viernes, 27 de octubre de 2017

Libros de terror para leer con la puerta cerrada

Si en los ochenta Halloween solo era una fecha entretenida que aparecía en las películas y series yankees, en los noventa fue penetrando en nuestro terruño, impulsada por el comercio, para, ya en el siglo XX –junto al conejo de pascua– ser parte de nuestro calendario no oficial. Y es que la cultura es así, un sincretismo sin fin y sin límites: Para no ir más lejos, la cueca tiene raíces en África y la empanada en el mundo árabe. Por eso, para estar a tono con la fecha, hemos dedicado este artículo a la literatura de terror, uno de los géneros más fascinantes para grandes y chicos.


Por Jorge Díaz Arroyo

FRANKENSTEIN
Mary Shelley

Aunque es uno de los clásicos indiscutidos en el imaginario del terror, no todos saben que el monstruo “fabricado” con partes de cadáveres y “devuelto” a la vida por el Dr. Frankenstein, nace en la literatura, y que su autora es una mujer culta de apenas 18 años: Mary Shelley.

Más sorprendente es que la primera aparición de la criatura en la novela es… ¡en el Polo Norte! Y que, pese a su fisonomía amenazante, según la historia, el científico intentó dotarlo de cierta belleza, así como de inteligencia, y otras virtudes deseables en un “súper hombre”.

Pero Frankenstein es más que un relato de terror gótico para infundir miedo en el lector. La obra escrita en 1818 se considera la fundadora del género de ciencia ficción, pues sigue los pasos a un científico que, obsesionado con su proyecto, no discrimina los límites morales, éticos ni filosóficos para concretarlo. Si esto le suena familiar, es porque múltiples villanos, desde entonces, han seguido este arquetipo de “científico loco”: desde el Dr. Octopus en El Hombre Araña, hasta Mr. Freeze, en Batman, por citar dos ejemplos del cómic, nada más.

Al mismo tiempo, Frankenstein plantea al menos dos problemas mayores: uno, el límite de la ciencia, sobre todo cuando ésta se ejerce sin consideraciones éticas, y dos, como el prejuicio, abandono y rechazo a un ser, en principio inocente e inclinado al bien (como es el engendro creado por Frankenstein), lo va ahogando en la soledad hasta bestializarlo al grado de convertirlo en una amenaza para la sociedad (una analogía hoy muy pertinente para graficar el círculo vicioso que se produce entre marginalidad, falta de oportunidades, estigmatización y delincuencia).


EL GATO NEGRO
Edgard Allan Poe

Uno de los más reconocidos autores en literatura de terror es Edgard Allan Poe (1809-1849). Idolatrado por séquitos de lectores en todo el globo, durante su vida sufrió el desprecio de sus pares, muriendo miserablemente a temprana edad. Cierto es que su carácter, que variaba entre taciturno e iracundo, no lo ayudó a integrarse en círculos sociales ni literarios.

Con todo, hoy no hay duda de que se trató de un genio e innovador de las letras.

El gato negro y otros relatos es una compilación de tres de sus más famosos cuentos. Al del título se suma El pozo y el péndulo y Entierro prematuro. Todos están ilustrados por el artista argentino Luis Scafati.

En las tres historias encontramos a un narrador en primera persona, que nos cuenta –al principio muy compuestamente, luego en forma vívida y nerviosa– algún hecho escalofriante. Todo en un ambiente de creciente angustia y opresión (material o sicológica).

Así vemos a un hombre que descarga su brutalidad en un gato; otro que vive los acuciantes momentos de su condena fatal y un tercero que está atemorizado por la posibilidad de ser, por error, enterrado en vida en un sepulcro.

Pese a lo pesadillescas de estas imágenes, Poe da muestras de cómo se puede escribir el miedo con elegancia y maestría.


DRÁCULA
de Bram Stoker
Michael Burgan (adaptador)

Si el león es el rey de la selva y Superman el superhéroe por antonomasia, entonces –qué duda cabe– Drácula es el monstruo más emblemático en el mundo occidental.

Escrita en 1897 –muy posterior a Frankenstein– por Bram Stoker, el personaje principal se inspira en Vlad Draculea, también conocido como Vlad Tepes, Vlad III o el decidor apodo de Vlad el Empalador: un príncipe de Valaquia (hoy sur de Rumania) famoso por su severidad y la crueldad de sus recursos. Recoge además cuentos del folclor, leyendas y supersticiones.

La versión que reseñamos es una adaptación al cómic de la novela original, orientada al público infantil y juvenil, a cargo de Michael Burgan en la historia y de José Alfonso Ocampo en los dibujos. Incluye, además, datos del autor de la pieza original, glosario, información ampliada acerca del vampirismo, preguntas para debatir, y algunas propuestas de escritura, que estimulan la imaginación creativa de los jóvenes lectores.

La trama conserva íntegra la estructura general del original, con la natural adaptación y  simplificación propia del público al que va dirigido y la dinámica de la narrativa gráfica. Para tranquilidad de los padres, logra cautivar sin caer en lo perturbador o inapropiado. Se puede lamentar, eso sí, que el final resulte un tanto abrupto y carente de epílogo.


DR. MORTIS
Juan Marino

No estaría completa esta reseña si no nos detuviéramos en el ícono más emblemático del género de terror en nuestro país. Y ese no es otro que el Dr. Mortis.

Creado por el puntarenense Juan Marino en 1945 para el entonces popular formato de radioteatro, el personaje y su “universo” llegaron a la historieta en 1967, siempre con Marino y su esposa Eva Martinic, en algunos episodios, como autores de sus relatos.

Más que un personaje en sí, Mortis es una suerte de ente, de fuerza inasible, de encarnación del mal, que en la medida que avanzan los números de sus revista, va tomando la personificación de un hombre reconocible… bastante inspirado en el ícono del terror en el cine de los 50 y 60, Vincent Price (actor en el film La casa de cera, y la voz tenebrosa del clip Thriller, de Michael Jackson, entre otras apariciones).

¿Quién se ha llevado mi queso?

Spencer Johnson
Empresa Activa

Publicado en 1998, este título es sin duda uno de los hitos de, por un lado, los libros de autoayuda, y por otro, los textos de gestión de empresas (ya sea en su vertiente estratégica o de recurso humano). Y es que la sencilla (pero profunda en sus significado) historia protagonizada por los humanos Hem y Haw y los ratoncitos Fisgón y Escurridizo, encierra lecciones útiles para la vida privada y laboral.

Hoy se dice que nada es permanente, todo se transforma (es el caso de mirar lo que acontece con la tecnología), y precisamente este libro nos muestra con qué actitud encarar el cambio, y que trampas en nuestras conductas y reacciones debemos evitar y superar (el miedo, la inacción, la repetición de las mismas estrategias ya caducas). La llaneza de su lenguaje lo hace un clásico vigente, apto para un público amplio en edad e intereses.

Crónicas chillanejas

Marco Aurelio Reyes
Cuadernos del Bío-Bío

Como bien lo señala su título, en este volumen de Cuadernos del Bío-Bío lo que el lector puede encontrar son crónicas. No una historia de Chillán, sino relatos más o menos breves, circunscritos a un tema concreto, narrados en clave de artículo periodístico que, por cierto, forman parte de la historia chillaneja; pero no se trata de una versión resumida y global de ella. Valga esto de advertencia al lector distraído.

Ahora ¿de qué versan estas crónicas? Ineludible es que aborden parte de lo que significó para la ciudad, en términos materiales y espirituales, el fatídico y gigantesco terremoto de 1939. También hay otros episodios emblemáticos, como la presencia de Siquieros en la ciudad, para pintar el mural de la Escuela México, o la trágica historia del Chacal de Nahueltoro. Pero lo que abunda y marca el tono del relato son los retratos a la bohemia provinciana, lo picaresco, al panorama nocturno y semiclandestino de un tiempo que se ha ido.

Así se suceden capítulos como “El piano destemplado de la tía Rosa”, “El viejo chico del Piano”, Perfume de Rosas en calle Maipón”, “Casa de Irene en Chillán”, “El Barrio Chino de Chillán”, “Los Piojin Dancing de antes”… etc. Todo con animada pluma ad-hoc, a cargo de uno de los historiadores referentes de la ciudad: el académico de la Universidad del Bío-Bío, Marco Aurelio Reyes.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Una breve aproximación a la obra de Nicanor Parra


El 5 de septiembre de 2014 se celebró el centenario de Nicanor Parra y en distintos puntos del país se realizaron homenajes y actividades. También, por supuesto, en San Fabián de Alico, donde el vate nació, y Chillán, donde vivió, estudió y ejerció la docencia. Y aunque es raro encontrar a alguien que no ubique la figura desgarbada y carismática del Premio Nacional de Literatura 1969 y Premio Cervantes 2011, otra cosa es lo que ocurre con su obra. Revista Leamos realizó para la ocasión este artículo invitando a conocer la vasta, rica y desafiante creación de Nicanor Parra a través de títulos encontrables en Chillán, incluyendo uno que aborda la presencia de nuestra ciudad en el imaginario y la obra parriana. Como para celebrar aquel centenario enterados cabalmente del porqué Nicanor es reconocido como uno de los poetas más revolucionarios en la literatura contemporánea.


Por Jorge Díaz Arroyo


Desde hace algunos números atrás, revista Leamos ha estado reseñando en su sección de recomendaciones algunos títulos que introducen al lector en la vida y obra de Nicanor Parra. Esto, en el contexto de la celebración de su centenario este 5 de septiembre. Así ya hemos hablado de la edición especial que le dedicó la revista Quinchamalí, publicada por la Universidad del Bío-Bío; la antología Poemas para combatir la calvicie, compilada por Julio Ortega; y la antibiografía El mundo de Nicanor Parra, de Pamela Zúñiga.

