y ya de frentón desde el 11 (los últimos en aparecer a la fecha que escribimos) se comienza a tratar lo relativo al proceso de la Independencia, que es en lo que están casi todos los segundos medios a esta altura del año. Buena ocasión entonces para comenzar a coleccionar estos fascículos si es que no se tienen los anteriores.

Solo cabe esperar que el relato termine en lo más presente posible, y no se quede, como es clásico en este tipo de iniciativas (véase Héroes, de canal 13, por ejemplo) en la Guerra del Pacífico, dando además el mensaje equívoco de que todo lo que no contenga armas no es historia.

Sería muy estimulante y útil para el debate dentro de la sala de clases, el poder ver a Alessandri Palma, Aguirre Cerda, Frei Montalva, o incluso a Allende paseandose por los pasillos de la Moneda con un recién nombrado Comandante en Jefe llamado Augusto Pinochet. Incluso, por que no, a los Presidentes de la Concertación ¿O se considerara que no es útil para que nuestros jóvenes tomen una consciencia ciudadana y de ellos son también constructores de historia? esperemos lo mejor...

lunes, 16 de junio de 2008

HEROES: Una revisión crítica a la historia de CHILE, a través de la TV

No son frecuentes los telefilms en la historia de la televisión chilena, menos los de época. Dentro de los esfuerzos de producción más importantes se encuentran "Martín Rivas" (serie basada en el libro homónimo de Alberto Blest Gana), "Sor Teresa de los Andes" (probablemente la obra mejor lograda, por narrativa, ambiente, factura y emoción) y la taquillera "La Quintrala" (con una muy creíble Raquel Argandoña) por TVN, y "Alberto Hurtado, Vida de un Hombre Santo" (interpretado magistralmente por Cristian Campos) "La Patrulla del Desierto" (sobre la campaña terrestre en la Guerra del Pacífico), y "Quién Sabe Cuanto Cuesta Hacer un Ojal" también sobre el primer santo chileno, por parte del canal católico.

No obstante, los relatos de lo que tradicionalmente se ha considerado la "historia del Chile", llenos de elementos y episodios emocional y cinematográficamente potentes, habían estado marginados de la producción televisiva, salvo el ya mencionado episodio de la fallida "Patrulla del Desierto". Las razones son muchas. En primer lugar, los altos costos de una producción de ese tipo (con recostrucciones, iluminación y vestuarios ad-hoc); segundo, la necesidad de una investigación histórica bien trabajada, pues, secundando aquello de que Chile es tierra de poetas, algunos se han atrevido a decir que también es "tierra de historiadores" y en ese sentido, las criticas a los posibles errores en la puesta en escena serían implacables. Por último, está la dificultad por parte de guionistas, productores, directores y actores para dar con el tono adecuado. Formateados por el cine hollywoodense, de donde en su mayoría vienen la series y películas de época que vemos, está el riesgo de no ser lo sufiecientemente creibles en los modos, corriéndose siempre el riesgo de las frases y ademanes acartonados, la exposición falsa y tiesa de un pasado que nos hemos acostumbrados a ver tan solo en estatuas, y solemnes cuadros. De la interpretación pretenciosa y retrucados ademanes al ridículo hay un solo paso, y es un riesgo que, creemos, pocos han estado expuestos -con no poca prudencia- a correr.

Es por esto que sorprendió que Canal 13 se atreviera a sostener en sus pantallas y con producción propia (aunque asociándose con reputadas productoras nacionales, que básicamente se encargaron de ejecutar los rodajes, prácticamente de modo simultáneo) la recreación de las vidas y momentos de nuestra historia de seis de nuestros más grandes y clásicos íconos de los primeros años de vida independiente (léase, nacional o también republicana): Bernardo O'Higgins, José Miguel Carrera, Manuel Rodriguez, Diego Portales, José Manuel Balmaceda y -la única que aún no se ha estrenado- Arturo Prat (Yo personalmente suponía que se lanzaría este año, para el aniversario del Combate Naval de Iquique, pero no fue así -los otros cinco se estrenaron el 2007-. Lo más probable es que se esté guardando para el próximo año, en donde se cumplen 100 años del heroico acto de entrega del capitán de la endeble corbeta chilena y su no menos valerosa tripulación. Actualmente se encuentra en rodaje, de acuerdo a la página oficial de la serie).

Los temores eran que Canal 13, aunque con poderosos auspiciadores, los cuales, no obstante, no cubrieron todo el costo de producción, se atreviera a dar un paso económicamente arriesgado. Pero también las aprensiones eran de otro tipo: Hacer una recreación de época que quedara en deuda y en la que "se notara la pobreza" y falta de experiencia nacional en este tipo de realizaciones; Lo segundo, es que proviniendo de un canal católico, tradionalista y conservador, las imagenes de los diferentes próceres o personajes no fueran creíbles, que se presentasen "planos", sin relieve, ni matices, como estatuas, o peor, de cartón piedra, que las recreaciones fueran panegíricos, homenajes a seres perfectos, ensalzándolos en extremo; o que los diálogos fueran tarzanescos, falsos, y llenos de ridículos ademánes poco creíbles.

Nada de eso ocurrió. Las escenas cumplen, y aunque se hecha de menos a veces mayor despliegue en las secuencias de acción y batallas, en general se resuelven estos desafios de buena forma, con inteligencia, y sin lesionar la fluidez y comprensión de la historia. Los díalogos y la construcción de personajes es solvente, y nada mitificadora. Quizás el mejor ejemplo es el O'Higgins de Julio Milostich, creíble en todos su rasgos y claroscuros. Pero más aún sorprendió -y he aquí la utilidad que los distintos capítulos tienen para un más creíble y humanizado acercamiento a los "héroes" de nuestra historia- el tratamiento histórico a los personajes, y los conflictos y debates que en sus propias épocas, cada uno de ellos encarnaron. De repente se le critica a la serie un errorcillo de ambientación por aquí, una exageración de una cualidad por allá, pero lo cierto es que cada obra da muestra de una forma clara, amable, comprensible y amena de los debates, comtroversias, visiones y discusiones que en su época (e incluso hoy mismo, en el ambiente historiográfico nacional) cada uno de estos personajes generó.

