viernes, 29 de febrero de 2008

GUÍA RÁPIDA para estudiar la HISTORIA DE CHILE

Instrucciones para "aprovechar" este resumen
Esta guía rápida tiene por fin servir de repaso de la historia de Chile, especialmente para recordar cosas importantes, pero sobretodo, para conocer en general nuestra historia, antes de hacer un estudio más detallado de cada una de sus etapas. Es decir, es una guía que hay que estudiar ANTES de aprender en detalle la Historia de Chile. Por lo tanto tiene lo esencial, haciendo el mayor incapié en que el relato sea comprensible, fácil de entender y conectado entre un periódo y otro (de esta forma es también más fácil de recordar). Como es un resúmen, obviamente no está todo, pero si uno conoce el marco general de la historia de Chile, y lo comprende, va a ser mucho más fácil luego aprender sus detalles.
Además, esta guía tiene una característica especial. Se puede leer de dos formas. La primera es leer todo el texto, que es lo que se recomienda hacer primero, hasta aclararse bien en lo que allí sucede. La otra forma es leer en orden solo los textos que están en negrita, incluyendo los títulos. Esta forma está hecha especialmente para repasar y verificar si se recuerdan los detalles. Si se fijan, al leer solo lo que está en negrita se comprende claramente lo esencial de cada periodo. ¡Intentenlo! si algo no se entiende o no se recuerda bien, entonces repasen todo el texto completo de aquella parte que quieren recordar. Espero les pueda servir, y recuerden cada vez que en clases se vaya a analizar en profundidad alguna etapa, vuelvan a repasar esta guía-resumen.

Descubrimiento y Conquista
América fue descubierta por Europa por Cristóbal Colón, cuando este, enviado por los Reyes Católicos de España, llegó hasta nuestro continente “sin querer” (1492), ya que lo que en realidad buscaba era encontrar una ruta más fácil para llegar a las Indias Orientales (actualmente China y el Lejano Oriente), navegando en línea recta hacia el oeste hasta dar la vuelta a la tierra, ya que ésta, según Colón y muchos sabios de la época, era redonda. Colón no sabía que existiera un continente nuevo en medio de su ruta, por lo que creyó llegar a su destino. De hecho, hasta su muerte, no se dio cuenta que había descubierto un continente desconocido hasta entonces por los europeos.
Sin embargo, nuevas exploraciones llegaron a la conclusión de que efectivamente era un “Nuevo Mundo”, por lo que España (y luego también Portugal) pidieron autorización al Papa (máxima autoridad universal reconocida por el mundo católico en esa época) para conquistar y evangelizar estas tierras, lo que obtuvo respuesta afirmativa del sumo pontífice.
De este modo, España comenzó el dominio de este territorio. Por ejemplo, Hernán Cortés conquistó México y Francisco Pizarro Perú.
Chile, fue conquistado por Pedro de Valdivia, luego de un fallido intento de Diego de Almagro, que, con una compañía muy bien equipada, no pudo con el penoso trayecto a través de la Cordillera de los Andes y la resistencia fiera de los indios chilenos.
Pedro de Valdivia, un ambicioso e inteligente español de origen más bien modesto, conocía lo vivido por la expedición de Almagro y, considerando aquello, organizó su propia compañía de conquista rumbo a Chile. Llegó a Santiago en 1541, fundando la ciudad en consideración a la presencia de agua (río Mapocho), bosques, buen clima, y “cerros isla” que servían de "torre de vigilancia".
Valdivia fundó varias ciudades, entre las que se cuentan, además de Santiago, La Serena, Concepción, Imperial, Villarrica y Valdivia (además de Valparaíso que en realidad nunca fue fundada formalmente). Sin embargo, al igual que Almagro encontró una férrea resistencia de parte de los indígenas, sobretodo los Mapuche o Araucanos. La guerra entre españoles y mapuche se conoce como Guerra de Arauco, y en este conflicto los mapuche infligieron importantes derrotas a los españoles en su lucha por mantenerse libres. Ejemplo de esto son la destrucción de varias ciudades construidas por los invasores y la misma muerte de Valdivia en manos araucanas.
La Conquista termina con el Desastre de Curalaba en 1598. Allí los mapuche dieron una rotunda derrota a los españoles al mando de García Oñez de Loyola, destruyendo todas las ciudades del Sur. Con esto se estableció una frontera en el río Biobío (a la altura de Concepción): Al norte dominaban los españoles y al sur los mapuche.