Pero la ocasión es importante, la obra magna y trascendente, y el personaje fascinante, por lo que amerita un acercamiento aún más completo, y eso es lo que pretendemos ofrecer en esta ocasión a nuestros lectores.


OBRAS COMPLETAS & ALGO + I (1935 - 1972)
Nicanor Parra
Galaxia Gutemberg - Círculo de Lectores

En 2006 Galaxia Gutemberg y Círculo de Lectores dieron a la luz el resultado de un proyecto anhelado y que parecía imposible: el primer volumen de las Obras completas de Nicanor Parra. Varios gestores y editoriales habían intentado antes emprender la tarea, sucumbiendo ante la incomodidad y desconfianza del poeta con un tipo de publicación que parecía ponerle la lápida a su obra creadora y, por otro lado, la canonizaba en un formato consagratorio y tradicional, nada más alejado del vate cuya fama es ser el creador y estandarte de la antipoesía, y que ha presentado sus creaciones en la forma de tarjetas ilustradas y bandejas de cartón.

Sin embargo la convicción de los gestores dio sus frutos, y a condición de una activa supervisión del proyecto por parte del propio antipoeta, el primero de los dos tomos llegó a las librerías convertido en parte de una inmejorable oportunidad para conocer en su vastedad la obra creadora de Parra. En cualquier caso, el título Obras completas y algo + no fue gratuito, pues en él se concibe como obra parriana aquella vinculada principalmente a las creaciones antipoéticas, no omitiéndose, sin embargo, otras de sus obras. Para ello este primer volumen –que aborda el periodo comprendido entre 1935 y 1972– se estructura en cuatro grandes secciones:

La primera está constituida por una presentación que entrega al lector los pormenores del proyecto y la modalidad adoptada en su construcción; un prefacio del prestigioso crítico literario Harold Bloom; una comprensiva introducción de Niall Binns titulada ¿Por qué leer a Nicanor Parra?, un estudio a modo de prólogo de Federico Schop, más una cronología del poeta en el periodo estudiado en este volumen.

La segunda es, por decirlo de alguna manera, la obra oficial de Nicanor Parra, es decir, la que se inicia con su emblemático libro, Poemas y antipoemas (1954), y que inaugura la senda de la antipoesía. Le sigue, en orden cronológico, La cueca larga (1958), Versos de salón (1962), Manifiesto (1963), Canciones rusas (1967), Obra gruesa (1969), entre otras obras para llegar finalmente a los célebres Artefactos (1972), entregados en la forma de tarjetas postales ilustradas por Guillermo Tejeda dentro de una caja, uno de los hitos más revolucionarios de la antipoesía (la “explosión del antipoema” como les llamó Parra), y que acá se reproducen en las páginas de un libro.

La tercera parte, titulada “Los trapos al sol”, vendría a ser la veta “no oficial” de la obra parriana. Es decir, sus trabajos alejados (o anteriores) de (a) la antipoesía, incluyendo su primer libro, Cancionero sin nombre (1937), publicaciones en revistas y antologías, así como el proyecto Quebrantahuesos, desarrollado junto a Enrique Lihn y Alejandro Jodorowsky en 1952, consistente en collages en base a periódicos, para dar forma a un delirante y sarcástico diario mural. También se incluyen en esta sección su conferencia Poetas de la claridad, su Discurso de bienvenida en honor a Pablo Neruda (con que se recibió al vate en la Universidad de Chile), y tres anexos que abordan un trabajo sobre física (Parra estudió matemática y física en la Universidad de Chile, especializándose luego en el extranjero); su traducción Poesía rusa contemporánea y los textos originales, sin ilustrar, de los Artefactos.

Finalmente cierra el primer volumen una sección llamada “Notas”, que aporta información relativa a cada una de sus publicaciones y trabajos acá reunidos, contextualizado sus circunstancias.


OBRAS COMPLETAS & ALGO + II (1975 - 2006)
Nicanor Parra
Galaxia Gutemberg - Círculo de Lectores

Publicada en 2011, e incluyendo obras dadas a la luz entre 1975 y 2006, esta segunda y última parte de las Obras completas de Nicanor Parra no incluyen, obviamente, el libro Temporal, editado por la Universidad Diego Portales este 2014. Sin embargo, constituyen, en conjunto con el volumen I del que nos ocupábamos líneas más arriba, la recopilación más completa del antipoeta nacido hace un siglo.

En este volumen también hay una presentación, que se ocupa principalmente de establecer que estas Obras completas son, necesariamente, incompletas, pues el poeta sigue creando, infatigable, a los noventa y tantos años, en su casa en Las Cruces. Le sigue, al igual que en el primer tomo, una cronología esencial sobre el autor durante el periodo abordado.

El cuerpo principal del texto está dedicado a la obra publicada de Nicanor, comenzando con Sermones y Prédicas del Cristo del Elqui (1977), y Nuevos sermones y prédicas del Cristo del Elqui (1979), continuando, entre otros, con los Ecopoemas (1982), Chistes par(r)a desorientar a la (policía) poesía (1983) Coplas de Navidad (1983), Hojas de Parra (1985), su traducción del clásico de Shakespeare Lear Rey & Mendigo (2004), los Discursos de sobremesa (2006) que reúne sus intervenciones al recibir premios y/o homenajes entre 1991 y 1997, Obras Públicas (2006) con una gran cantidad de sus “trabajos prácticos” (objetos intervenidos con textos que devienen en un resultado antipoético), “Tablitas de Isla Negra”, “Las bandejitas de isla negra” y otras expresiones de antipoesía.

Vuelve a encontrarse en este tomo una sección para aquellas obras que se desmarcan del itinerario oficial. Bautizada como “Calcetines huachos” en esta ocasión se trata más bien de creaciones inéditas recogidas en el marco de antologías como Poemas para combatir la calvicie o ediciones especiales como la que le dedicó el semanario satírico The Clinic en 2004.

Cierra el volumen una sección de “Notas” que contextualiza cada una de las publicaciones abordadas.

Los dos tomos de las Obras Completas & Algo +, de Nicanor Parra, son el mejor modo de aproximarse a la totalidad de su creación. Algo que merece hacerse en el contexto de su centenario, y que resulta imprescindible si queremos superar la celebración de eslogan y frase hecha, vacía de real conocimiento y, por tanto, de valoración del antipoeta.


NICANOR EN CHILLÁN
Juan Gabriel Araya
Ediciones Universidad del Bío-Bío

El académico de la Universidad del Bío-Bío, Juan Gabriel Araya, es el autor de este trabajo, abocado a estudiar como Chillán está presente en el imaginario y obra de Nicanor Parra.

En efecto, el vate vivió parte de su adolescencia en nuestra ciudad entre 1927 y 1932, junto a su numerosa (y talentosa) familia en una modesta casa en el sector de Villa Alegre, hoy Ultraestación, en las cercanías del Cementerio Municipal. Desde allí se dirigía al Liceo de Hombres de Chillán, actual Narciso Tondreau, a cursar su formación secundaria. Tras terminar en Santiago su último año de humanidades en el Internado Nacional Barros Arana, y estudiar en la Universidad de Chile Matemáticas y Física, volvió en 1937 a Chillán a trabajar como profesor e inspector en el mismo Liceo donde antes estudiara. Permanece en la ciudad hasta el Terremoto de 1939.

Araya analiza la estancia chillaneja de Nicanor, ahondando en ciertos episodios claves, como aquel de 1938 en que irrumpe en un acto en que se da la bienvenida a la ciudad a Gabriela Mistral, toda una celebridad, dedicándole el poema Canto a la Escuela, a lo que la ilustre visitante responde aclamándolo como “el futuro poeta de Chile”. También figuran otros pasajes como aquel en que unas ancianas le arruinan sus planes para sorprender y agasajar a una polola y su familia, lo que se expresará luego en el poema El túnel, o la dramática muerte de su amigo Aliro Zumelzu en el Terremoto del 39, dando origen a la pieza La mano del joven muerto.

Pero la presencia de Chillán en Parra es más que la de unos cuantos episodios que terminan en poemas. Es esa mezcla de urbanidad y ruralidad, de cultura ilustrada y popular, de mixtura entre lo docto y lo campesino, que tan bien recoge su poética (y antipoética) y que será sello identitario en la obra de Nicanor.

El libro se acompaña de una “Antología” chillaneja, consistente en una selección de trabajos que ilustran lo expuesto. El poeta que se define como un “huaso chillanejo” volverá una y otra vez, explícitamente o no, a sus “lugares sagrados”, como declara en El hombre al agua, poema en que, harto, decide partir desde Valparaíso a Chillán… “en bicicleta”. La tierra llama…

viernes, 29 de septiembre de 2017

Siddhartha


Hermann Hesse
Editorial Zig-Zag

Una novela de oriente escrita en occidente. El autor nos muestra la búsqueda espiritual del protagonista y, de paso, nos invita a hacernos unas cuantas preguntas a nosotros mismos y reflexionar sobre el sentido de la existencia y cómo la encaramos.

Siddhartha es un adolescente perteneciente a una familia de la india que goza de cierto estatus. El mismo joven posee juventud, belleza, el amor de sus padres y la amistad y cariño de su entorno. Sin embargo, se siente insatisfecho y decide emprender una búsqueda más allá de sus cómodas circunstancias, empeño en que lo acompañará su fiel amigo Govinda.

