jueves, 29 de junio de 2017

Libros y balompié: Historias de fútbol




Cuando el fútbol llena cada rincón, una buena alternativa para evadirse de tanto barullo puede ser la lectura. Pero, como no se trata de desentonar, los libros que recomendamos en nuestro reportaje especial son… precisamente, de fútbol. Y es que la cosa se contagia. No obstante, estos libros pueden capturar la atención e interés del más reacio al deporte rey. Así podemos encontrar en ellos intriga, juegos de poder de las más altas esferas, el imprescindible factor humano, y una buena cuota de humor e ironía.


Por Jorge Díaz Arroyo


La fiebre del fútbol ha tocado los productos e industrias, con una amplitud que no deja de sorprender. Y el mercado editorial no ha estado ajeno. Libros sobre algunas figuras del equipo chileno (como Sánchez y Vidal) son oportunistas ganchos para atraer a los hinchas lectores que quieren empaparse de todo lo que huela al "deporte rey" y su expresión en el medio nacional. Pero las historias ahí narradas son procesos aún abiertos, con varios capítulos por escribirse, y contados con la prisa de la fecha tope para poner a la venta el producto en pleno auge del campeonato de turno.

La presente selección de lectura futbolera, en cambio, tiene el mérito de abordar interesantes aspectos del deporte rey, relevantes para el medio chileno, combinándolos con excelente investigación periodística, y con una pluma amena y talentosa, que hace que la experiencia a menudo se parezca a leer la mejor novela de ficción de la temporada. A la vez, los temas abordados resultan emblemáticos para el imaginario colectivo nacional, con episodios que superaron lo meramente deportivo para pasar a formar parte de nuestro acervo. Ahí está el Mundial de Fútbol de 1962, organizado y jugado en Chile; el bochornoso maracanazo de 1989, que nos dejó fuera de Italia 90 y acabó la carrera de Roberto 'Condor' Rojas; la Copa Libertadores de América conquistada por Colo-Colo en 1991, y una serie de otros hechos y anécdotas que transitan del humor y la alegría al estupor y la vergüenza.

Para evadirse del mundial bien puede hacerlo leyendo sobre el deporte que lo convoca. No por nada en el ambiente dicen que “las penas del futbol se pasan con futbol”. También otro dicho reza que “si no puedes contra ellos, úneteles”. Pues bien, ya suena el pitazo… así es que ¡juegue!.. digo, lea.


GOLES Y AUTOGOLES
Daniel Matamala
Planeta

“La impropia relación entre el fútbol y el poder político” es el subtítulo de este libro escrito por el periodista Daniel Matamala, que es clarísimo para definir cuál es el ángulo desde el que aborda el balompié. Valga complementar que el trabajo trata el caso chileno, y no la relación entre política y fútbol en el resto del mundo, lo que daría para una enciclopedia de varios volúmenes.

El trabajo de Matamala –quien es conocido en televisión por su labor en el periodismo político en Canal 13 y, luego, en CNN Chile–, fue publicado por Planeta en 2001, y parte con los orígenes del foot-ball chileno (como se le llamaba entonces) traído por las colonias anglosajonas a Valparaíso y luego a Santiago a fines del siglo XIX. El deporte adquirió rápida popularidad entre los locales, que pronto lo hicieron propio hasta convertirlo en pasión de multitudes. Desde ahí el campo estuvo sembrado para que la política quisiera beneficiarse con esta alegría del pueblo, y los episodios no serían pocos. El primero, según la pesquisa del autor, ocurrió en 1925, con el golpe de timón dado por el gobierno para fundir las dos asociaciones que existían en Chile, ante las restricciones que imponía la Confederación Sudamericana de Fútbol a los países que tuvieran su orgánica interna dividida. Vista la incapacidad de los dirigentes para organizarse en una sola entidad, fue el Estado el que los obligó a fusionarse.