La Colonia
La Colonia es el periodo de pleno dominio español en territorio americano. En Chile comienza en 1598 tras el desastre de Curalaba y la imposición de la frontera en el río Biobío y dura hasta la formación de la Primera Junta de Gobierno en 1810 que da inicio al proceso de Independencia.
Para ejercer su dominio, la Corona Española fundó una serie de instituciones para administrar las colonias americanas.
En España
estaba el Consejo de Indias (justicia, administración y leyes) y la Casa de Contratación (comercio). En América el territorio estaba dividido en Virreinatos, cada uno a cargo de un Virrey. A nosotros nos correspondía el Virreinato del Perú. A su vez, cada Virreinato tenía una Real Audiencia, que servía de Tribunal de Justicia en América y colaboraba en la administración. El Virreinato (a cargo del virrey se dividía en diferentes Colonias, estando cada una de ellas a cargo de un Gobernador (como en el caso de Chile). A su vez la colonia se dividía en Provincias a cargo de un Corregidor, y cada ciudad tenía su propio Cabildo como gobierno local integrado por los vecinos.
Durante la Colonia persistió la Guerra de Arauco aunque sin la intensidad de la Conquista y más bien de modo intermitente.
De un punto de vista social se dio el Mestizaje, que era la “mezcla racial” entre español e indígena, fruto a veces de la fuerza y otras por mutuo consentimiento, dando así a un tipo racial nuevo típicamente americano: el mestizo.
También el Sincretismo cultural, que es una mezcla similar a lo anterior, pero esta vez de costumbres, cultura, palabras y tradiciones, dando también un resultado cultural nuevo, con elementos autóctonos y españoles.
La economía colonial estaba dada por la encomienda, que era la entrega de indios a cargo de un español como premio a su contribución durante la conquista. El encomendero español tenía la obligación de evangelizar a los indios, y el derecho a recibir su tributo en forma de trabajo. Los españoles en general abusaron mucho de este privilegio. También existía la Merced de tierra, que, como lo dice su nombre era la entrega de un territorio de gigantescas proporciones a los españoles como premio por la conquista. Se daba asimismo el derecho a mayorazgo, que era que solo el hijo mayor heredaba la tierra para que esta no se “achicara”, esto pese a tener más hermanos.