El protagonista busca la paz, la pureza, la sabiduría y la santidad (en el fondo, la realización plena) por distintos caminos. Cuando uno ya no le da respuestas, lo descarta para ir tras otro. Así, tantea la vida ascética, la meditación, el ayuno y la desconexión con el mundo material; considera la posibilidad de seguir la doctrina de un santo; explora el amor y el sexo; se desempeña en los negocios y los placeres materiales; busca la sencillez de una labor humilde pero noble; vivencia el amor paternal; disfruta la contemplación de la divinidad en la naturaleza… Nada le sacia completamente, pero la búsqueda tampoco le será vana.

Una de las cumbres en la obra del alemán, nacionalizado suizo, Herman Hesse, Premio Nobel de Literatura el año 1946. Este trabajo también es un bello diálogo entre oriente y occidente, dos culturas que pueden aprender mucho una de la otra..

domingo, 20 de agosto de 2017

Revistas y cómics antiguos: lecturas vintage para viajar por el tiempo


Sin duda, existen publicaciones icónicas que marcaron época y forman parte del imaginario de distintas generaciones. Por disponibilidad de espacio solo pudimos abordar una pequeña muestra de todos los títulos disponibles, pero captada la idea, usted podrá ir tras sus propios recuerdos, fetiches y colecciones. ¡Bienvenido al viaje!


Por Jorge Díaz Arroyo


Una de las escenas más entrañables del film Amelie (Jean-Pierre Jeunet, 2001) es aquella en que la protagonista logra hacerle llegar a un antiguo residente del edificio donde ahora vive, una cajita de lata oxidada con unos cuantos recuerdos de infancia: una fotografía de un ídolo deportivo, un ciclista de juguete del tour de Francia y otras chucherías que gatillan en el sorprendido beneficiario una avalancha de recuerdos y emociones. En otras palabras, activan su memoria emotiva.

Es eso lo que nos pasa con un montón de cosas, entre ellas, libros y revistas que fueron parte de nuestra infancia y que hoy solo viven en un rincón de nuestra memoria, ya sea porque las tuvimos y las extraviamos o porque las anhelamos intensamente sin llegar a poseerlas.

Hoy hay formas de rescatarlas: además de afamados persas, como el Biobío, en Santiago, existe el portal mercadolibre.cl donde se puede comprar de un cuanto hay. Pero también en Chillán se encuentran dos interesantes depósitos para coleccionistas y busquillas: El Arca de Noe, en la Feria de Chillán, y La Libroteca, en el segundo piso del Mercado Municipal. Veamos parte de las ofertas disponibles.


TARZÁN DE LOS MONOS

La Editorial Novaro fue el deleite de los lectores y coleccionistas de cómics durante los primeros años de los 70, en el siglo pasado. La firma mexicana distribuía en América Latina la mayor parte de los clásicos estadounidenses más apetecidos por los lectores, por supuesto, traducidos al español. Entre los héroes de estas aventuras quincenales, uno de los favoritos era, sin duda, Tarzan de los monos.

Muy ad-hoc con la mentalidad de la época, las aventuras de este hombre blanco perdido cuando apenas era un bebé en la selva africana y criado por primates, estaba poblada por sabios científicos y/o excursionistas occidentales con buenas intenciones, acompañados por una asistente, hija o sobrina convenientemente guapa, que se metía en problemas con traficantes o cazadores, también blancos, o con fieras salvajes, o pueblos primitivos agresivos. Tarzán actuaba entonces como bisagra entre ambas culturas, la salvaje o de la selva y la occidental “civilizada”. Todo bajo una mirada que se deleita en lo exótico.

Un universo donde las lanzas y los fusiles, los taparrabos y los sombreros cucalón conviven en tensa trama, pero siempre con un final feliz, que suele dejar algo parecido a una moraleja.


EL LLANERO SOLITARIO

También editada por Editorial Novaro, la serie del justiciero enmascarado del oeste estadounidense es una de las más queridas y recordadas de la época en que el cómic se ofrecía generoso en los quioscos nacionales.

Montado en su caballo blanco, Plata, y acompañado del fiel indio Toro, que cabalgaba en un equino bicolor bautizado Pinto, El Llanero fue uno de tantos personajes del género western que llegó también a las viñetas del cómic, antecedido por el radio teatro, la televisión y el cine.

Kemo Sabay, como lo llamaba en su lengua Toro, defendía la justicia y a los débiles, fueran estos colonos blancos o aborígenes pacíficos y honorables. Pero así también los villanos (o “pillos”, como aparece a menudo en las traducciones mexicanas) podían ser indios sanguinarios o caras pálidas inescrupulosos. Hay, además, una semilla de integración en la serie, al aliarse en la cruzada justiciera un ranger y un nativo.


JUNGLA

Pero el boom del comió también insufló la creatividad local, y talentos chilenos dieron a la luz títulos que hoy son emblemáticos, como el caso de Jungla, cuyas aventuras eran protagonizadas por Mawa, una especie de Tarzán en versión femenina, con bastante similitud en su universo narrativo con el personaje creado por Edgar Rice Burroughs.

En efecto, los exploradores, científicos, tribus, fieras, traficantes y cazadores vuelven a encontrarse en las salvajes tierras del Amazonas, de las que Mawa es guardiana y garante de paz.


EL MANQUE

Más original, aunque sin carecer de la influencia del western estadounidense, es El Manque (Cóndor, en mapudungun).

La historia de este justiciero huaso chileno, que obviamente se desplaza a caballo y vive sus aventuras en el contexto rural, se funde con la de la editorial chilena Quimantú.

Veamos. A principios de los años 70 gran parte de la producción comiquera nacional era editada por Editorial Zig-Zag. Con el arribo al gobierno de Salvador Allende, los empleados de la editorial presionaron para que la empresa fuera adquirida por el estado, lo que se concretó en 1971, dando origen a Editorial Quimantú. Este sello mantuvo la publicación de historietas, al tiempo que elaboró e implementó una ambiciosa estrategia de difusión y promoción del libro, combinando grandes tirajes, bajos precios, amplia circulación y títulos de interés y valor. Con el Golpe de Estado de 1973 Quimantú fue cerrada, reinaugurándose a poco andar bajo el nombre de Editorial Nacional Gabriela Mistral. Por un tiempo se mantuvieron títulos como El Manque, ajustando sus aventuras a los valores que interesaban al régimen militar (o que al menos no le hacían mella), hasta que la serie se canceló en 1974, muriendo con ella otros títulos de historietas e iniciándose el periodo más yermo de la narrativa gráfica nacional.


ICARITO. ESPECIALES “TODO DE UNA VEZ”

Si toda una generación aprendió y se fascinó con publicaciones como El Peneca, y otra lo hizo con Mampato, la de los 80, encuentra en el suplemento Icarito, del diario La Tercera de la Hora a su revista emblemática.

En una época en que no abundaban en nuestro país computadores ni impresoras domésticas, y mucho menos enciclopedias como Encarta o recursos como Internet, las clásicas láminas centrales recortables, necesarias para ilustrar las carpetas escritas a mano sobre alguna efeméride (Mes del Mar, aniversario de una batalla, natalicio de un personaje), resultaban imprescindibles para cumplir con la tarea.

Pero especial buen recuerdo tienen aquellos especiales “De una sola vez”, que en un solo volumen de 30 páginas y papel diario (aunque impreso a color y ricamente ilustrado) abordaban un tópico en forma global, con un lenguaje ameno y comprensible, más propio del periodismo que del manual de estudio. Si uno lo leía entero, le quedaba un marco de referencia orientador sobre el tema a tratar, objetivo que ya se quisieran tanto recurso pedagógico digital hoy circulante.

En estos especiales se combinaban tanto temas de historia universal como nacional, ciencias, arte, y cultura. Quizás la deuda de Icarito siempre fueron las matemáticas. Con todo, antes del reinado de Google y el “copy-paste”, el suplemento escolar de La Tercera no solo era una excelente forma de cumplir en clases, sino también una accesible ventana para asomarse al mundo y su rico acervo.


COSQUILLAS

Creada por Guillo Vallejos, mismo autor del cómic infantil de fútbol, Barrabases (1955), la precursora de las fotonovelas Cine - Amor (1962), la revista de humor político El Loro (1988) y la picaresca El Pingüino (1956), Cosquillas es precisamente seguidora de ésta última.

Creada en 1970, la publicación se define como “la revista de las chiquillas lindas, las tallas buenas y los chistes sexapeludos”. Una buena síntesis de los contenidos que una revista para caballeros de buen humor y apetito erótico  (al menos visual) podía reunir en la década de 1970. Además de humor visual ilustrado por caricaturistas, el magazine contiene fotografías de desnudos de divas de la época (tanto de la bohemia nacional, como de modelos internacionales surtidas por agencias), y secciones escritas, como son las anécdotas protagonizadas por el Pato Peñaloza, suerte de Pepe Antártico que número a número relata sus desventuras en el afán de satisfacer sus ansias sexuales.

Picardía que hoy parece cándida.


ECRAN

Antes que apareciera Video Grama (luego llamada Cine Grama), la revista icónica del séptimo arte en Chile fue, sin duda, Ecran.

Fundada en 1930, el magazine siempre tuvo vocación por cubrir las alternativas del cine, especialmente hollywoodense, combinando con aquel en sus inicios temas literarios y femeninos y, en sus postrimerías, entregando cobertura a la televisión nacional. No obstante, la gran pantalla siempre fue la protagonista, y en su época de oro, por los inicios de los años 60 del pasado siglo, fueron los protagonistas del star system norteamericano quienes reinaron en sus portadas y páginas interiores.