De esta forma pueden ser explicado y abierto a un público más amplio (que quiere, merece y necesita tener una visión más realista y problemática de la historia nacional) las cuestiones que fueron temas vitales en nuestro pasado y que repercuten hasta hoy, ya que, solo entendiéndo la historia como problema, y no como un relato monótono y sin cuestionamiento aprendido y "memorizado hasta la saciedad", puede comprenderse el acontecer humano como un proceso abierto, en desarrollo, cuyas actuaciones, tanto de prohombres, elites, como de los pueblos con su consciencia y actuar en conjunto o diferentes vertientes, constructor de futuro, futuro, que se volverá presente, luego pasado, luego, nuestra historia...

La página web
oficial es http://heroes.canal13.cl/ . Cuenta con videos, fotos, entrevistas, información y actividades complementarias, orientadas a conocer mejor a los "héroes" y dedicadas especialmente a escolares.

Bonus track:
Por una cuestión presupuestaria, y en parte también porque se trata del bicentenario, osea, de la celebración de los 200 años de vida independiente, solo se centraron en seis personajes y estos, a partir de la lucha por la emancipación. Hubiera sido muy interesante haber podido ver las figuras de Pedro de Valdivia (por no pedir también a Almagro), Lautaro (sin considerar a Caupolicán o Galvarino) o personajes más recientes e igual de valiosos como los reseñados, tales como Arturo Alessandri Palma, Carlos Ibañez, Pedro Aguirre Cerda, Eduardo Frei Montalva, Salvador Allende o Augusto Pinochet (por nombrar solo estadistas) para otra vez será (TVN aprovechará el bote, al menos con algunos, haciendo la biografía de los 10 personajes del bicentenario, elegidos por el público).

Descarga todas las películas: En el sitio http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/verContenido.aspx?ID=132345 puedes elegir a cada uno de los personajes en la barra superior. Al entrar en la página elige la opción bajar película si la quieres descargar, o ver película, si deseas verla a través de la red. Los link se encuentran al costado derecho, bajo una atractiva imagen. De momento, pueden verse los cinco episodios emitidos.

sábado, 17 de mayo de 2008

LA MISIÓN o los sentidos de la presencia española en América

Uno de los hechos que más impactaron durante la colonia fue la labor de los jesuitas en América, y su posterior expulsión de estos dominios por parte de la Iglesia Católica, con la influencia de España y Portugal. Este importante episodio fue abordado por la película "La Misión" (dirigida por Roland Joffé, 1986) la que se centra en los territorios que hoy son Paraguay y parte del norte de Argentina. Sin embargo, la labor de la Compañia de Jesus (una de las más industriosas, respetuosas de los indígenas y progresístas de la época) se extendía a otras regiones del territorio español en América, y también en Chile.

La película, que se basa en hechos reales, también da luces de las intenciones y motivaciones más profundas que explicaban la presencia de España en América. Y en el film, estos diferentes motivos entran en disputa y se superponen unos con otros. Por una parte la sed de riqueza, mediante el sometimiento de los pueblos y el apoderamiento de sus territorios, recursos y su trabajo (incluso mediante la esclavitud); en un segundo plano, la expansión del reino de su majestad, en este caso, el rey de España, en disputa con otros imperios como el de Portugal, por ejemplo. En tercer lugar la evangelización, que se entendió de diversas formas, a veces para justificar la acción para intereses completamente distintos, pero también de un modo noble y bien intencionado (no por ello sin cierto grado de soberbia cultural) que en la película se expresa en el caso del personaje del padre Gabriel (interpretado por Jeremy Irons) y que en la vida real tuvo expresión en la labor y vida de, por ejemplo, Fray Bartolomé de Las Casas o para el caso de Chile, el padre Luís de Valdivia.

La película, como ya se dijo, pone en juego estos intereses, lo que se puede apreciar en el caso de las misiones que desarrollaban los jesuítas con los indígenas, los intereses y disputas comerciales y políticas sostenidas por las potencias europeas de España y Portugal en territorio americano, y la misma acción del Vaticano, quien a veces gobernaba más bien con criterios de "este mundo" que con aspiraciones más celestiales y altruístas. Todo esto sin perder de vista la fiera resistencia que pusieron los aborígenes cuando se les intentó dominar y arrebatar su territorio, lo que se muestra al fin de la película y que se encuentra acreditado por historiadores.

Para finalizar, una cita a un lider africano, que bien puede servir de colofón y material para la meditación: "Cuando los europeos llegaron, nosotros teníamos la tierra y ellos la biblia. entonces nos enseñaron a rezar con los ojos cerrados. Cuando los abrimos, ellos tenían la tierra y nosotros la biblia".

Bonus track:
1.- Uno de los jesuítas destacados fue el chileno Abate Juan Ignacio Molina, quien, cuando la orden fue expulsada de América en 1768, abandonó para siempre nuestro territorio, añorando desde europa su tierra natal, y a la cual dedicó varias de sus obras editadas en Italia, algunos de los primeros textos científicos dedicados al entonces "reino de Chile"
2.- La película, además, es conocida por su banda sonora, a cargo del compositor italiano Ennio Morricone (de reciente visita en nuestro país) y quién además a tenido a su cargo la música de otra serie de películas como "Cinema Paradiso" y "Lolita" (versión de 1997) por ejemplo.
3.- En el siguiente link, una excelente secuencia resumen de la película, que combina las bellas imágenes del film, con la excelente música compuesta por el maestro Morricone. Como para hacerse una idea de la historia y su tratamiento narrativo y estético:

miércoles, 9 de abril de 2008

ENCUENTRO EN CAJAMARCA o el trágico "contacto" de dos mundos


Para tener una idea de las características de la llamada "Conquista" española en territorios americanos (a mi no me gusta este concepto. Conquista sugiere seducir, o "ganarse" a alguien, en este caso se trataría más de una invasión, con todas sus letras, con rasgos de genocidio, como varias cifras de estudios serios indican) bien podríamos remitirnos a pasajes emplemáticos y también a canciones, murales y otras obras que los han recogido, haciendolos parte de la memoria colectiva impregnada en una cultura. Este es el caso de "Encuentro en Cajamarca" del cantautor argentino Víctor Heredia, permanentemente homenajeado en este espacio.