La Independencia
La Independencia fue un proceso que duró de 1810 a 1822.
Los criollos, eran hijos de familias españolas nacidos en América y por lo tanto se sentían más americanos (o chilenos) que españoles. Estaban descontentos con el gobierno que España ejercía en nuestro continente ya que solo a los peninsulares (nacidos en España) se les permitía tomar los altos cargos públicos y de gobierno, y además se tenía a América atrasada cultural y económicamente para sacarle el máximo provecho y poder así mantener el control sobre ella. Sin embargo eran muy pocos los “chilenos” que pensaban en buscar la independencia.
Entre los que anhelaban el gobierno independiente, las influencias estaban en la Independencia de Estados Unidos al separarse de Gran Bretaña, la Revolución Francesa que promovía los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad, los libros de los pensadores ilustrados del siglo XVIII (que a su vez fueron los inspiradores de la Revolución Francesa), etc.
La ocasión se dio con la invasión de Napoleón a España, en la cual tomó prisionero al Rey Fernando VII y puso en su lugar a su propio hermano José Bonaparte (1808). El pueblo español desconoció al nuevo rey y se organizó en Juntas de Gobierno que ejercían la organización del reino mientras llegaba el “amado” y legítimo Rey.
El ejemplo fue seguido en América dos años más tarde, en 1810. En el caso de Chile, el 18 de Septiembre de aquel año, con la formación de la Primera Junta de Gobierno. El Virrey del Perú vio esto con recelo, por lo que mandó a su ejército a disolver la Junta, cuestión que los chilenos no aceptaron, pues veían los beneficios del autogobierno. Se inició entonces una Guerra que terminó en una primera etapa favorable a los españoles (realistas), teniendo los chilenos (patriotas) que huir a Argentina para reorganizar el ejército. El Desastre de Rancagua pone fin a la Patria Vieja que va de 1810 a 1814.
Se inicia la Reconquista
o Restauración de 1814 hasta 1817 que marca la vuelta al poder en Chile de los Españoles. Esta época estuvo marcada por los abusos y la venganza de los realistas, lo que convenció a los indecisos por la causa de la independencia. Mientras tanto, fuerzas chilenas y argentinas preparaban el Ejército Libertador al mando de O`Higgins y San Martín, que cruzó la cordillera en 1817, triunfando en Chacabuco y Maipú, consolidando la independencia y libertad chilena (Patria nueva).
O`Higgins fue proclamado al gobierno en calidad de Director Supremo. Se organizó la Escuadra Nacional (flota de barcos de guerra de Chile) y la liberación del Perú a cargo de San Martín y Lord Cochranne, marino inglés contratado por Chile. O`Higgins comenzó a organizar la nueva república con un país en ruinas por la guerra. Realizó importantes reformas en educación, mejoró la Alameda, fundó la Escuela Militar, cementerios para no católicos, etc. Poco a poco fue surgiendo un descontento contra O`Higgins, por su autoritarismo en el poder, lo que lo llevó a abdicar o dimitir en 1823, decidiendo exiliarse en el Perú para no perturbar con su presencia la organización de la joven nación. Murió finalmente en Perú sin nunca poder regresar en vida a Chile.

Los Ensayos Constitucionales
Tras la partida de O`Higgins, había que dotar a la República de una Constitución
que rigiera al país. Hubo varios intentos fallidos desde 1823 hasta 1830: la Constitución Moralista de 1823, que fracasó al pretender dirigir la vida privada de las personas; la Constitución Federal de 1826, que pretendía dividir al país en estados al estilo estadounidense. Fue inaplicable por el desigual desarrollo y riqueza de los distintos “estados” o regiones chilenas. Por último tenemos la Constitución Liberal de 1828 que era muy idealista, pero no se correspondía con la aún baja educación formal y cívica de la mayoría de los chilenos.
La búsqueda de un orden constitucional y del control del gobierno enfrentó a dos sectores: los liberales (idealistas y más demócratas) y los conservadores (partidarios de un gobierno fuerte y autoritario), los que desencadenaron una Guerra Civil que se definió a favor de los Conservadores en la Batalla de Lircay, en 1830, dando fin a este periodo conocido como Ensayos Constitucionales.

Diego Portales y la Constitución de 1833
Aquí aparece la polémica figura del influyente Ministro Diego Portales. Éste era un empresario conservador que creía que Chile necesitaba un gobierno fuerte, autoritario y con una clara autoridad del presidente, con el fin de darle forma a un joven país sin tradición democrática. Estas ideas influyeron en la Constitución de 1833, que fue finalmente la que permaneció, logrando una duración de casi de 100 años (hasta 1925). Se inaugura con esto la República Conservadora (desde 1830 a 1861) cuyas características fueron: Los presidentes duraban 5 años y podían reelegirse por una vez, cosa que hicieron todos, por lo que duraron en definitiva 10 años cada uno; Existía una gran afinidad con la Iglesia la que intervenía en los asuntos públicos; hubo una guerra contra la Confederación Perú Boliviana en 1836 (no confundir con la Guerra del Pacífico que es posterior) ante el temor de que un pacto entre Perú y Bolivia se anexara a Chile para formar un Gran Confederación.