Entre los episodios narrados por Matamala destacan, entre muchos otros, los escandalosos manejos financieros en los años 80 del siglo XX, que originaron la tristemente famosa “deuda histórica” del futbol chileno; la larga travesía realizada para que Colo-Colo lograra construir su estadio y el mito del aporte de Pinochet en el tema (que no pasó del anuncio); los preparativos y desarrollo del Mundial Juvenil con sede en Chile el año 1987; semblanzas a jugadores emblemáticos por su talento, carisma y vínculos con el poder, como Carlos Caszely y Elías Figueroa; los (no tan consistentes) intentos por organizar un Mundial de Futbol, junto a Argentina, para el 2012 (como modo de celebrar, dos años después, el bicentenario de ambas repúblicas); o la aparición de la industria de la televisión, junto a los poderosos auspiciadores, como los nuevos interventores no oficiales en el deporte rey, desplazando la preponderancia de la política y los gobiernos.


1962, EL MITO DEL MUNDIAL CHILENO
Daniel Matamala
Ediciones B

Segundo título de Daniel Matamala, en que se aboca a desmitificar sin piedad el Mundial de 1962 organizado y jugado en Chile, y que hasta hoy se evoca con orgullo como referente de la capacidad organizativa nacional e hito mayor en la historia del fútbol chileno, no sólo por haber oficiado de anfitriones, sino por haber conquistado el tercer lugar, lo más alto que ha llegado nuestra selección en una Copa del Mundo.

De que es un hito nadie lo discute, pero lo que Matamala revisa son los laureles que, supuestamente, merece la organización y ejecución del torneo. Parte matizando una frase grabada a fuego en el imaginario chileno que, sin embargo, nunca se dijo. No, al menos, en el contexto en que se cree se pronunció. Aquella sentencia de Carlos Dittborn, uno de los principales gestores del torneo, “porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo”, con la que supuestamente conquistó a los votantes que dieron a Chile la sede en el congreso de la FIFA celebrado en Lisboa en 1956, resume la idea central de su discurso, pero nunca fue pronunciada como tal, salvo en Chile, días después. Se omite, además, que un día antes de la reunión de los mandamases del fútbol del planeta, Perón –desde el exilio– inició un cuartelazo en Argentina, país que disputaba la sede a Chile, lo que gatilló la inestabilidad en el país trasandino e indirectamente favoreció a nuestro país a ojos de los votantes.

El terremoto de 1960 amenazó la realización del mundial, pero oportunas gestiones de los entusiastas promotores chilenos lograron confirmar la sede. Eso sí, el torneo fue precario en casi todos los aspectos, desde los estadios, hasta los hospedajes para las delegaciones internacionales. Hubo negocios turbios con las entradas que generaron baja asistencia de público extranjero; el espectáculo futbolístico fue opacado por la inusitada violencia verificada en varios encuentros y la implementación de tácticas y estrategias (novedosas entonces) que mecanizaron el juego y le quitaron brillo y goles; además, la máxima estrella del certamen, Pelé, se lesionó casi al empezar el campeonato y jugó apenas en el primer partido de su selección, y el balón oficial, de fabricación chilena, bautizado “Crack”, fue tan deficiente que a última hora se debieron importar pelotas no oficiales con las que en definitiva se jugó casi todo el torneo.

Matamala, amigo de los hechos más que de los mitos, logra narrar todo con una pluma electrizante, amena y casi de novela, lo que no impide que su diagnóstico final sea implacable. Cruzando estadística dura, combinando aspectos organizacionales como deportivos, el Mundial de Futbol de Chile 1962 resulta ser el más malo de la historia, según su conclusión. Esto considerando los torneos hasta Alemania 2006 (el libro se publicó en mayo de 2010). Duele, como un pelotazo en la cara, mientras se está en la barrera.