Encuentro en Cajamarca trata los hechos verídicos por los cuales el conquistador del Perú Francisco Pizarro (recordado como uno de los más crueles) crea una celada (trampa militar) a Atahualpa, empleando al sacerdote Valverde. Atahualpa recibe desarmado a los españoles para tener un primer encuentro, estos le hacen ver que de acuerdo al la biblia, Atahualpa debe cambiar de religión y someterse a los españoles. Como los incas no utilizaban la escritura, Atahualpa intenta escuchar, literalmente, la biblia, pero al no oir nada ni encontrarle sentido a lo que se le decía la vota como un instrumento inservible. Pizarro con esto manda a sus huestes que mantenía ocultas y preparadas para el ataque a capturar a Atahualpa y su comitiva, empleando cañonazos y armas. Los incas asustados y desarmados son tomados por sorpresa siendo masacrados in su facto y Atahualpa hecho prisionero. Finalmente (de esto no se ocupa la canción) Atahualpa ofrece llenar tres veces su celda con artículos del mejor oro, a cambio de ser liberado (era una gran afrenta que se encontrare prisionero el lider del imperio) Pizarro accede y Atahualpa cumple, solo que es traicionado y pese a todo condenado a muerte, aún cuando Pizarro se queda con el botín. Atahualpa es muerto y con esto el imperio (que hay que decir, era un uno que pese a invadir territorios en que viven otros pueblos, respeta sus culturas e incluso a sus líderes, religión, etc) es desarticulado, no sin alguna resistencia proveniente de distintas reagrupaciones e iniciativas. Cabe decir que lo que aquí señalado es extesivo en su significado a toda la "Conquista" de Latinoaméica

Aquí abajo, dos videos de Encuentro en Cajamarca. El primero tiene un mejor audio y está acompañado de un collage de imágenes de la cultura inca. El segundo posee además una introducción y está acompañado de imágenes de lo que parece un telefilm de los hechos ya relatados.

Mi versión favorita de la canción, de todas formas, es una que tuve la oportunidad de compartir con mis alumnos del Cole San Antonio del Baluarte y que incluye "Encuentro en Cajamarca" y "Taki Ongoy II" interpretadas magistralmente por Víctor en el concierto en el Luna Parck editado en DVD y que lamentablemente no se encuentra en YouTube. Originalmente ambos temas pertenecen a su disco Taki Ongoy (1986) del que se pueden descargar todas las canciones en http://victor.heredia1.googlepages.com/

Ahí va la hermosa letra de los dos temas, y un glosario para los términos en quechua.

Encuentro en Cajamarca

Creo en mis dioses, creo en mis huacas
Creo en la vida y en la bondad
De Viracocha
Creo en Inti y Pachacamac

Como mi charqui, tomo mi chicha
Tengo mi coya, mi cumbí
lloro mis mallquis, hago mi chuño
y en esta pacha quiero vivir

Tu me presentas, runa Valverde
Junto a Pizarro un nuevo Dios
Me das un libro que llamas Biblia
Con el que dices habla tu Dios

Nada se escucha, por más que intento
Tu libro no habla, quiere callar
Por que me matas si no comprendo
tu libro no habla, no quiere hablar

Taki Ongoi II

Caerá en la tierra una lluvia sin fin
Un gran diluvio que apague el dolor

De tanta muerte y desolación
Y fertilice nuestra rebelión

Ya nos quitaron la tierra y el sol
Nuestra riqueza y la identidad

Sólo les falta prohibirnos llorar
Para arrancarnos hasta el corazón

Grita conmigo, grita ¡Taki Ongoi!
Que nuestra raza reviva en tu vos
Grita conmigo, grita ¡Taki Ongoi!
Que nuestra América es india y del sol.

Refrencias:
Coya: esposa del Inca
Cumbí: tejido de lana de vicuña
Charqui: carne secada al sol
Chicha: cerveza de maiz
Chuño: Alimento en base de papa
Huaca: ídolo, lugar u objeto sagrado
Inti: Dios sol
Mallquis: momias de los antepasados
Pacha: la tierra, el universo, el tiempo
Pachacamac: Señor de la tierra
Runa: hombre
Taki Ongoy: Movimiento político-religioso de los indígenas contra la aculturación española (imposición de su cultura).
Valverde: Sacerdote que llega con Pizarro cuando éste conquista el Perú.
Viracocha: Dios creador.

Video:
Video con introducción y escenas de recreación:

jueves, 20 de marzo de 2008

CINE & HISTORIA: "APOCALYPTO" y "1492..." ó Mesoamérica PRECOLOMBINA y La Llegada de COLÓN


¿Para que unir Cine e Historia? ó ¿cuál es el aporte pedagógico que tiene ver una película que difícilmente nos entrega la información específica que puede preguntar una prueba? Creo que la respuesta es simplemente que sirve para familiarizarnos con una época, y apreciar, en una réplica de la vida cotidiana de un personaje o periódo del pasado -ya sea de nuestro propio país o de algún remoto lugar- como vivían. Al ver la vida recreada, nos resulta más familiar la época en estudio al revisar los textos, apuntes o cuadernos, y de este modo, facilita la comprensión de los conceptos en juego y genera entusiasmo. ¿Cómo negar la utilidad, aunque siempre limitada, que ofrecen películas como "La Lista de Schindler" o "La Caída" para comprender más "familiarmente" el horror del holocausto o la mente y entorno de Hitler?.