República liberal y Expansión Territorial

La República Liberal comienza en 1861, con la llegada de aquel partido al gobierno y termina en 1891 con la Guerra Civil y la muerte del Presidente Balmaceda. Es el periodo de mayor ejercicio de la libertad hasta ese momento, junto a progreso y crecimiento sostenido en todas las esferas de la vida nacional.
Uno de los primeros eventos de esta etapa fue la Guerra con España (1864) cuando ésta realizó un último y fallido intento por recuperar sus colonias en América. En esta etapa surgieron nuevos partidos políticos (el radical y el Democrático) y se realizaron reformas a la Constitución de 1833, con el fin de restarle facultades al Presidente, otorgar mayores libertades individuales y terminar con la influencia de la Iglesia Católica en los asuntos públicos del gobierno.
Entres los principales avances se destacan:
Prohibición de reelección inmediata del Presidente de la República; Se garantizó la libertad de enseñanza, de reunión y de asociación; Se permitió el culto privado de los no católicos (libertad de culto); Se promulgaron las llamadas leyes laicas, que contribuyeron a restarle poder a la Iglesia Católica. Ellas establecieron la creación de cementerios laicos administrados por el Estado, la Ley de matrimonio civil y la creación del Registro Civil.
La República Liberal fue también testigo de la consolidación del actual territorio nacional, ya que fue durante su gobierno que se hizo ocupación efectiva del Estrecho de Magallanes al extremo sur de Chile y de la actual Décima región con la traída de colonos alemanes (dada la escasa población nacional). Se fundó Punta Arenas, el Fuerte Bulnes, Puerto Montt, entre otros. Se estableció el límite con Argentina en la Cordillera de los Andes, cediéndole la Patagonia que por entonces no era valorada ni estaba efectivamente ocupada por chilenos.
Además, como consecuencia de la Guerra del Pacífico (1879 – 1884) que enfrentó a Chile contra Perú y Bolivia, se obtuvieron a perpetuidad las regiones de Tarapacá y Antofagasta, pertenecientes hasta ese minuto a Perú y Bolivia, respectivamente.
Este conflicto se inició tras el incumplimiento de Bolivia en cuanto a no subir los impuestos aduaneros a las explotaciones chilenas de huano en la costa boliviana. Como Chile se negó a pagar el alza, Bolivia amenazó con el remate de las instalaciones chilenas, por lo que nuestro país le declaró la guerra. Como existía un pacto secreto entre Perú y Bolivia en caso de conflicto, Chile debió enfrentar a las dos naciones, primero en la campaña marítima, luego en las campañas terrestres de Tacna, Lima y de la Sierra. Triunfó Chile, con lo que obtuvo finalmente las riquezas de Huano, Salitre y Cobre antiguamente pertenecientes a Bolivia y Perú. Esto dio gran desarrollo económico a Chile en el siglo XIX, apareciendo un grupo de "nuevos" ricos: la oligarquía. El cobre en tanto mantiene su importancia hasta hoy.
Completa el panorama territorial la incorporación de la Araucanía, por el ejército chileno, no sin emplear en ello abuso y violencia contra el pueblo araucano.

Balmaceda y la Revolución de 1891
Con las riquezas del Salitre, y la consolidación territorial (ahora también con la incorporación de la Isla de Pascua en 1888), Chile inició una etapa de sostenido progreso económico encabezado por la oligarquía. Por otro lado, los gobiernos liberales habían quitado algunas prerrogativas y poder al Presidente, para favorecer el “juego democrático”, con lo que el Congreso fue adquiriendo más poder. Los miembros del congreso eran representantes de la oligarquía, es decir las familias más ricas de Chile.
El Presidente José Manuel Balmaceda (liberal) inició en este contexto una ambiciosa política de reformas educativas y de obras públicas (líneas férreas, puentes, etc.) extendidas a todo Chile y no solamente a la zona central, cosa que lo hizo viajar por gran parte del país y con esto, hacer crecer su popularidad. Esto causó la preocupación del Congreso y los partidos políticos que se sentían opacados, por lo tanto hicieron una fuerte oposición. El Presidente Balmaceda, sin embargo, se mantuvo firme en sus planes. Finalmente, el Congreso no aprobó el presupuesto nacional para el año 1891, con el fin de paralizar al gobierno al no contar con recursos. Balmaceda decidió gobernar con el mismo presupuesto de 1890, cuestión que era tecnicamente ilegal, por lo que el Congreso se levantó contra el Presidente con el apoyo de la Armada. Permanecieron leales a Balmaceda el ejército, con lo que se inició la Guerra Civil de 1891 en la que triunfó el Congreso, suicidándose Balmaceda en la embajada Argentina en Santiago, el mismo día que le correspondía dejar el mando de la Nación.