Tal como en alguna actual revista para teenagers, en Ecran además de los estrenos internacionales, se le sacaba partido al atractivo de los ídolos y estrellas entre los y las adolescentes, y se daba cobertura a temas del corazón, con enviados especiales, abundantes imágenes y un halo de glamour que siempre ha sido propio del cine.

La chica del trombón


Antonio Skármeta
Debolsillo

Del Premio Nacional de Literatura 2014, Antonio Skármeta, es esta novela editada en 2001, que viene a ser una continuación de su anterior trabajo, La boda del poeta (1999), pero que, no obstante, se entiende perfectamente como pieza independiente, sin necesidad de haber leído su antecesora.

Década de 1940. Norte de Chile. Un trombonista llega de Europa junto a una niña blanca de dos años, para entregársela al que es su supuesto abuelo, Esteban Coppeta, emigrante de los Balcanes asentado en Antofagasta. El hombre adopta a la pequeña y la cría en la nortina ciudad, hasta que por salud y estrechez económica se trasladan hasta Santiago.

Desde ahí la novela coqueteará con distintos estilos o fórmulas, ya vistos en innumerables trabajos de distintos autores, sin aferrarse por ninguno. Veamos: no es un libro sobre la relación de una nieta inquieta, perspicaz y algo fuera de lugar entre una sociedad de mayoría morena, con su misterioso pero querendón abuelo. Algo de eso hay, pero pronto se verá que no es el nudo principal. Tampoco se trata de una adolescente que, ilusionada con la promesa del sueño americano y, sobre todo, con la fascinante música anglo y magia de Hollywood, va tras su sueño a las tierras del norte. Ni es la historia de una joven que, mientras crece, se reencuentra con su identidad, con su pasado y el de su familia, respondiendo así a una incógnita surgida desde que tiene consciencia. Ni siquiera la aparición de Salvador Allende como un personaje más en la trama convierte a la obra en un símil de la reconocida pieza del mismo autor, Ardiente Paciencia, donde Neruda es uno de los protagonistas.

La chica del trombón es un poco todas esas opciones, y al mismo tiempo ninguna en específico. ¿Qué es entonces? Bueno, como ya se dijo, una mezcla. Un relato donde la búsqueda (de la protagonista) es permanente, pero distinta según las etapas que atraviesa. Donde las concepciones no son estables, y los juicios sobre las personas tampoco absolutos y, si parecen serlo, son dables de modificarse por el peso de las circunstancias o las caprichosas vueltas de la vida. Un mundo donde no hay malos-malos, ni buenos-buenos; dónde los sueños y las expectativas, las ilusiones incluso, mutan y se transforman (más que claudican). En el fondo, La chica del trombón es una novela entrañable, que transcurre en 40 años, mostrando, a modo de telón de fondo, la sociabilidad, la política y la cultura de la clase media urbana chilena, sin pretensión sociológica.

La chica del trombón es un relato que se parece mucho a la vida.

La Tregua


Mario Benedetti
Alfaguara

Ha inspirado canciones, películas y es uno de los clásicos indiscutidos de la narrativa contemporánea de habla hispana y el título más popular de su autor, Mario Benedetti. ¿Qué tiene La Tregua, que sigue estando entre las lecturas predilectas de diferentes generaciones, a más de 50 años de su publicación (se lanzó en 1960)? Probablemente sea su aura de redención, de renacer, sin por eso abandonar la melancolía.

Un hombre maduro, de clase media, viudo, con dos hijos ya adultos con quienes no tiene mayor comunicación, y una vida rutinaria y sin sorpresas, conoce en el trabajo a una joven muchacha que debe estar bajo su mando, cuando él cuenta los días para jubilarse. Sorpresivamente surgirá entre ellos una relación que le ofrecerá al protagonista la oportunidad de dar un sentido más profundo a su existencia.

En el nombre del poder popular Constituyente (Chile, siglo XXI)

Gabriel Salazar
LOM ediciones

En la senda del ya clásico Ser niño huacho en la historia de Chile (siglo XIX), el historiador Gabriel Salazar, Premio Nacional de la disciplina en 2006, nos presenta un trabajo breve, de bolsillo y dirigido al público general (no solo al académico), con manifiesto afán de educación y empoderamiento ciudadano.

Y es que, además del formato, el título resulta decidor. Lanzado en 2011, en pleno segundo aire del movimiento estudiantil (el primero fue el 2006), este libro (y sobretodo, este historiador) fue uno de los tantos elementos que contribuyeron a resquebrajar la hasta entonces asumida legitimidad del modelo político, económico y social de los últimos 40 años en Chile. No por nada hoy estamos discutiendo reformas tributaria, de educación y al sistema político.

Pero el trabajo de Salazar va al fondo del asunto: la Constitución. El historiador sostiene, reivindica y postula, con base histórica, el poder constituyente de toda la ciudadanía, y no solo del estamento político, que según él, solo se preocupará que una nueva carta magna resguarde el poder a los pocos privilegiados que lo han detentado por dos siglos. Si se quiere que una nueva Constitución responda a las necesidades y aspiraciones de toda la sociedad, entonces toda la sociedad debe participar en su construcción. De ahí la necesidad del autor de exponer, en un texto al alcance de todos, los fundamentos para exigir y ejercer ese derecho.

sábado, 29 de julio de 2017

Literatura Policial: Invierno de crímenes


El género policial ha fascinado por años a los lectores de todo el globo, en distintos idiomas, convirtiéndose en uno de los estilos más populares de la narrativa. He aquí un menú variado, con propuestas clásicas, contemporáneas e, incluso, narraciones para niños.


Por Jorge Díaz Arroyo


Un crimen (o varios), muchos sospechosos, pistas evidentes y otras sutiles dispersas a lo largo del relato… y el afán de encontrar al culpable antes que el narrador lo revele. Esos son los ingredientes que han fascinado a millones de lectores que se han encontrado con el género policial. De las páginas la temática ha saltado al cine, el teatro, la televisión y hasta los juegos de mesa, como Clue u otros virtuales, que se juegan en línea con varios participantes interconectados. El policial ya es parte de la cultura popular, y ha sido homenajeado, incluso, por escritores que no cultivan el género y series animadas como Los Simpson como ocurrió en el episodio “¿Quién mató al Sr. Burns?”.


LAS AVENTURAS DE SHERLOCK HOLMES
Arthur Conan Doyle

Pero vayamos al origen. Para muchos, el creador del género es sir Arthur Conan Doyle, quien en 1887 dio vida al célebre detective privado Sherlock Holmes en la novela Estudio en escarlata. Holmes es un inteligentísimo investigador que, dada su habilidad y talento, asesora incluso a la policía en casos complejos, gozando de gran reputación en la sociedad inglesa y europea.

En Las aventuras de Sherlock Holmes, lo vemos junto a su inseparable amigo y colaborador, el Dr. Watson, quien también es el encargado de relatarnos los casos. Son siete, en total, los reunidos en este título, que van desde el misterioso robo de unos poco valiosos bustos en yeso de Napoleón, hasta las angustias de una joven profesora de música que se ve perseguida por un ciclista cuando ella, en mismo tipo de vehículo, se dirige a dar clases a una casa particular.

Aunque el libro fue publicado en 1892, los episodios narrados ocurren en la Inglaterra de fines del siglo XIX, y primeros años del XX. Es decir, el autor se ubica en un futuro cercano para narrar los hechos. Para entonces, en la ficción, Holmes ya ha muerto y Watson narra las historias basándose en sus recuerdos y las notas que tomó de cada caso mientras acompañaba al investigador.

Lo fascinante de Sherlock Holmes (el personaje literario más veces llevado al cine y la televisión en toda la historia, más que Drácula o James Bond, incluso), es que sus métodos descansan fundamentalmente en su inteligencia y capacidad de observación y deducción, aunque también en ocasiones se ayuda de la ciencia, particularmente de la química, de la que es un entendido. También el investigador se vale de su vasta cultura, la buena información de lo contingente (obtenida de la prensa) y una extraordinaria habilidad para conectar elementos que aparentemente no tienen relación alguna. Sorprende así a Watson, su compinche, clientes, testigos, culpables y colaboradores. No le falta un poco de vanidad y también cierto desgano cuando los casos en que se solicita su participación no le plantean un gran reto intelectual a su hábil mente.

Las aventuras de Sherlock Holmes es una excelente forma de adentrarse al género policial desde su expresión más clásica y fundacional.


ASESINATO EN EL CANADIAN EXPRESS
Eric Wilson
El Barco de Vapor

Si alguien piensa que el policial debe ser un género exclusivamente para lectores adultos, por estar rodeado de crímenes, asesinos, sórdidas motivaciones y truculencia, está equivocado. Así lo prueba esta entretenidísima historia publicada por primera vez en 1976 y que no deja de agotar ediciones para hacerse descubrir por nuevos niños y niñas en los cinco continentes. Su autor es el canadiense Eric Wilson, un profesor universitario que ha escrito otros títulos en el mismo género para público infantil y juvenil.

Tom Austen es un niño de unos 12 años, ávido lector de novelas policiales que sueña con convertirse en un investigador privado. En vacaciones debe ir a visitar a su abuela, viaje que realiza en el Canadian Express, un tren que cruza Canadá de este a oeste y cuyo trayecto demora tres días. En el tren encuentra a su compañero de clases, Dietmar, quien viaja en similares circunstancias, por lo que se hacen mutua compañía, no sin cierta malicia entre ambos. Pero no serán los únicos pasajeros, obviamente. Durante el recorrido, Tom y Dietmar conocerán a otros viajantes, con quienes en algunos casos lograrán interactuar.