En este post veremos la realidad de la América precolombina y la llegada de Colón a nuestro "jóven" continente a través de dos películas: "Apocalypto" y "1492, La Conquista del Paraíso". Antes que todo hay que dilucidar un término que, lamentablemente, profesores y libros utilizan mucho, pero no siempre se detiene en explicar. Meso, quiere decir centro o mediano (de "al medio"); septentrión o septentrional, que se encuentra al norte, y austral se refiere al sur. De modo que mesoamérica indica más o menos los territorios y pueblos que se encontraban hacia el centro de nuestro continente a la llegada de los españoles (principalmente el actual México, Guatemala, entre otros).

Partamos por "Apocalypto", película dirigida por Mel Gibson el año 2006. En realidad y pensando en el valor histórico, me centraría básicamente en el principio de la película hasta la escena en donde la tribu de Garra Jaguar, el protagonísta, es atacada y capturada por los guerreros Mayas. En esta primera parte se nos muestra la realidad de un pueblo que aún no se desarrolla como una civilización, sino vive en una pequeña aldea en la selva, de la caza y compartiendo sus tradiciones. El principal aporte es el apreciar una recreación de la vida corriente de estos pueblos, su convivencia con otras tribus similares y la amenaza de ser capturados por civilizaciones superiores que de acuerdo a sus creencias, necesitaban víctimas para ofrecer en sacrificio a sus dioses.

La secuencia siguiente en el filme es el traslado de estos prisioneros hacia los lugares de sacrificio. Según mi parecer el interés histórico solo vuelve cuando estos llegan precisamente hasta los sitios de ofrenda y devoción, observando aterrados (por como nos muestra la película) y resignados a su suerte, todo el ambiente que se genera en torno a las ceremonias. Allí los prisioneros son pintados con colores simbólicos y subidos a la cima de la pirámide donde se encuentra la familia real y el sumo sacerdote, ante la extasiada masa que aprecia el terrible espectáculo. Los Mayas fueron una cultura muy desarrollada y sofisticada que alcanzaron grandes avances en organización, y, por cierto en cultura, conocimientos en artes y ciencia. Las pirámides, complejas y bien edificadas, poseen en su disposición medidas que representan calculos avanzadísimos en astrología-astronomía (la astrología es el estudio simbólico o supersticioso de los astros, por ejemplo el horóscopo; en cambio la astronomía es el estudio científico en cuanto a sus dimensiones, movimientos, etc.). Por eso, la película sugiere una cierta manipulación del sacerdote y la familia real al pueblo, pues ellos ya sabían que ocurriría en ese momento un eclípse solar, manejándo la situación para manifestarle al pueblo que aquello representa que su dios se ha saciado y que no es necesario proseguir con los sacrificios en su nombre. Esto produce la casual salvación de nuestro protagonísta, lo que no implica que sus captores quieran dejarlo con vida de todos modos.

Lo siguiente en el filme es la huída de Garra Jaguar de los captores que buscan eliminarlo, dándole tensión a la trama pero no representando necesariamente un elemento histórico especial al estudio. Diríamos que este valor se retoma en la secuencia final, donde tras la salvada del protagonísta este con su esposa e hijos observan las extrañas naves que llegan a sus costas (son barcos españoles en viajes posteriores al de Colón), mientras los aborígenes buscan un "nuevo comienzo" para su pueblo. Hoy sabemos que lamentablemente la suerte no ha sido tan favorable con los pueblos nativos de nuestro continente, luego de la llegada de los españoles.

La segunda película es "1492, la Conquista del Paraíso", dirigida en 1992 por Ridley Scott por encargo del gobierno español, con el fin de conmemorar los 500 años del descubrimiento de América. El interés histórico se centra, a mi juicio, básicamente en la primera parte, desde que Colón habla con su hijo en la escena que abré la película, hasta el desembarco en América, una de las secuencias más memorables de la película y la posterior internación en la selva caribeña. Luego todo lo que sigue está demasiado ficcionado, a mi parecer, aunque tiene el valor de mostrarnos a un Colón imperfecto, humanizado, al que no siempre le fue bien, sino por el contrario, tiene fracasos, persecusión y olvido, como realmente ocurrió.

Como mencioné, el interés está en la primera parte, que transcurre en Europa y a bordo de las carabelas, pues nos muestra todo el espíritu propio del renacimiento, del que Colón es uno de los grandes exponentes en la historia; es decir, aquellos hombres que creían en la ciencia, en el poder del propio hombre como realizador y medida de todas las cosas y que, pese a todas las dificultades, no temían el perseguir sus sueños. Además nos muestra el clima en España ante sus ideas y la primera parte de su empresa, cuando aún todo era dudas. Quizás el error principal de la película es que hacia el final nos sugiere que Colón dimensionó que había descubierto un nuevo continente, y la verdad es que, aunque el sabía la importancia de hallar esas tierras para España, nunca comprendió que se tratara de una continente que no figuraba en los antiguos mapas que circulaban en Europa.

Como reflexión final, las películas nos muestra dos mundos que relativamente coincidieron en el tiempo, pero que eran totalmente separados y desconocidos entre sí. Ambos se juntan en las respectivas escenas en que los barcos llegan a la costa americana (Al final de la película en "Apocalipto" y en la mitad "donde hemos apretado pause" en "1492..."). La de Gibson recibió algunas críticas por presentar de manera cruento y negativo a los Mayas (el imperio que captura al protagonista), pero lo cierto es que -y esto lo he conversado con historiadores muy respetados y especialista en pueblos indígenas- no hay que idealizar o endulzar a ninguna cultura, sin por eso dejar de reconocer todos sus rasgos admirables y bellos. Los pueblos americanos, por tradición, creencias, religión o lo que fuere también pudieron ser crueles y cometer abusos a la vista de lo que hoy se conoce como derechos humanos. Si disculpáramos a los Mayas o Aztecas, entonces no podríamos juzgar las acciones del régimen nazi, más allá de explicarnos las causas que generaron su aparición. Sin una conciencia ética, no tiene mucho sentido estudiar historia, sino tan solo como un pasatiempo o pseudo bagaje cultural. El estudio de los pueblos no sirve sino para humanizarnos a nosotros mismos (una especie de evolución, ya no física, sino mental y espiritual) e incluso seguir humanizando a esos mismos pueblos. La historia avanza y nadie, ni nosostros ni otras culturas pueden quedarse estancados, aunque siempre con respeto y memoria de lo que fuímos y somos. Solo así proyectaremos con sabiduría y cierto sentido lo que queremos ser. (No olviden que "Alturas de Machu Pichu" de Pablo Neruda no es un canto a la belleza de las costrucciones, sino a los pesares que los trabajadores que las construyeron debieron vivir en aquellas tierras altiplánicas)