La República Parlamentaria
Durante los siguientes años, (1891-1920) se da la llamada República Parlamentaria, que tiene ese nombre por el amplio dominio en la política y el gobierno del Congreso, en desmedro del Presidente que era tan solo una “figura decorativa”. De hecho, el Congreso podía cambiar los Ministros constantemente, con lo que se impedía cualquier continuidad en los planes de gobierno. Era muy raro que un ministro durara más de 4 meses en su cargo. La época se conoce como una donde las clases ricas gozaron de lujo, mientras los trabajadores del salitre, campo y ciudad (proletarios) vivían en condiciones extremadamente miserables. A esto se le llama “Cuestión Social” pero no importó a la clase política, que vivían como en una burbuja discutiendo otros temas, sino hasta más tarde, acumulandose gran cantidad de problemas entre los más pobres.

Reformas, Militarismo y Frente Popular
En 1920, Arturo Alessandri fue electo Presidente
con una inusual campaña centrada en la gente humilde y de clase media, y no en la clase alta. Durante su campaña prometió hacer reformas e impulsar una serie de leyes que permitirían una mejora en el estándar de vida de los más desfavorecidos. Sin embargo, una vez elegido, seguía rigiendo el sistema parlamentario de gobierno y el Congreso continuamente impidió que Alessandri ejecutara sus promesas. Esto llevó a que los militares (entre los que destacó el Coronel Carlos Ibáñez del Campo) presionaran al Congreso ya que ellos también solicitaban mejoras en sus condiciones laborales (sueldos, ascensos, etc.). Ante amenaza de un posible golpe de estado, el Congreso apuró en pocas semanas una serie de reformas. Sin embargo, los militares luego también quisieron presionar al Presidente, por lo que éste renunció a su cargo. Fruto de esta crisis a Alessandri se le pidió volver prometiéndole aprobar una nueva Constitución, la de 1925, lo que efectivamente ocurrió, otorgándosele esta vez más autoridad al Presidente y reduciendo el poder del Congreso, lo que favorecería un gobierno con más iniciativa y efectividad para resolver los problemas.
Sin embargo Ibáñez, ahora General seguía presionando por ganar poder en el gobierno, con lo que Alessandri volvería a renunciar a la Presidencia. Esto trajo mucha inestabilidad al país y al gobierno, lo que se revela en que entre 1925 y 1932 hubo una sucesión de cortos gobiernos y de golpes militares que agravaron aún más la situación del país, y en el que ningún presidente elegido terminó su gobierno de manera normal. Por ejemplo, Ibáñez se presentó como candidato único en 1927, siendo elegido Presidente. Su gobierno fue autoritario, no respetó la Constitución ni las Leyes, encarceló y exilió a sus opositores, transformando a la policía (fundó el cuerpo de Carabineros) en un elemento de represión. En 1930, luego de fundar la Fuerza Aérea y modernizar la Administración Pública, entre otras obras, su gobierno experimentó una de las peores crisis económicas mundiales (iniciada en Estados Unidos en 1929) con fatales secuelas para Chile, por lo que tuvo que abandonar el gobierno ante las grandes huelgas (sin embargo, 20 años más tarde volvería a ser electo Presidente). En su reemplazo, Alessandri fue electo nuevamente en 1932.
A contar de 1938, llega al poder el Frente Popular, que era una coalición de izquierda (con comunistas, socialistas y democráticos, pero en que el partido más fuerte era el Radical). Entre los Presidentes radicales se cuentan Pedro Aguirre Cerda, Juan Antonio Ríos y Gabriel González Videla. Este último traicionó a los comunistas declarándolos ilegales ante presiones estadounidenses. También incorporó la Antártica o parte ella al territorio nacional. Otros avances del periodo se dieron en la educación principalmente bajo Aguirre Cerda.