HISTORIAS SECRETAS DEL FÚTBOL CHILENO II
Juan Cristobal Guarello, Luis Irrutia O´Nell (Chomsky)
Ediciones B

Esta vez los periodistas deportivos Juan Cristóbal Guarello y Luis Urrutia O´Nell (Chomsky) son quienes se abocan a reunir historias y desclasificar información acerca de nuestro fútbol. Como el título indica, esta es la segunda parte de un trabajo que ya trató acontecimientos emblemáticos y, al mismo tiempo, reveló detalles desconocidos para el público general.

En esta segunda entrega de Historias secretas… los autores abordan los manejos fraudulentos en los dineros del fútbol durante los años 80’s (tema que también trató Matamala en Goles y Autogoles); y, en profundidad, el triste episodio del “maracanazo chileno” (el fatal partido clasificatorio entre Brasil y Chile en que el portero y capitán de La Roja se autoinfringió una herida), el cual se relata desde el clima de las eliminatorias para el Mundial de Italia 1990, la tensión del partido en el Estadio Nacional con Brasil, y el inconcluso encuentro en la tierra de la samba, con su reacción mediática en nuestro país, que llevó a los más desaforados a apedrear la embajada carioca. Pero, con el paso de los días, en Chile se empieza a asumir lo que en Brasil, en la prensa extranjera y en la FIFA se sospechó de inmediato: el fraude. Así se llega a la confesión del Cóndor Rojas y las implacables sanciones de la FIFA, con castigos de por vida para el golero, suspensiones de años para los cómplices, y dejando a Chile fuera de las eliminatorias (y por tanto del Mundial) de EE.UU. 94. Pero la mayor novedad relativa al caso, la ofrece el capítulo tres (el segundo dedicado al tema maracanazo), que trata sobre los intentos de Chile por recibir el indulto de la FIFA, y que tuvo entre sus máximas esperanzas la señal que significó que a Chile se le otorgara ser sede de la Copa América 1991. El título es decidor: “De rodillas ante la FIFA”.

El capítulo cuatro cubre la campaña de Colo-Colo que lo llevó a coronarse campeón de la Copa Libertadores 1991, hasta hoy el máximo trofeo que ha alcanzado un club nacional en torneos internacionales. No sólo se analiza la bitácora alba partido a partido, sino se cubre, además, los torneos posteriores que el flamante campeón disputó, como la Recopa (1992, ante Cruzeiro) y la Interamericana (1992, ante Puebla). En tanto, el capítulo cinco aborda la trastienda del épico bicampeonato de la Universidad de Chile en 1994 y 1995.


ANECDOTARIO DEL FÚTBOL CHILENO
Juan Cristobal Guarello, Luis Irrutia O´Nell (Chomsky)
Ediciones B

Pero el fútbol, ante todo, es fiesta y alegría, y esa es materia fértil para las pequeñas historias, las anécdotas, que le ponen sazón a la competencia y textura a las trayectorias de los equipos, deportistas, dirigentes, periodistas y el imaginario de los hinchas. Son estas pequeñas historias las que honran y recogen, sin mayor pretensión, la dupla Guarello y Chomsky. Como ellos señalan en la introducción, este libro no busca otra cosa más que “entretener”, es un “recreo” de los autores.

Organizados en capítulos temáticos, las historias se extienden por apenas un párrafo, algunos francamente breves, siendo ideal para recoger cuentos que narrar en un encuentro con los amigos: Figuras, Locos lindos, Entrenadores, Periodistas, Cultura, Cherchez la femme, Dopaje, Lapsus linguae, De viaje, son algunos de los capítulos que componen este trabajo.

De muestra un botón:

“Un colega era un maestro escribiendo. Ni necesitaba reportear para redactar notas extraordinarias y jamás desmentidas. Cierta tarde en el Monumental estaba esperando a los jugadores luego del entrenamiento. Cuando vio pasar a Daniel Morón le gritó:
–¡Daniel, Daniel!
–¿Qué pasa?– respondió Morón dándose vuelta.
–Nada. Date por entrevistado”

Eso es lo bonito y lo importante ¿no?

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