La calma se rompe cuando durante una noche se descubre un asesinato en el tren. El culpable parece evidente, pero Tom, con su instinto detectivesco, sospecha que hay otra explicación para el crimen y, en pleno viaje, inicia su propia indagación.

El libro incluye algunas ilustraciones que ayudan a imaginar las escenas. El resultado es entretención, suspenso y emociones para niños y no tan niños, además de una estimulante invitación a viajar en tren.


EL JUEGO DE RIPPER
Isabel Allende
Sudamericana

La exitosa escritora chilena y Premio Nacional de Literatura, Isabel Allende, se aventura en el género policial, estilo que cultiva su esposo, William C. Gordon, a quien dedica este trabajo. Se trata de El juego de Ripper, título que, como es frecuente en la autora, estuvo durante todo 2014 en la lista de los más vendidos, no solo en Chile, si no en buena parte de habla hispana.

En rigor, Allende no abandona completamente el estilo que la ha hecho célebre, cual es el desarrollo de los personajes y las tramas que los conectan, haciéndolos queribles, entrañables o, al menos, humanos e identificables. Ella misma declaró que su intención fue jugar un poco con el género policial, el que describe como en demasía sujeto a una receta o estructura clásica y predecible, y con personajes frecuentemente estereotipados. Así, en su versión, el primer tercio de la historia se va en presentarnos a los protagonistas principales y secundarios, y sus circunstancias; ya en la parte central los crímenes comienzan a sucederse y ganar mayor protagonismo y, en el último tercio, lo propiamente policial se funde en una acción galopante que avanza hacia el ansiado desenlace.

Todo sucede en el tolerante y bohemio San Francisco (California) del presente, en un contexto coral, pues abundan los personajes secundarios. La historia se concentra en Indiana Jackson, una joven, atractiva y esotérica terapeuta divorciada, que combina entre las fórmulas para ayudar a sus pacientes la aromaterapia, el reiki y el masaje. No obstante, el motor de la trama es su hija, Amanda, una adolescente en el último año de la secundaria –que cursa en régimen internado en la misma ciudad–, algo nerd e introvertida, que encuentra a su mejor amigo en su abuelo, Blake, un farmacéutico viudo, que vive con ellas.

Amanda y Blake participan en un juego de rol en línea llamado Ripper (en “honor” a Jack el Destripador, el asesino serial que asoló Londres en 1888). Allí, junto a otros 4 gamers adolescentes repartidos en distintas partes del mundo, intentarán ir dilucidando los crímenes que comienzan a verificarse en San Francisco y en los que encontrarán elementos en común que podrían referir a un asesino serial, pista que ni siquiera es manejada por la policía local. El grupo se involucrará aún más cuando una de las potenciales víctimas sea Indiana, la madre de Amanda.

La novela pierde algo del suspenso y la tensión propia del genero por el dedicación que la autora le da a los personajes y sus tramas, como ya se dijo, pero, en compensación, ese mismo desarrollo hace pasar un rato agradable al lector al involucrase éste con las historias, conflictos y personalidades de los protagonistas. “Policial a lo Allende”, escritora inquieta que sigue explorando las posibilidades que la literatura le ofrece a su prolífica pluma.

Rebelión en la granja


George Orwell

También traducida como “La granja de los animales”, este clásico del escritor inglés, publicado en 1945, no es otra cosa que una alegoría sobre el totalitarismo impuesto por José Stalin en la Unión Soviética, el que fue denunciado en la misma URSS por el sucesor del jerarca, Nikita Krushchev, en el llamado “Informe Secreto” de 1956, una vez muerto el dictador.

Esto no solo convierte a Orwell en un lúcido y adelantado observador de su época, sino también en un escritor valiente que se atrevió a desafiar con esta obra a una de las, por entonces, naciones más poderosas del mundo, triunfadora de la II Guerra Mundial, nada menos.

Los animales de una granja inglesa, hartos de los abusos del propietario, se revelan y toman el control de la misma, liderados por tres cerdos. No sin reveses, los animales van subsanando los inconvenientes de asumir las distintas labores de la granja, además de sus tradicionales funciones como animales. La visión de lograr una mejor vida les hace asumir varios sacrificios y ceñirse a una férrea disciplina… y las cosas parecen progresar. La granja animal fija algunos principios rectores, pletóricos de idealismo e igualdad, que se escriben en un muro y orientan la labor. Sin embargo, con el paso del tiempo, estos principios parecen irse reescribiendo, sin que nadie lo pueda confirmar del todo, así como también las prácticas y funciones al interior de este nuevo orden, hasta irse degenerando la utopía inicial, no sin víctimas entre los mismos miembros originales de la rebelión.

El mundo de Nicanor Parra. Antibiografía


Pamela Zúñiga
Editorial Zig-Zag

Esta obra, editada en 2001 por Zig-Zag, se compone de dos partes. La primera es una biografía con lo más significativo en la vida y carrera de Nicanor, dando cuenta de sus trayectos por la geografía nacional (San Fabián, Chillán, Santiago, Las Cruces, entre otros) como global (Estados Unidos, Unión Soviética, Cuba, España, etc.), así como de la evolución de su obra y los hitos de su vida personal, que se manifiestan en su creación.

La segunda parte es una serie de entrevistas sostenidas con la autora, en distintos años, y donde se discute de diversos temas, que dejan ver el carácter, la intimidad, la (impredecible) pulsión creativa, y los caprichos y costumbres de Parra.

Se trata de un libro de amena lectura, que logra cumplir con su cometido de introducir al no experto en la imaginería parriana, con el valor agregado de mostrarlo cercano e íntimo, sin impostaciones ni grandilocuencias que resulten distorsionadoras. Se incluyen algunas fotografías inéditas en blanco y negro y algunos “artefactos”.

Las aventuras de Mampato


Themo Lobos
Sudamericana - Unlimited S.A.

En 2012 y 2013 la editorial Unlimited, del grupo COPESA, publicó junto al diario La Tercera dos colecciones de Las aventuras de Mampato, la genial creación del historietista chileno Themo Lobos, sumando 24 entregas. Aún hoy es posible encontrar ejemplares de esta saga en librerías y ferias a un precio muy conveniente. Muchos de estos ejemplares componen historias que transcurren en dos volúmenes (ojo al comprar, para llevar a casa efectivamente la historia completa). Así, por ejemplo, Bromisnar de Bagdad, es la primera parte de las aventuras de Mampato y Ogú en tierras árabes, que concluyen en ¡Sésamo, abre!

Con todas las licencias propias de la fantasía del cómic, es destacable la preocupación constante de Themo Lobos por incorporar elementos históricos y culturales en las aventuras de Mampato, haciendo así un aporte formativo a los jóvenes lectores. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el simpático Bromisnar, el mágico sobrino del Califa, que acompaña a nuestros amigos en sus andanzas por la tierra de Las mil y una noches. Ante cualquier adversidad, éste quiere rasgar sus vestiduras… Ni hablar de los viajes en alfombra mágica, las caravanas por el desierto o los banquetes para celebrar algún éxito.

jueves, 29 de junio de 2017

Libros y balompié: Historias de fútbol




Cuando el fútbol llena cada rincón, una buena alternativa para evadirse de tanto barullo puede ser la lectura. Pero, como no se trata de desentonar, los libros que recomendamos en nuestro reportaje especial son… precisamente, de fútbol. Y es que la cosa se contagia. No obstante, estos libros pueden capturar la atención e interés del más reacio al deporte rey. Así podemos encontrar en ellos intriga, juegos de poder de las más altas esferas, el imprescindible factor humano, y una buena cuota de humor e ironía.


Por Jorge Díaz Arroyo


La fiebre del fútbol ha tocado los productos e industrias, con una amplitud que no deja de sorprender. Y el mercado editorial no ha estado ajeno. Libros sobre algunas figuras del equipo chileno (como Sánchez y Vidal) son oportunistas ganchos para atraer a los hinchas lectores que quieren empaparse de todo lo que huela al "deporte rey" y su expresión en el medio nacional. Pero las historias ahí narradas son procesos aún abiertos, con varios capítulos por escribirse, y contados con la prisa de la fecha tope para poner a la venta el producto en pleno auge del campeonato de turno.

La presente selección de lectura futbolera, en cambio, tiene el mérito de abordar interesantes aspectos del deporte rey, relevantes para el medio chileno, combinándolos con excelente investigación periodística, y con una pluma amena y talentosa, que hace que la experiencia a menudo se parezca a leer la mejor novela de ficción de la temporada. A la vez, los temas abordados resultan emblemáticos para el imaginario colectivo nacional, con episodios que superaron lo meramente deportivo para pasar a formar parte de nuestro acervo. Ahí está el Mundial de Fútbol de 1962, organizado y jugado en Chile; el bochornoso maracanazo de 1989, que nos dejó fuera de Italia 90 y acabó la carrera de Roberto 'Condor' Rojas; la Copa Libertadores de América conquistada por Colo-Colo en 1991, y una serie de otros hechos y anécdotas que transitan del humor y la alegría al estupor y la vergüenza.

Para evadirse del mundial bien puede hacerlo leyendo sobre el deporte que lo convoca. No por nada en el ambiente dicen que “las penas del futbol se pasan con futbol”. También otro dicho reza que “si no puedes contra ellos, úneteles”. Pues bien, ya suena el pitazo… así es que ¡juegue!.. digo, lea.