Polarización, Unidad Popular, Golpe, Dictadura y Regreso a la Democracia
Tras los gobiernos radicales, les siguió el segundo de Carlos Ibáñez (1952-1958), que nuevamente volvió a fracasar. A Ibáñez lo sucedió el candidato de derecha Jorge Alessandri (1958-1964), hijo de Arturo, quien ganó las elecciones por estrecho margen e inició una tibia reforma agraria además de fortalecer a la empresa privada. Pese a dos primeros años favorables, se suscitó una crisis económica que le restó éxito a su propuesta, lo que se notó en la siguiente elección presidencial al ganar el candidato demócrata cristiano Eduardo Frei Montalva (1964-1970). Su propuesta, en respuesta a los tiempos que se vivían era hacer una "revolución en libertad" que le diera una respuesta o solución a las clases más desposeídas. Para esto profundizó la Reforma Agraria y chilenizó el cobre (para tener recursos), lo que significa que todas las explotaciones y yacimientos debían tener capitales chilenos. Además se amplió la cobertura en salud, educación y vivienda. Con todo, su gobierno no tuvo el éxito esperado y en la siguiente elección su partido obtuvo el último lugar.
Así, llegamos a la elección de Salvador Allende (1970-1973), representante de la Unidad Popular (coalición de izquierda liderada por los partidos comunista y socialista). Su programa era la revolución chilena al socialismo, que consistía en aplicar cambios profundos por la vía democrática. Continuó con la Reforma Agraria y Nacionalizó el cobre, lo que significa que los yacimientos no solo deberían tener capitales nacionales, sino más del 50% de ese capital debía ser chileno lo que le entregaba el control de la empresa al país, en este caso, al Estado. También se nacionalizaría la industria lo que generó (de modo anticipado) el terror de la clase empresarial y oligárquica que comenzó a retener mercadería y complotar contra el gobierno para generar problemas económicos y caos político. Esto fue alimentado por la colaboración de Estados Unidos y la amplia oposición que reunía a la derecha y a la democracia cristiana y las mismas divisiones internas de la Unidad Popular que no se ponían de acuerdo en como actuar ante el peligro de un golpe que detuviera el proceso.
El golpe militar efectivamente se efectuó el 11 de septiembre de 1973 por las Fuerzas Armadas y Carabineros, estableciéndose una Junta de Gobierno al mando del General Pinochet (1973-1989) que luego se autodesignó Presidente. La Dictadura Militar generó más de 3.500 muertos, más otros miles de torturados y exiliados con el fin de reprimir a los simpatizantes del anterior gobierno. Se implementó un sistema económico neoliberal y dictó una nueva Constitución, de 1980. Tras la Dictadura, vino una lenta Transición a la Democracia en los gobiernos de la Concertación (1989-hoy) que ha mantenido los esquemas del anterior régimen (Constitución y Modelo económico) y una justicia sobre Derechos Humanos a medias. La economía se ha abierto al mundo (globalización) suscribiendo Chile diferentes Tratados de Libre Comercio con la Unión Europea, Estados Unidos, y otros muchos países.
Por Profesor Jorge Díaz Arroyo (Se puede reproducir citando la fuente)

8 comentarios:

Metalerick dijo...

Muy buen resumen profe y se lo agradezco mucho... pero sabe q tube muchas dudas asi q no m acomoda ponerlas en el comentario asi q por ahi se las pregunto...
nos vemos y gracuas...
Chau

Metalerick dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Engendra Bipolar dijo...

Saludos
mi hermana estudia historia y mi novio es abogado, así que estoy rodeada de gente muy seca en estos temas, yo en cambio me declaro una total ignorante, así que tu resumen me viene increíble.
abrazos y buenas energías.

Romi V dijo...

Gracias!!! Me sirve mucho! Qué buen trabajo!!! Gracias, de verdad! Que el amor llene su vida!!! Le deseo lo mejor!

Angel Barria Comicheo dijo...