Video enlaces:
1492 (Colón llega a tierra):
Apocalypto (escena final):

viernes, 29 de febrero de 2008

GUÍA RÁPIDA para estudiar la HISTORIA DE CHILE

Instrucciones para "aprovechar" este resumen
Esta guía rápida tiene por fin servir de repaso de la historia de Chile, especialmente para recordar cosas importantes, pero sobretodo, para conocer en general nuestra historia, antes de hacer un estudio más detallado de cada una de sus etapas. Es decir, es una guía que hay que estudiar ANTES de aprender en detalle la Historia de Chile. Por lo tanto tiene lo esencial, haciendo el mayor incapié en que el relato sea comprensible, fácil de entender y conectado entre un periódo y otro (de esta forma es también más fácil de recordar). Como es un resúmen, obviamente no está todo, pero si uno conoce el marco general de la historia de Chile, y lo comprende, va a ser mucho más fácil luego aprender sus detalles.
Además, esta guía tiene una característica especial. Se puede leer de dos formas. La primera es leer todo el texto, que es lo que se recomienda hacer primero, hasta aclararse bien en lo que allí sucede. La otra forma es leer en orden solo los textos que están en negrita, incluyendo los títulos. Esta forma está hecha especialmente para repasar y verificar si se recuerdan los detalles. Si se fijan, al leer solo lo que está en negrita se comprende claramente lo esencial de cada periodo. ¡Intentenlo! si algo no se entiende o no se recuerda bien, entonces repasen todo el texto completo de aquella parte que quieren recordar. Espero les pueda servir, y recuerden cada vez que en clases se vaya a analizar en profundidad alguna etapa, vuelvan a repasar esta guía-resumen.

Descubrimiento y Conquista
América fue descubierta por Europa por Cristóbal Colón, cuando este, enviado por los Reyes Católicos de España, llegó hasta nuestro continente “sin querer” (1492), ya que lo que en realidad buscaba era encontrar una ruta más fácil para llegar a las Indias Orientales (actualmente China y el Lejano Oriente), navegando en línea recta hacia el oeste hasta dar la vuelta a la tierra, ya que ésta, según Colón y muchos sabios de la época, era redonda. Colón no sabía que existiera un continente nuevo en medio de su ruta, por lo que creyó llegar a su destino. De hecho, hasta su muerte, no se dio cuenta que había descubierto un continente desconocido hasta entonces por los europeos.
Sin embargo, nuevas exploraciones llegaron a la conclusión de que efectivamente era un “Nuevo Mundo”, por lo que España (y luego también Portugal) pidieron autorización al Papa (máxima autoridad universal reconocida por el mundo católico en esa época) para conquistar y evangelizar estas tierras, lo que obtuvo respuesta afirmativa del sumo pontífice.
De este modo, España comenzó el dominio de este territorio. Por ejemplo, Hernán Cortés conquistó México y Francisco Pizarro Perú.
Chile, fue conquistado por Pedro de Valdivia, luego de un fallido intento de Diego de Almagro, que, con una compañía muy bien equipada, no pudo con el penoso trayecto a través de la Cordillera de los Andes y la resistencia fiera de los indios chilenos.
Pedro de Valdivia, un ambicioso e inteligente español de origen más bien modesto, conocía lo vivido por la expedición de Almagro y, considerando aquello, organizó su propia compañía de conquista rumbo a Chile. Llegó a Santiago en 1541, fundando la ciudad en consideración a la presencia de agua (río Mapocho), bosques, buen clima, y “cerros isla” que servían de "torre de vigilancia".
Valdivia fundó varias ciudades, entre las que se cuentan, además de Santiago, La Serena, Concepción, Imperial, Villarrica y Valdivia (además de Valparaíso que en realidad nunca fue fundada formalmente). Sin embargo, al igual que Almagro encontró una férrea resistencia de parte de los indígenas, sobretodo los Mapuche o Araucanos. La guerra entre españoles y mapuche se conoce como Guerra de Arauco, y en este conflicto los mapuche infligieron importantes derrotas a los españoles en su lucha por mantenerse libres. Ejemplo de esto son la destrucción de varias ciudades construidas por los invasores y la misma muerte de Valdivia en manos araucanas.
La Conquista termina con el Desastre de Curalaba en 1598. Allí los mapuche dieron una rotunda derrota a los españoles al mando de García Oñez de Loyola, destruyendo todas las ciudades del Sur. Con esto se estableció una frontera en el río Biobío (a la altura de Concepción): Al norte dominaban los españoles y al sur los mapuche.