GOLES Y AUTOGOLES
Daniel Matamala
Planeta

“La impropia relación entre el fútbol y el poder político” es el subtítulo de este libro escrito por el periodista Daniel Matamala, que es clarísimo para definir cuál es el ángulo desde el que aborda el balompié. Valga complementar que el trabajo trata el caso chileno, y no la relación entre política y fútbol en el resto del mundo, lo que daría para una enciclopedia de varios volúmenes.

El trabajo de Matamala –quien es conocido en televisión por su labor en el periodismo político en Canal 13 y, luego, en CNN Chile–, fue publicado por Planeta en 2001, y parte con los orígenes del foot-ball chileno (como se le llamaba entonces) traído por las colonias anglosajonas a Valparaíso y luego a Santiago a fines del siglo XIX. El deporte adquirió rápida popularidad entre los locales, que pronto lo hicieron propio hasta convertirlo en pasión de multitudes. Desde ahí el campo estuvo sembrado para que la política quisiera beneficiarse con esta alegría del pueblo, y los episodios no serían pocos. El primero, según la pesquisa del autor, ocurrió en 1925, con el golpe de timón dado por el gobierno para fundir las dos asociaciones que existían en Chile, ante las restricciones que imponía la Confederación Sudamericana de Fútbol a los países que tuvieran su orgánica interna dividida. Vista la incapacidad de los dirigentes para organizarse en una sola entidad, fue el Estado el que los obligó a fusionarse.

Entre los episodios narrados por Matamala destacan, entre muchos otros, los escandalosos manejos financieros en los años 80 del siglo XX, que originaron la tristemente famosa “deuda histórica” del futbol chileno; la larga travesía realizada para que Colo-Colo lograra construir su estadio y el mito del aporte de Pinochet en el tema (que no pasó del anuncio); los preparativos y desarrollo del Mundial Juvenil con sede en Chile el año 1987; semblanzas a jugadores emblemáticos por su talento, carisma y vínculos con el poder, como Carlos Caszely y Elías Figueroa; los (no tan consistentes) intentos por organizar un Mundial de Futbol, junto a Argentina, para el 2012 (como modo de celebrar, dos años después, el bicentenario de ambas repúblicas); o la aparición de la industria de la televisión, junto a los poderosos auspiciadores, como los nuevos interventores no oficiales en el deporte rey, desplazando la preponderancia de la política y los gobiernos.


1962, EL MITO DEL MUNDIAL CHILENO
Daniel Matamala
Ediciones B

Segundo título de Daniel Matamala, en que se aboca a desmitificar sin piedad el Mundial de 1962 organizado y jugado en Chile, y que hasta hoy se evoca con orgullo como referente de la capacidad organizativa nacional e hito mayor en la historia del fútbol chileno, no sólo por haber oficiado de anfitriones, sino por haber conquistado el tercer lugar, lo más alto que ha llegado nuestra selección en una Copa del Mundo.

De que es un hito nadie lo discute, pero lo que Matamala revisa son los laureles que, supuestamente, merece la organización y ejecución del torneo. Parte matizando una frase grabada a fuego en el imaginario chileno que, sin embargo, nunca se dijo. No, al menos, en el contexto en que se cree se pronunció. Aquella sentencia de Carlos Dittborn, uno de los principales gestores del torneo, “porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo”, con la que supuestamente conquistó a los votantes que dieron a Chile la sede en el congreso de la FIFA celebrado en Lisboa en 1956, resume la idea central de su discurso, pero nunca fue pronunciada como tal, salvo en Chile, días después. Se omite, además, que un día antes de la reunión de los mandamases del fútbol del planeta, Perón –desde el exilio– inició un cuartelazo en Argentina, país que disputaba la sede a Chile, lo que gatilló la inestabilidad en el país trasandino e indirectamente favoreció a nuestro país a ojos de los votantes.

El terremoto de 1960 amenazó la realización del mundial, pero oportunas gestiones de los entusiastas promotores chilenos lograron confirmar la sede. Eso sí, el torneo fue precario en casi todos los aspectos, desde los estadios, hasta los hospedajes para las delegaciones internacionales. Hubo negocios turbios con las entradas que generaron baja asistencia de público extranjero; el espectáculo futbolístico fue opacado por la inusitada violencia verificada en varios encuentros y la implementación de tácticas y estrategias (novedosas entonces) que mecanizaron el juego y le quitaron brillo y goles; además, la máxima estrella del certamen, Pelé, se lesionó casi al empezar el campeonato y jugó apenas en el primer partido de su selección, y el balón oficial, de fabricación chilena, bautizado “Crack”, fue tan deficiente que a última hora se debieron importar pelotas no oficiales con las que en definitiva se jugó casi todo el torneo.

Matamala, amigo de los hechos más que de los mitos, logra narrar todo con una pluma electrizante, amena y casi de novela, lo que no impide que su diagnóstico final sea implacable. Cruzando estadística dura, combinando aspectos organizacionales como deportivos, el Mundial de Futbol de Chile 1962 resulta ser el más malo de la historia, según su conclusión. Esto considerando los torneos hasta Alemania 2006 (el libro se publicó en mayo de 2010). Duele, como un pelotazo en la cara, mientras se está en la barrera.


HISTORIAS SECRETAS DEL FÚTBOL CHILENO II
Juan Cristobal Guarello, Luis Irrutia O´Nell (Chomsky)
Ediciones B

Esta vez los periodistas deportivos Juan Cristóbal Guarello y Luis Urrutia O´Nell (Chomsky) son quienes se abocan a reunir historias y desclasificar información acerca de nuestro fútbol. Como el título indica, esta es la segunda parte de un trabajo que ya trató acontecimientos emblemáticos y, al mismo tiempo, reveló detalles desconocidos para el público general.

En esta segunda entrega de Historias secretas… los autores abordan los manejos fraudulentos en los dineros del fútbol durante los años 80’s (tema que también trató Matamala en Goles y Autogoles); y, en profundidad, el triste episodio del “maracanazo chileno” (el fatal partido clasificatorio entre Brasil y Chile en que el portero y capitán de La Roja se autoinfringió una herida), el cual se relata desde el clima de las eliminatorias para el Mundial de Italia 1990, la tensión del partido en el Estadio Nacional con Brasil, y el inconcluso encuentro en la tierra de la samba, con su reacción mediática en nuestro país, que llevó a los más desaforados a apedrear la embajada carioca. Pero, con el paso de los días, en Chile se empieza a asumir lo que en Brasil, en la prensa extranjera y en la FIFA se sospechó de inmediato: el fraude. Así se llega a la confesión del Cóndor Rojas y las implacables sanciones de la FIFA, con castigos de por vida para el golero, suspensiones de años para los cómplices, y dejando a Chile fuera de las eliminatorias (y por tanto del Mundial) de EE.UU. 94. Pero la mayor novedad relativa al caso, la ofrece el capítulo tres (el segundo dedicado al tema maracanazo), que trata sobre los intentos de Chile por recibir el indulto de la FIFA, y que tuvo entre sus máximas esperanzas la señal que significó que a Chile se le otorgara ser sede de la Copa América 1991. El título es decidor: “De rodillas ante la FIFA”.

El capítulo cuatro cubre la campaña de Colo-Colo que lo llevó a coronarse campeón de la Copa Libertadores 1991, hasta hoy el máximo trofeo que ha alcanzado un club nacional en torneos internacionales. No sólo se analiza la bitácora alba partido a partido, sino se cubre, además, los torneos posteriores que el flamante campeón disputó, como la Recopa (1992, ante Cruzeiro) y la Interamericana (1992, ante Puebla). En tanto, el capítulo cinco aborda la trastienda del épico bicampeonato de la Universidad de Chile en 1994 y 1995.


ANECDOTARIO DEL FÚTBOL CHILENO
Juan Cristobal Guarello, Luis Irrutia O´Nell (Chomsky)
Ediciones B

Pero el fútbol, ante todo, es fiesta y alegría, y esa es materia fértil para las pequeñas historias, las anécdotas, que le ponen sazón a la competencia y textura a las trayectorias de los equipos, deportistas, dirigentes, periodistas y el imaginario de los hinchas. Son estas pequeñas historias las que honran y recogen, sin mayor pretensión, la dupla Guarello y Chomsky. Como ellos señalan en la introducción, este libro no busca otra cosa más que “entretener”, es un “recreo” de los autores.

Organizados en capítulos temáticos, las historias se extienden por apenas un párrafo, algunos francamente breves, siendo ideal para recoger cuentos que narrar en un encuentro con los amigos: Figuras, Locos lindos, Entrenadores, Periodistas, Cultura, Cherchez la femme, Dopaje, Lapsus linguae, De viaje, son algunos de los capítulos que componen este trabajo.

De muestra un botón:

“Un colega era un maestro escribiendo. Ni necesitaba reportear para redactar notas extraordinarias y jamás desmentidas. Cierta tarde en el Monumental estaba esperando a los jugadores luego del entrenamiento. Cuando vio pasar a Daniel Morón le gritó:
–¡Daniel, Daniel!
–¿Qué pasa?– respondió Morón dándose vuelta.
–Nada. Date por entrevistado”

Eso es lo bonito y lo importante ¿no?

martes, 16 de mayo de 2017

Biografía: La vida en palabras


Biografías, autobiografías, memorias, epistolarios, libros de entrevistas… Todos formatos que buscan capturar la esencia de una vida fascinante, en el formato libro, para el disfrute de los lectores. En la siguiente selección presentamos tres trabajos, más o menos recientes, sobre destacadas figuras nacionales, influyentes en la literatura, la música y los medios de comunicación. Misteriosos, carismáticos, controvertidos… juzgue usted, pero antes conózcalos a través de estas interesantes investigaciones.

