miércoles, 26 de diciembre de 2012

A propósito del bajo público en concierto de Roberto Bravo en Chillán Viejo


"La explicación mayor (y aquí entra la variable de formación de audiencias) es la nula política cultural exhibida durante los últimos 4 años del alcalde recién reelecto, cuestión que queda en evidencia al analizar exhaustivamente la gestión en esta materia del periodo 2008 - 2012"


Ha sido indudablemente una buena iniciativa la del alcalde de Chillán Viejo, Felipe Aylwin, el haber aprovechado el impulso de la necesaria reparación de la Casa de la Cultura local post terremoto, para construir un anfiteatro y sala de exposiciones para la comuna. Excelente idea, además, el haber inaugurado el recinto (aunque paradójicamente, fuera de él) el pasado sábado 22 de diciembre con un concierto del maestro Roberto Bravo.

Hay que decir que la interpretación del pianista estuvo extraordinaria y conmovedora, y que el marco del mural de piedra de María Martner, sobre O´Higgins, convenientemente iluminado, fue muy apropiado y contribuyó a generar la atmósfera adecuada. Lo único malo fue el chabacano árbol de pascua que el alcalde insiste en instalar cada año sobre el mástil de la bandera que preside el republicano e histórico mural, y que estuvo encendido solo 5 minutos, pues alguien con buen tino ordenó apagarlo. Malo también fue que el locutor de la jornada insistiera en que “el pianista nos interpretará alguna de sus más importantes composiciones”, cuando el maestro Bravo -al igual que Arrau- es un gran intérprete, no compositor.

Sobre la baja convocatoria, y vaya que fue baja, de la que se ocupa el diario La Discusión ennota del lunes 24 de diciembre, sin duda más que la formación de audiencias, el problema radicó en la publicidad. Solo notas en los diarios que, mal que nos pese, no toda la gente lee, y unas invitaciones repartidas a las Juntas de Vecinos a última hora, que me consta no se alcanzaron a distribuir convenientemente por las unidades vecinales. Ni afiches ni carteles... ¡ni siquiera información en el propio sitio web del municipio! Impresentable. Pero, la explicación mayor además de lo tal vez inoportuno de la fecha, esbozada en la nota, (y aquí entra la variable de formación de audiencias) es la nula política cultural exhibida durante los últimos 4 años del alcalde recién reelecto, cuestión que queda en evidencia al analizar exhaustivamente la gestión (o falta de ella) en esta materia en el periodo 2008 - 2012, materia que se puede abordar mejor en otra oportunidad.

Es de esperar que este nuevo periodo municipal que se inicia, más el contar con los espacios recientemente inaugurados, reviertan esta deuda con una comuna que se declara histórica y de gran acervo cultural.

Fotografía: Víctor Orellana, diario La Discusión.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Una universidad para la región de O´Higgins


La región necesita una universidad pública e idealmente estatal, no solo para prestar docencia de calidad, sino para realizar investigación y extensión.


A menudo se dice que las crisis presentan grandes posibilidades. Me parece que es lo que ocurre respecto a la situación de la educación superior en el país, pero especialmente a la que existe en la región. Hoy miles de estudiantes están en la angustiante situación del eventual cierre de su universidad, pero además, en la incógnita respecto a si la educación recibida allí es útil, y si el desprestigio de la institución no será una carga demasiado pesada en el título.

Pero no son los únicos factores preocupantes. La región necesita una universidad de calidad, pública e idealmente estatal, no solo para prestar docencia de calidad, sino para realizar investigación científica, relevante para nuestro desarrollo económico y medioambiental, pero también cultural y humanista. Una institución que además, sea un polo y un faro a la comunidad mediante la extensión universitaria.

Tal pretensión merece un esfuerzo serio, decidido y vigoroso, y no meramente discursivo. La orfandad en que se han desarrollado empeños anteriores ha dado claras muestras de su resultado: el fracaso. En tiempos en que se habla de Investigación y Desarrollo y de la “sociedad del conocimiento” es difícil encontrar momento más oportuno que este para abordar tal anhelo.