La Colonia
La Colonia es el periodo de pleno dominio español en territorio americano. En Chile comienza en 1598 tras el desastre de Curalaba y la imposición de la frontera en el río Biobío y dura hasta la formación de la Primera Junta de Gobierno en 1810 que da inicio al proceso de Independencia.
Para ejercer su dominio, la Corona Española fundó una serie de instituciones para administrar las colonias americanas.
En España
estaba el Consejo de Indias (justicia, administración y leyes) y la Casa de Contratación (comercio). En América el territorio estaba dividido en Virreinatos, cada uno a cargo de un Virrey. A nosotros nos correspondía el Virreinato del Perú. A su vez, cada Virreinato tenía una Real Audiencia, que servía de Tribunal de Justicia en América y colaboraba en la administración. El Virreinato (a cargo del virrey se dividía en diferentes Colonias, estando cada una de ellas a cargo de un Gobernador (como en el caso de Chile). A su vez la colonia se dividía en Provincias a cargo de un Corregidor, y cada ciudad tenía su propio Cabildo como gobierno local integrado por los vecinos.
Durante la Colonia persistió la Guerra de Arauco aunque sin la intensidad de la Conquista y más bien de modo intermitente.
De un punto de vista social se dio el Mestizaje, que era la “mezcla racial” entre español e indígena, fruto a veces de la fuerza y otras por mutuo consentimiento, dando así a un tipo racial nuevo típicamente americano: el mestizo.
También el Sincretismo cultural, que es una mezcla similar a lo anterior, pero esta vez de costumbres, cultura, palabras y tradiciones, dando también un resultado cultural nuevo, con elementos autóctonos y españoles.
La economía colonial estaba dada por la encomienda, que era la entrega de indios a cargo de un español como premio a su contribución durante la conquista. El encomendero español tenía la obligación de evangelizar a los indios, y el derecho a recibir su tributo en forma de trabajo. Los españoles en general abusaron mucho de este privilegio. También existía la Merced de tierra, que, como lo dice su nombre era la entrega de un territorio de gigantescas proporciones a los españoles como premio por la conquista. Se daba asimismo el derecho a mayorazgo, que era que solo el hijo mayor heredaba la tierra para que esta no se “achicara”, esto pese a tener más hermanos.

La Independencia
La Independencia fue un proceso que duró de 1810 a 1822.
Los criollos, eran hijos de familias españolas nacidos en América y por lo tanto se sentían más americanos (o chilenos) que españoles. Estaban descontentos con el gobierno que España ejercía en nuestro continente ya que solo a los peninsulares (nacidos en España) se les permitía tomar los altos cargos públicos y de gobierno, y además se tenía a América atrasada cultural y económicamente para sacarle el máximo provecho y poder así mantener el control sobre ella. Sin embargo eran muy pocos los “chilenos” que pensaban en buscar la independencia.
Entre los que anhelaban el gobierno independiente, las influencias estaban en la Independencia de Estados Unidos al separarse de Gran Bretaña, la Revolución Francesa que promovía los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad, los libros de los pensadores ilustrados del siglo XVIII (que a su vez fueron los inspiradores de la Revolución Francesa), etc.
La ocasión se dio con la invasión de Napoleón a España, en la cual tomó prisionero al Rey Fernando VII y puso en su lugar a su propio hermano José Bonaparte (1808). El pueblo español desconoció al nuevo rey y se organizó en Juntas de Gobierno que ejercían la organización del reino mientras llegaba el “amado” y legítimo Rey.
El ejemplo fue seguido en América dos años más tarde, en 1810. En el caso de Chile, el 18 de Septiembre de aquel año, con la formación de la Primera Junta de Gobierno. El Virrey del Perú vio esto con recelo, por lo que mandó a su ejército a disolver la Junta, cuestión que los chilenos no aceptaron, pues veían los beneficios del autogobierno. Se inició entonces una Guerra que terminó en una primera etapa favorable a los españoles (realistas), teniendo los chilenos (patriotas) que huir a Argentina para reorganizar el ejército. El Desastre de Rancagua pone fin a la Patria Vieja que va de 1810 a 1814.
Se inicia la Reconquista
o Restauración de 1814 hasta 1817 que marca la vuelta al poder en Chile de los Españoles. Esta época estuvo marcada por los abusos y la venganza de los realistas, lo que convenció a los indecisos por la causa de la independencia. Mientras tanto, fuerzas chilenas y argentinas preparaban el Ejército Libertador al mando de O`Higgins y San Martín, que cruzó la cordillera en 1817, triunfando en Chacabuco y Maipú, consolidando la independencia y libertad chilena (Patria nueva).
O`Higgins fue proclamado al gobierno en calidad de Director Supremo. Se organizó la Escuadra Nacional (flota de barcos de guerra de Chile) y la liberación del Perú a cargo de San Martín y Lord Cochranne, marino inglés contratado por Chile. O`Higgins comenzó a organizar la nueva república con un país en ruinas por la guerra. Realizó importantes reformas en educación, mejoró la Alameda, fundó la Escuela Militar, cementerios para no católicos, etc. Poco a poco fue surgiendo un descontento contra O`Higgins, por su autoritarismo en el poder, lo que lo llevó a abdicar o dimitir en 1823, decidiendo exiliarse en el Perú para no perturbar con su presencia la organización de la joven nación. Murió finalmente en Perú sin nunca poder regresar en vida a Chile.

Los Ensayos Constitucionales
Tras la partida de O`Higgins, había que dotar a la República de una Constitución
que rigiera al país. Hubo varios intentos fallidos desde 1823 hasta 1830: la Constitución Moralista de 1823, que fracasó al pretender dirigir la vida privada de las personas; la Constitución Federal de 1826, que pretendía dividir al país en estados al estilo estadounidense. Fue inaplicable por el desigual desarrollo y riqueza de los distintos “estados” o regiones chilenas. Por último tenemos la Constitución Liberal de 1828 que era muy idealista, pero no se correspondía con la aún baja educación formal y cívica de la mayoría de los chilenos.
La búsqueda de un orden constitucional y del control del gobierno enfrentó a dos sectores: los liberales (idealistas y más demócratas) y los conservadores (partidarios de un gobierno fuerte y autoritario), los que desencadenaron una Guerra Civil que se definió a favor de los Conservadores en la Batalla de Lircay, en 1830, dando fin a este periodo conocido como Ensayos Constitucionales.

Diego Portales y la Constitución de 1833
Aquí aparece la polémica figura del influyente Ministro Diego Portales. Éste era un empresario conservador que creía que Chile necesitaba un gobierno fuerte, autoritario y con una clara autoridad del presidente, con el fin de darle forma a un joven país sin tradición democrática. Estas ideas influyeron en la Constitución de 1833, que fue finalmente la que permaneció, logrando una duración de casi de 100 años (hasta 1925). Se inaugura con esto la República Conservadora (desde 1830 a 1861) cuyas características fueron: Los presidentes duraban 5 años y podían reelegirse por una vez, cosa que hicieron todos, por lo que duraron en definitiva 10 años cada uno; Existía una gran afinidad con la Iglesia la que intervenía en los asuntos públicos; hubo una guerra contra la Confederación Perú Boliviana en 1836 (no confundir con la Guerra del Pacífico que es posterior) ante el temor de que un pacto entre Perú y Bolivia se anexara a Chile para formar un Gran Confederación.

