miércoles, 21 de enero de 2015

"Los cambios que Chile necesita"



Sin negar los ripios y limitaciones, este gobierno tomó los asustos como debía tomarlos. Hay gente que no comprende que matizar un país, encausarlo a un nuevo pacto social, por decirlo de alguna manera, requiere comenzar por lo estructural, y luego vendrá el detalle más notorio, más evidente.

Fin a la selección en establecimientos educacionales con financiamiento estatal. Fin del binominal. Pacto de unión civil. Me gusta que este gobierno, por el que no voté y del que me declaro opositor constructivo, esté sacando adelante -nada más que- lo que prometió en su programa, asumiendo los costos de la crítica de la alianza política, y también de los medios de prensa (especialmente escrita) que han demonizado las medidas y sus consecuencias.

Me gusta que este gobierno, contra toda tentación en que la Concertación antes ha caído, esté priorizando el cambio en lo estructural para diseñar un país de siglo XXI, más inclusivo, más ciudadano, más laico, orientado al bien común y no a la (a menudo indolente) repartija de mercado. Queda mucho por hacer, pero es valioso reconocer que el gobierno ha privilegiado los grandes cambios (como la Nueva Mayoría los entiende) que son menos tangibles a corto plazo, que tienen más costo mediático, que son más dificiles de comunicar... por sobre las medidas parche, efectistas, cortoplacistas, con que la Concertación nos doraba la píldora y postergaba lo que las movilizaciones sociales demostraron impostergable.

Sin negar los ripios y limitaciones, este gobierno tomó los asustos como debía tomarlos. Hay gente que no comprende que matizar un país, encausarlo a un nuevo pacto social, por decirlo de alguna manera, requiere comenzar por lo estructural, y luego vendrá el detalle más notorio, más evidente. Pero sirva de ejemplo que hacer una casa (o ampliarla o modificarla) siempre comienza con planos, cimientos, y estructura gruesa no siempre apreciable estéticamente. Luego vienen las terminaciones, y finalmente estaremos eligiendo el color para nuestras habitaciones, los muebles y decoración, como tambien el uso de los espacios.

El país que nos legó la dictadura y que nos mal maquilló la Concertación requiere estos cambios estructurales. Son necesarios para luego implementar los otros, de detalle. Bienvenidos sean ambos. Debemos seguir mirando y fiscalizando de cerca como ciudadanos activos. Pero que no nos asusten quienes quieren que ningún cambio se produzca. Son los mismos que entraparon el debate sobre la eliminación de la categoría de hijo ilegítimo en Chile, con el argumento que hijos iguales, aunque de diferente origen, debilitaría la familia. Si, son los mismos.