Por Jorge Díaz Arroyo


MARCELA PAZ. UNA IMAGINACIÓN SIN CADENAS
Ana María Larraín
Editorial Universitaria

La académica Ana María Larraín hace acá un retrato de Ester Huneeus (1902 - 1985), verdadero nombre de la creadora del entrañable Papelucho, el personaje más importante de la literatura infantil chilena, cuyas aventuras han sido traducidas a varios idiomas.

Marcela Paz, su seudónimo, nos resulta un nombre de por sí querible para quienes hemos gozado de las historias del flacuchento y chascón chiquillo de ocho años, solo por el hecho de haber escrito estos libros (junto a otros como Los pecosos, Perico trepa por Chile –en coautoría–, entre otros). Pero ¿quién fue en verdad esta mujer?

La investigadora nos propone una biografía no convencional, en el sentido que no se trata de un trabajo narrativo que simplemente revisa cronológicamente los hitos en la vida de Ester Huneeus, contándonos su historia. Larraín va más allá, acercándose en definitiva al ensayo biográfico, procurando interpretar la siquis de Huneeus, a partir de hechos que le habrían marcado desde temprano, definiendo su personalidad.

Así, tenemos a una niña creativa, nacida en el seno de una familia acomodada, conservadora y culta, que adora a su padre y que tiene un gran estímulo para su imaginación en su abuela y también en su madre; pero que, no obstante, siente un complejo de inferioridad ante su querida hermana, más bella que ella, y que recibió buena parte de la atención familiar debido a una enfermedad que, finalmente, le llevó la vida siendo aún una niña.

Creativa, pero insegura, Ester, ya joven, demuestra iniciativa y capacidad de realización al crear a los 22 años de edad la Sociedad Protectora de Ciegos Santa Lucía. Por supuesto, esto denota sensibilidad social y caridad cristiana, rasgos que la acompañarán toda su vida.

Sin embargo, Ester es una persona singular. La independencia y autonomía de su personalidad prolongarán su soltería y, cuando ya se pensaba que la “dejaba el tren”, se casa con José Luis Claro, con quien construye una feliz familia y a quien adora. Del matrimonio nacen cinco hijos, pero la felicidad se enturbia al fallecer el marido cuando no han alcanzado a completar veinte años de matrimonio (1954). Ester no volverá a casarse.

Quizás lo más llamativo de la personalidad de Huneeus sea su aguda sensibilidad y capacidad de observación, una ironía que a veces raya en el sarcasmo, la libertad con que cría a su hijos, su vida sobria y digna, y que, pese a ser la autora de literatura infantil más importante de Chile, no se caracterizó en vida por ser una persona dada a la ternura (física o de trato). La investigadora ensaya que pudo haber sido la baja autoestima lo que la inhibió en términos afectivos y relacionales (incluso ante sus hijos), la misma baja autoestima que le hizo soslayar la importancia de su obra literaria: “yo escribo para entretenerme”, dijo muchas veces la autora de Papelucho.


VALENTÍN TRUJILLO. UNA VIDA EN LA MÚSICA
Darío Oses
Sociedad Chilena del Derecho de Autor

Posiblemente la figura del pianista Valentín Trujillo (1933) sea una de las más transversales del ambiente artístico nacional. Y también una de las más versátiles. Pianista en radio y discos de estudio en los años ´50 y ´60, fue acompañante del personaje infantil Pin Pon en los ´70, infaltable en el programa Sábados Gigantes, de don Francisco, en su versión nacional e internacional, además de participar en estelares de televisión junto a importantes figuras de la música internacional. En la misma plataforma fue coprotagonista del programa infantil El mundo del profesor Rossa. Hoy es intensamente solicitado para compartir escenarios con figuras tan disímiles como Gloria Simonetti, Amaya Forch o Ángel Parra Trío, participando, además, en varios discos de estudio.

En este libro, con formato de entrevista a cargo del periodista Darío Oses, Trujillo hace un entretenido recuento de su vida, en un dialogo fluido y vivaz, luciendo su célebre buena memoria. Esta misma capacidad para recordar es la que lo hace a menudo saltar de un tema a otro, aunque sin perder el hilo, haciendo relaciones a menudo relacionadas con la música.

Fanático del box, recuerda con emoción cuando, siendo un niño, fue a saludar al astro nacional de ese deporte, Arturo Godoy, quien, luego de un breve dialogo, se dejó golpear por el pequeño, tirándose de espaldas al tiempo que le decía “¡Puchas que pegas fuerte!”. El joven Valentín no se tragó la farsa, pero sin duda registró como una lección de humildad y grandeza el gesto de Godoy “con un guatón chico que entonces era yo”, señala.

Sin grandes aspavientos, Trujillo durante el diálogo demuestra su cultura, citando autores y manifestando opiniones sobre diversos temas. Hombre de izquierda, cuenta como temió por su vida tras el Golpe de Estado, hasta que le comunicaron colegas cercanos al gobierno de facto que no se tenía nada contra él, por lo que podía volver a su trabajo en Canal 13. Sin embargo, su búsqueda de justicia no cejó, iniciando una vasta lucha por los derechos de los músicos nacionales, siendo uno de los gestores y primeros dirigente de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor.

Este libro, con prólogo de Mario Kreutzberger, don Francisco, nos permite conocer en mayor profundidad al hombre tras el piano.


AGUSTÍN EDWARDS EASTMAN. UNA BIOGRAFÍA DESCLASIFICADA DEL DUEÑO DE EL MERCURIO
Víctor Herrero
Debate

La importancia del diario El Mercurio en la historia de Chile es insoslayable. No solo es heredero del periódico en circulación más antiguo de Chile y Sudamérica (El Mercurio de Valparaíso), sino que, además de su influencia como medio de comunicación, se debe sumar la acción directa que ha tomado en el acontecer político nacional, por ejemplo, con la documentada campaña que sostuvo contra el gobierno de Salvador Allende en los ´70, financiada por la CIA.

Multitud de libros, artículos y hasta documentales se han realizado para contar la historia del diario, pero faltaba una biografía sobre quien lo ha conducido por las últimas seis décadas: Agustín Edwards Eastman (1927 - 2017).

Es lo que se propuso el periodista Víctor Herrero, quien, en 618 páginas, da cuenta de uno de los personajes más controvertidos de la historia contemporánea chilena. Pero, precisamente, una de las virtudes del estudio es que este no cae en juicios apresurados ni abuso de adjetivos. Más bien se vale de sólida investigación, complementada con entrevistas y una acuciosa revisión bibliográfica y de archivos, dentro y fuera de Chile.

Inevitable es referirse a los antepasados, partiendo por George Edwards, un desertor de la marina británica que hizo fortuna en el norte chileno, pasando por la descollante figura de Agustín Edwards Mc-Clure, abuelo del biografiado, quien se destacara por ser diplomático, político, periodista y una de las fortunas más grandes del país. Pero la novedad está en Edwards Eastman, nacido en Francia, con educación británica en su infancia y estadounidense durante la universidad. Se revisa su carácter tímido y retraído, su temprano conservadurismo político, la lenta toma de poder en El Mercurio tras la sorpresiva muerte de su padre, la decadencia económica de los últimos años y la incierta continuidad de la “saga de los Agustines” (los jefes de la familia siempre han llevado ese nombre, tras George, el fundador), entre otros muchos episodios.

Una excelente investigación que muestra la trastienda de uno de los diarios más poderosos de Latinoamérica, y del hombre que ha estado a su mando por más de medio siglo.

jueves, 27 de abril de 2017

MONTAÑA ADENTRO

Marta Brunet
Editorial Universitaria

Esta brevísima novela es el debut de Marta Brunet en la literatura… y no podía haberlo hecho de mejor forma. Con apenas 25 años, lo que la gente esperaba de una joven de buena familia, provinciana, que se aventuraba a la escritura, eran relatos tiernos, idealizados o de una trama trágica, de corte clásico y de cuidada estética. Sin embargo, lo que la joven chillaneja entregó fue una temática cruda, un relato fuerte, un estilo recio, pero sensible a los sutiles matices de la naturaleza humana y de la otra.

La historia se desarrolla en una hacienda precordillerana de la zona centro sur del país (realidad que ella bien conocía), y es protagonizada por los trabajadores de más humilde extracto: peones y mujeres encargadas de la comida de éstos, más los afuerinos que apoyaban diversas tareas en las temporadas más intensivas y otros personajes, como el carabinero.

La precariedad, creencias (o imago mundi), pelambres, solidaridad, rudeza, amor, y traición, así como el alcoholismo y el abuso de poder, son elementos presentes en este retrato naturalista, que no necesita recurrir a los adjetivos para dar cuenta de una realidad dura, que todos podemos suponer en la ruralidad de comienzos del siglo XX.

No falta nobleza en ciertos personajes, pero sin idealizaciones exageradas. La novela tiene algo de melodrama, pero no por efectismos de la autora, sino como testimonio de una situación en que la indefensión y el rigor son la norma.

La edición que recomendamos está acompañada de un estudio a modo de prólogo de Kemy Oyarzú, más una biografía de Marta Brunet, nacida en Chillán en 1897, y fallecida en Uruguay en 1967 (mientras dictaba una conferencia).

Una excelente manera de acercarse a una de las más distinguidas y complejas personalidades chillanejas de la cultura, que mereció el Premio Nacional de Literatura en 1961 y que dio otros célebres títulos, como María Nadie.