República liberal y Expansión Territorial

La República Liberal comienza en 1861, con la llegada de aquel partido al gobierno y termina en 1891 con la Guerra Civil y la muerte del Presidente Balmaceda. Es el periodo de mayor ejercicio de la libertad hasta ese momento, junto a progreso y crecimiento sostenido en todas las esferas de la vida nacional.
Uno de los primeros eventos de esta etapa fue la Guerra con España (1864) cuando ésta realizó un último y fallido intento por recuperar sus colonias en América. En esta etapa surgieron nuevos partidos políticos (el radical y el Democrático) y se realizaron reformas a la Constitución de 1833, con el fin de restarle facultades al Presidente, otorgar mayores libertades individuales y terminar con la influencia de la Iglesia Católica en los asuntos públicos del gobierno.
Entres los principales avances se destacan:
Prohibición de reelección inmediata del Presidente de la República; Se garantizó la libertad de enseñanza, de reunión y de asociación; Se permitió el culto privado de los no católicos (libertad de culto); Se promulgaron las llamadas leyes laicas, que contribuyeron a restarle poder a la Iglesia Católica. Ellas establecieron la creación de cementerios laicos administrados por el Estado, la Ley de matrimonio civil y la creación del Registro Civil.
La República Liberal fue también testigo de la consolidación del actual territorio nacional, ya que fue durante su gobierno que se hizo ocupación efectiva del Estrecho de Magallanes al extremo sur de Chile y de la actual Décima región con la traída de colonos alemanes (dada la escasa población nacional). Se fundó Punta Arenas, el Fuerte Bulnes, Puerto Montt, entre otros. Se estableció el límite con Argentina en la Cordillera de los Andes, cediéndole la Patagonia que por entonces no era valorada ni estaba efectivamente ocupada por chilenos.
Además, como consecuencia de la Guerra del Pacífico (1879 – 1884) que enfrentó a Chile contra Perú y Bolivia, se obtuvieron a perpetuidad las regiones de Tarapacá y Antofagasta, pertenecientes hasta ese minuto a Perú y Bolivia, respectivamente.
Este conflicto se inició tras el incumplimiento de Bolivia en cuanto a no subir los impuestos aduaneros a las explotaciones chilenas de huano en la costa boliviana. Como Chile se negó a pagar el alza, Bolivia amenazó con el remate de las instalaciones chilenas, por lo que nuestro país le declaró la guerra. Como existía un pacto secreto entre Perú y Bolivia en caso de conflicto, Chile debió enfrentar a las dos naciones, primero en la campaña marítima, luego en las campañas terrestres de Tacna, Lima y de la Sierra. Triunfó Chile, con lo que obtuvo finalmente las riquezas de Huano, Salitre y Cobre antiguamente pertenecientes a Bolivia y Perú. Esto dio gran desarrollo económico a Chile en el siglo XIX, apareciendo un grupo de "nuevos" ricos: la oligarquía. El cobre en tanto mantiene su importancia hasta hoy.
Completa el panorama territorial la incorporación de la Araucanía, por el ejército chileno, no sin emplear en ello abuso y violencia contra el pueblo araucano.

Balmaceda y la Revolución de 1891
Con las riquezas del Salitre, y la consolidación territorial (ahora también con la incorporación de la Isla de Pascua en 1888), Chile inició una etapa de sostenido progreso económico encabezado por la oligarquía. Por otro lado, los gobiernos liberales habían quitado algunas prerrogativas y poder al Presidente, para favorecer el “juego democrático”, con lo que el Congreso fue adquiriendo más poder. Los miembros del congreso eran representantes de la oligarquía, es decir las familias más ricas de Chile.
El Presidente José Manuel Balmaceda (liberal) inició en este contexto una ambiciosa política de reformas educativas y de obras públicas (líneas férreas, puentes, etc.) extendidas a todo Chile y no solamente a la zona central, cosa que lo hizo viajar por gran parte del país y con esto, hacer crecer su popularidad. Esto causó la preocupación del Congreso y los partidos políticos que se sentían opacados, por lo tanto hicieron una fuerte oposición. El Presidente Balmaceda, sin embargo, se mantuvo firme en sus planes. Finalmente, el Congreso no aprobó el presupuesto nacional para el año 1891, con el fin de paralizar al gobierno al no contar con recursos. Balmaceda decidió gobernar con el mismo presupuesto de 1890, cuestión que era tecnicamente ilegal, por lo que el Congreso se levantó contra el Presidente con el apoyo de la Armada. Permanecieron leales a Balmaceda el ejército, con lo que se inició la Guerra Civil de 1891 en la que triunfó el Congreso, suicidándose Balmaceda en la embajada Argentina en Santiago, el mismo día que le correspondía dejar el mando de la Nación.

La República Parlamentaria
Durante los siguientes años, (1891-1920) se da la llamada República Parlamentaria, que tiene ese nombre por el amplio dominio en la política y el gobierno del Congreso, en desmedro del Presidente que era tan solo una “figura decorativa”. De hecho, el Congreso podía cambiar los Ministros constantemente, con lo que se impedía cualquier continuidad en los planes de gobierno. Era muy raro que un ministro durara más de 4 meses en su cargo. La época se conoce como una donde las clases ricas gozaron de lujo, mientras los trabajadores del salitre, campo y ciudad (proletarios) vivían en condiciones extremadamente miserables. A esto se le llama “Cuestión Social” pero no importó a la clase política, que vivían como en una burbuja discutiendo otros temas, sino hasta más tarde, acumulandose gran cantidad de problemas entre los más pobres.