Gracias por tu guía rápida, es muy práctica. Terminé el colegio hace 10 años y desde entonces no habia leído algo de historia. Mi carrera como matemático ha sido muy absorbente por lo que no habia reparado en mi pobre formación humanista. Actualmente estoy decidido a autoeducarme en historia y quiero comenzar con la historia de Chile. Quiero leer un libro del estilo "Historia de Chile: desde la prehistoria hasta la actualidad", pero me es dificil encontrar el autor o libro adecuado. Desearia que el libro tenga indiscutible exactitud historica, que no sea sesgado y que desarrolle los procesos historicos adjuntando las distintas interpretaciones de los historiadores.
En mi búsqueda, he visto varios comentarios afirmando que Frías Valenzuela, Encina, Campos Menéndez y Villalobos tienen un relato ultra nacionalista-chauvinista, con la visión del patrón de fundo. ¿qué opinas?¿es conveniente estudiar de sus libros? ¿qué hay de Jorge Pinto y Salazar?
¿conoces algun libro que me puedas recomendar y que cumpla con mis deseos?
Gracias nuevamente.

Jorge Díaz Arroyo dijo...

Hola, Angel Barría. Ojalá veas por acá mi respuesta. Si es así, por fa, confírmame. Es verdad lo que dices sobre Frías, Encina, Campos o Villalobos. El problema es que ni Jorge Pinto ni Salazar tienen una historia de Chile, llamemos "general". Sus trabajos o se ajustan a un tema en específico o a un periodo puntual. Además, muchos de sus textos no son los ideales para quien se quiera iniciar en el (re)conocimiento de la historia nacional (aunque Salazar tiene algunos títulos para el público general, pero son sobre temas súper puntuales. Te recomendaría un libro que, aunque no arranca en la prehistoria, si aborda desde el periodo de la independencia hasta los primeros años de la transición a la democracia. stá escrito por dos historiadores extranjeros que han investigado mucho la historia de Chile. Uno es inglés, el otro estadounidense, así es que, desde ese punto de vista, tienen cierta independencia u objetividad. Ésta (la objetividad), en todo caso, no es algo en realidad posible de encontrar en historia. Siempre se escribirá desde una cierta subjetividad. Distinto es el caso de la deshonestidad histórica, es decir, que conscientemente se omita o tergiverse la historia para satisfacer un interés político o ideológico. Para el caso del libro que te recomiendo, los autores tienen un cierto buen juicio general respecto a Chile, lo que no implica que sean nacionalistas o chovinistas. Acá te dejo un enlace, dónde puedes comprarlo. ¡Saludos!: http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&id_libro=3918

Angel Barria Comicheo dijo...

Muchas gracias por tu respuesta Jorge Díaz. Tengo el siguiente plan: Leer "Prehistoria de Chile" de Grete Mostny, que muestra hasta la conquista y luego seguir con algun libro sobre la conquista y la colonia (¿Tienes alguna sugerencia?) y luego seguir con Historia De Chile 1808-1994 de Simon Collier. ¿Te parece buen plan? Estimo que me tomará algunos meses llevarlo a cabo.

Jorge Díaz Arroyo dijo...

Estimado Ángel Barría. Interesante plan. Creo que lo puedes llevar acabo sin inconveniente. Qué te demores unos meses no está mal. Hay cosas que se deben cocinar a fuego lento. Este es el caso, pues a idea, entiendo es no solo "conocer" la historia de Chile, sino "procesarla", "reflexionarla"... En fín, la mejor sugerencia que te puedo dar para cubrir el eslabón que falta, es leer el tomo I y II e la "Historia general de Chile", de Alfedo Jocelyn Holt (http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&id_libro=25084 y http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&id_libro=25085). Él no me gusta como columnista, pero leer estos libros es sumamente interesante, por lo bien escritos y porque constituyen más que un relato cronológico del periodo, una reflexión que el autor hace, casi como conversando con el lector, pensando en los singnificados hondos de cada aspecto que revisa. Para episodios, hechos o personajes donde aparezcan dudas, un manual como los que comentaste (Frías Valenzuela), o la misma internet, bastarán para esclarecer la referencia. Ojalá el dato sea de tu agrado. Ojo, la "Historia de Chile" de Simon Collier y William Sater es mucho más narrativa, pero también se ocupa de los singnificados de los hechos, no solo de enunciarlos. Saludos.