EL LAZARILLO DE TORMES

Anónimo
Editorial Zig-Zag

Escrita hace más de 400 años (en 1554), esta obra ha sido para muchas generaciones parte de las lecturas escolares, y, cosa extraña por su antigüedad, es de aquellas piezas que hasta los más reacios a la lectura celebran y disfrutan. Lázaro es un niño de extracción muy baja, que es entregado como mozo a un ciego a cambio del cuidado y protección de éste. Así comienzan las desventuras del protagonista, pues el ciego que juró protegerlo no es más que un egoísta y mezquino amo. Así Lázaro se las ingeniará para comer y beber de lo que su señor le priva, iniciándose una suerte de duelo de astucia y picardía entre ambos. Luego Lázaro pasará por distintos amos, yendo por lo general de mal en peor, recurriendo siempre a su creatividad e inventiva para subsistir. La novela, llena de humor, da cuenta de la hipocresía y decadencia de la España de su época (con no pocas analogías a lo que podría suceder hoy en nuestra sociedad) y funda el género picaresco en la literatura hispana.

MOVIMIENTO SOCIAL MEDIA

Nicolás Copano
Planeta

El comunicador y asesor Nicolás Copano plasma en un libro las ideas, experiencias y reflexiones que poco más de una década dedicado a entender y usar las herramientas digitales le han dado. Lo suyo es el potencial de Internet y como éste ha desencadenado (y sigue haciéndolo) una revolución tanto en las comunicaciones, la prensa, la política, el ocio y los hábitos cotidianos. Con un lenguaje ameno, y apelando a varios ejemplos reconocibles y/o recordables, el autor no sólo hace un crónica de cómo la tecnología nos ha impactado hasta hoy, sino también se atreve a hacer proyecciones de lo que se nos viene para el futuro. Si usted es parte de la vorágine de las redes sociales y la información digital; si usted hasta ahora ha permanecido fuera de todo aquello, y se siente cada vez más excluido u offside; si usted se quiere preparar para los cambios que vienen; o si sólo quiere entender qué ha significado todo este proceso, tiene que leer este libro.

LETRA Y MÚSICA: libros, canciones e intérpretes

Dicen que el modo más directo de evocar un recuerdo es a través de un sonido o un olor (por sobre lo visual) y dentro de los estímulos sonoros, sin duda la música es uno de los más potentes. Es cierto aquello de que cada uno tiene una “banda sonora de la vida”. La música nos ha acompañado en nuestras distintas etapas e incluso aquella que en algún momento escuchamos involuntariamente, se transforma con el tiempo en un vehículo para el recuerdo y la nostalgia. Esto, sin dejar de lado el enorme legado artístico y cultural que la creación musical constituye para el patrimonio de la humanidad. En la siguiente selección de libros, le damos un vistazo a canciones, intérpretes y estilos de distintas épocas. Para el caso, no necesitamos entender de corcheas y pentagramas para poder “leer música”. 

Por Jorge Díaz Arroyo

LA HISTORIA DEL ROCK

Este pesado libro, de tapas duras, encuadernación de lujo, gran formato y 320 páginas en couché a todo color, dotadas de cuantiosas fotografías, es una excelente invitación para quien quiera introducirse en el mundo del rock, desde sus orígenes hasta el 2010, y a un excelente precio, por lo demás, considerando las características descritas.

Por cierto, hay que aclarar que bajo el concepto rock, en rigor se revisan géneros muy diversos, que van desde el rhythm and blues, metal, punk, pop, reggae hasta el hip-hop, entre muchos otros.

El libro se estructura con una introducción a modo de marco general, seguida por seis grandes capítulos, cada uno dedicado a una década, abarcando desde los años 50 del siglo pasado, hasta la que recorre desde el 2000 al 2010. Allí se revisa una cronología que abarca los principales hitos del respectivo decenio, para luego abordar en páginas individuales o dobles a los principales intérpretes y agrupaciones, reservando, de todas formas, acápites especiales para tratar un tópico particular, por ejemplo, el surgimiento e impacto de algún estilo en particular, la labor de managers y cazatalentos, o algún punto de inflexión en la escena.

Este no es un libro para el erudito. Las secciones dedicadas a cada músico o tema tienen una buena descripción, que aborda lo más significativo de cada cual, en forma amena y comprensible, pero no contiene exclusividades que no se puedan encontrar con mayor amplitud, incluso, en la web. El mérito de la obra está en su buena presentación y en el poder de síntesis que posee, junto a su excelente selección fotográfica. Para quien quiera tener una visión panorámica del rock, desde sus orígenes hasta hoy, abordando a sus principales protagonistas y a la variedad de géneros y estilos emparentados, en forma ordenada y cronológica, este es su libro: una suerte de atlas histórico de una de las expresiones culturales más importantes de los últimos 65 años.


EN BUSCA DE LA MÚSICA CHILENA
José Miguel Varas y Juan Pablo González

“Crónica y antología de una historia sonora” reza el subtítulo de este trabajo, publicado en 2005 por la Sociedad Chilena del Derecho de Autor por medio de la colección “Cuadernos del Bicentenario”. Se trata de un texto que busca abordar de modo crítico y reflexivo, pero con un lenguaje llano al ciudadano común, los rasgos identitarios de la música creada e interpretada en Chile, la que, por supuesto, no es uniforme. El libro tampoco busca hallar o forzar una uniformidad, si no distinguir, recoger, rescatar y reflexionar sobre tendencias, estilos, movimientos, compositores, intérpretes, productores, investigadores, críticos y estadios de la industria, entre otros. De hecho, no discrimina entre expresiones doctas, folclóricas o populares.

El trabajo se divide en dos partes. La primera es una amena y sabrosa crónica a cargo del Premio Nacional de Literatura, José Miguel Varas (fallecido en 2011), quien con un prisma personal, va analizando la evolución y distintas voces y sonidos de la música chilena de los últimos cien años. Una excelente aproximación vivencial.

Completa el trabajo una selección de reportajes, entrevistas, reseñas críticas, artículos de opinión y columnas sobre música chilena publicados en medios de prensa y algunas revistas especializadas durante los últimos 100 años, que sirven de testimonio de los tópicos, personajes y discusiones que han ocupado a especialistas y público en las distintas épocas. Allí se encuentran, por ejemplo, el genio sorprendente de un Claudio Arrau de apenas 16 años, hasta agrupaciones aún vigentes como Los Tr3s o Lucybell, pasando por los imprescindibles Margot Loyola, Violeta Parra, Víctor Jara, Los Huasos Quincheros, Quilapayún, Illapu, Eduardo Gatti, entre otros. La selección estuvo a cargo del musicólogo Juan Pablo González.


LAS VOCES DE LOS ‘80
Emiliano Aguayo

Ya acotando un poco más el estilo, época y protagonistas, el presente trabajo del periodista Emiliano Aguayo aborda uno se los fenómenos más significativos en la escena musical chilena de los últimos años: la expresión local de lo que a mediados de los 80 se llamó “Rock Latino”. Aparecen acá íconos como Aparato Raro, Cinema, Aterrizaje Forzoso, Nadie, UPA!, Electrodomésticos, Viena, Emociones Clandestinas, Sexual Democracia, La Ley, Síndrome y, como no, Los Prisioneros (el conjunto más emblemático y trascendente de la generación), entre muchos otros.

A través de entrevistas a los principales integrantes de cada grupo, Aguayo se centra en los primeros años de las bandas hasta que logran cierta consolidación o reconocimiento en el medio nacional. El autor también se juega con una tesis novedosa, pero que encuentra eco en sus entrevistados, y es que la mayoría de los exponentes del “movimiento ochentero” provinieron de los centros universitarios, preferentemente de carreras vinculadas a la música o el sonido, en distintos puntos de Chile.

A través de veintiún entrevistas en 385 páginas, acompañadas por algunas fotografías en blanco y negro, el libro es una invitación a revisitar la escena rock ochentera nacional, tras bambalinas, contada por sus propios protagonistas. Un lujito que Aguayo se dio, y del que nos hace parte. Falta destapar una botella de Free y unos cuantos cassettes para completar el cuadro.


CANCIONES DEL FIN DEL MUNDO
Manuel Maira

Y así llegamos hasta las voces y sonidos del presente, en un contexto completamente nuevo para la música, revolucionada por el internet, las redes sociales y la autogestión, y con las otrora poderosas transnacionales discográficas debilitadas y sin el control absoluto que alguna vez detentaron. Es la generación de Myspace, de los sellos independientes, de los videos en Youtube, del contacto con los fans a través de Facebook y Twitter, de la colaboración con los pares (por sobre los celos y ego de ayer) y, muy importante, de la caída de los prejuicios para fusionar estilos, estéticas y temáticas.

Es la generación de Ana Tijoux, Camila Moreno, Dënver, Francisca Valenzuela, Gepe, Javiera Mena, Manuel García, Astro, Los Bunkers o Nano Stern, entre otros. A todos ellos, el periodista y crítico musical, Manuel Maira, los entrevista en conversaciones francas, amenas y fluidas, que pareciera que los músicos hablan con nosotros.

El proceso de descubrirse y asumirse como artista, la búsqueda de espacios, el aprendizaje y los primeros pasos; la decisiones artísticas (y personales); la seriedad y disciplina con que se toman el trabajo; la difusión nacional e internacional; las giras a escenarios modestos y consagratorios del extranjero y del país; las potencialidades, limitaciones y falencias y del medio nacional son todas temáticas que cruzan cada una de las 15 entrevistas, que cuentan, además, con una atractiva selección de fotografías en blanco y negro, así como hits recomendados de cada intérprete.

Es un trabajo que le pone rostro, carne y sangre a la música joven de los últimos años creada en Chile (y que hace rato despierta interés internacional), y que, a los menos enterados del fenómeno, les resultará una atractiva invitación a explorarla.

Póngale play.