Reformas, Militarismo y Frente Popular
En 1920, Arturo Alessandri fue electo Presidente
con una inusual campaña centrada en la gente humilde y de clase media, y no en la clase alta. Durante su campaña prometió hacer reformas e impulsar una serie de leyes que permitirían una mejora en el estándar de vida de los más desfavorecidos. Sin embargo, una vez elegido, seguía rigiendo el sistema parlamentario de gobierno y el Congreso continuamente impidió que Alessandri ejecutara sus promesas. Esto llevó a que los militares (entre los que destacó el Coronel Carlos Ibáñez del Campo) presionaran al Congreso ya que ellos también solicitaban mejoras en sus condiciones laborales (sueldos, ascensos, etc.). Ante amenaza de un posible golpe de estado, el Congreso apuró en pocas semanas una serie de reformas. Sin embargo, los militares luego también quisieron presionar al Presidente, por lo que éste renunció a su cargo. Fruto de esta crisis a Alessandri se le pidió volver prometiéndole aprobar una nueva Constitución, la de 1925, lo que efectivamente ocurrió, otorgándosele esta vez más autoridad al Presidente y reduciendo el poder del Congreso, lo que favorecería un gobierno con más iniciativa y efectividad para resolver los problemas.
Sin embargo Ibáñez, ahora General seguía presionando por ganar poder en el gobierno, con lo que Alessandri volvería a renunciar a la Presidencia. Esto trajo mucha inestabilidad al país y al gobierno, lo que se revela en que entre 1925 y 1932 hubo una sucesión de cortos gobiernos y de golpes militares que agravaron aún más la situación del país, y en el que ningún presidente elegido terminó su gobierno de manera normal. Por ejemplo, Ibáñez se presentó como candidato único en 1927, siendo elegido Presidente. Su gobierno fue autoritario, no respetó la Constitución ni las Leyes, encarceló y exilió a sus opositores, transformando a la policía (fundó el cuerpo de Carabineros) en un elemento de represión. En 1930, luego de fundar la Fuerza Aérea y modernizar la Administración Pública, entre otras obras, su gobierno experimentó una de las peores crisis económicas mundiales (iniciada en Estados Unidos en 1929) con fatales secuelas para Chile, por lo que tuvo que abandonar el gobierno ante las grandes huelgas (sin embargo, 20 años más tarde volvería a ser electo Presidente). En su reemplazo, Alessandri fue electo nuevamente en 1932.
A contar de 1938, llega al poder el Frente Popular, que era una coalición de izquierda (con comunistas, socialistas y democráticos, pero en que el partido más fuerte era el Radical). Entre los Presidentes radicales se cuentan Pedro Aguirre Cerda, Juan Antonio Ríos y Gabriel González Videla. Este último traicionó a los comunistas declarándolos ilegales ante presiones estadounidenses. También incorporó la Antártica o parte ella al territorio nacional. Otros avances del periodo se dieron en la educación principalmente bajo Aguirre Cerda.

Polarización, Unidad Popular, Golpe, Dictadura y Regreso a la Democracia
Tras los gobiernos radicales, les siguió el segundo de Carlos Ibáñez (1952-1958), que nuevamente volvió a fracasar. A Ibáñez lo sucedió el candidato de derecha Jorge Alessandri (1958-1964), hijo de Arturo, quien ganó las elecciones por estrecho margen e inició una tibia reforma agraria además de fortalecer a la empresa privada. Pese a dos primeros años favorables, se suscitó una crisis económica que le restó éxito a su propuesta, lo que se notó en la siguiente elección presidencial al ganar el candidato demócrata cristiano Eduardo Frei Montalva (1964-1970). Su propuesta, en respuesta a los tiempos que se vivían era hacer una "revolución en libertad" que le diera una respuesta o solución a las clases más desposeídas. Para esto profundizó la Reforma Agraria y chilenizó el cobre (para tener recursos), lo que significa que todas las explotaciones y yacimientos debían tener capitales chilenos. Además se amplió la cobertura en salud, educación y vivienda. Con todo, su gobierno no tuvo el éxito esperado y en la siguiente elección su partido obtuvo el último lugar.
Así, llegamos a la elección de Salvador Allende (1970-1973), representante de la Unidad Popular (coalición de izquierda liderada por los partidos comunista y socialista). Su programa era la revolución chilena al socialismo, que consistía en aplicar cambios profundos por la vía democrática. Continuó con la Reforma Agraria y Nacionalizó el cobre, lo que significa que los yacimientos no solo deberían tener capitales nacionales, sino más del 50% de ese capital debía ser chileno lo que le entregaba el control de la empresa al país, en este caso, al Estado. También se nacionalizaría la industria lo que generó (de modo anticipado) el terror de la clase empresarial y oligárquica que comenzó a retener mercadería y complotar contra el gobierno para generar problemas económicos y caos político. Esto fue alimentado por la colaboración de Estados Unidos y la amplia oposición que reunía a la derecha y a la democracia cristiana y las mismas divisiones internas de la Unidad Popular que no se ponían de acuerdo en como actuar ante el peligro de un golpe que detuviera el proceso.
El golpe militar efectivamente se efectuó el 11 de septiembre de 1973 por las Fuerzas Armadas y Carabineros, estableciéndose una Junta de Gobierno al mando del General Pinochet (1973-1989) que luego se autodesignó Presidente. La Dictadura Militar generó más de 3.500 muertos, más otros miles de torturados y exiliados con el fin de reprimir a los simpatizantes del anterior gobierno. Se implementó un sistema económico neoliberal y dictó una nueva Constitución, de 1980. Tras la Dictadura, vino una lenta Transición a la Democracia en los gobiernos de la Concertación (1989-hoy) que ha mantenido los esquemas del anterior régimen (Constitución y Modelo económico) y una justicia sobre Derechos Humanos a medias. La economía se ha abierto al mundo (globalización) suscribiendo Chile diferentes Tratados de Libre Comercio con la Unión Europea, Estados Unidos, y otros muchos países.
Por Profesor Jorge Díaz Arroyo (Se puede reproducir citando la fuente)